Martes, 25 Septiembre 2018

Según un estudio de la CAMFiC

Más del 68% de los médicos de familia sufren precariedad laboral

Un 68,3% de los médicos de familia sufre precariedad laboral, alta o moderada, de los cuales, un 18.5% manifiestan sufrir una precariedad alta o muy alta, mientras en un 49.8%, la precariedad sería moderada, según un estudio de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) para medir los niveles de precariedad y de burnout sobre los profesionales de Atención Primaria

Barcelona 01/03/2018 medicosypacientes.com
En el estudio no se han observado diferencias en términos de precariedad y burnout relacionadas con el sexo del profesional.

El estudio "La situación laboral de los especialistas en Medicina de Familia y Comunitaria de 2009 a 2015" ha analizado el burnout y precariedad laboral del colectivo de médicos de familia que han finalizado su periodo de formación MIR entre los años 2009 y 2015, ambos inclusive, años dominados por el impacto de la crisis económica y los recortes en Salud.

El trabajo ha contado con la colaboración de las Unidades Docentes de Medicina de Familia de Cataluña, y han participado 250 médicos de familia. Entre las principales conclusiones cabe destacar que un 68.3% de los médicos sufre precariedad laboral, alta o moderada. De este 68.3%, un 49.8% de los profesionales dicen tener un nivel de precariedad laboral moderada, y un 18.5% manifiestan sufrir una precariedad alta o muy alta. Mientras que un 31.8% de los médicos/as expresan sentir poca precariedad laboral.
 
De hecho, en el estudio no se han observado diferencias en términos de precariedad y burnout relacionadas con el sexo del profesional. Por el contrario, existen diferencias estadísticamente significativas en función del tipo de contrato: un contrato laboral temporal se asocia a una mayor puntuación de burnout y a mayor precariedad de todas las dimensiones estudiadas.
 
Ante las manifestaciones y denuncias del empeoramiento en las condiciones laborales y la disminución de recursos en el ámbito de la atención primaria, la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) decidió emprender este estudio sobre la Precariedad Laboral y el Burnout.
 
Lo que construye una Atención Primaria accesible, eficiente y resolutiva son sus profesionales. Según los datos publicados por la Central de Resultados de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (AQuAS), el año 2011 se contabilizaban 4.518 puestos de trabajo de médicos de familia en esta Comunidad Autónoma. Por el contrario, los datos del año 2015 de la misma entidad reflejan un total de 4.387 plazas de médicos de familia, es decir, 131 profesionales menos en 4 años en Cataluña. Por otra parte, la evolución demográfica conlleva un incremento del envejecimiento, de la multimorbilidad y de la complejidad de la población atendida, que actualmente se aborda con menos profesionales, que piden mejoras en sus condiciones laborales.
 
Imprescindible tomar medidas
 
Desde CAMFiC se considera imprescindible tomar medidas ante esta situación. Hay que "acabar con la precariedad laboral entre los médicos de familia: somos líderes en precariedad laboral, especialmente en el colectivo más joven de 30 a 40 años. Hay que desarrollar un plan de choque con urgencia para consolidar lo que todo ser humano (también los médicos de familia...) quieren: estabilidad laboral y reconocimiento". En este sentido recuerdan que actualmente "los médicos de familia sufrimos sobrecarga de visitas. Hay que tener cuidado de los profesionales: más de 25 visitas diarias por médico, con pacientes cada vez más complejos, compromete la fiabilidad del profesional y por lo tanto pone en riesgo la seguridad del paciente. Necesitamos promover un sistema sanitario seguro, fiable y sostenible con más médicos / as de familia".
 
En esta misma línea habla el Dr. Jordi Mestres, vicepresidente segundos de la CAMFiC y afectado por esta precariedad laboral "este problema laboral lleva años instalado en la Atención Primaria, podríamos decir que empieza a cronificarse de forma preocupante en los diferentes estamentos de la profesión, especialmente en el colectivo de médicos y médicas más jóvenes. Somos profesionales excelentemente formatos que vemos como el llamado sistema no hace lo posible para fidelizarnos, cómo no focaliza sus esfuerzos en retenernos. Y por eso, somos, desgraciadamente exportadores de grandes profesionales, a otros niveles asistenciales, a la medicina privada y a otros países donde sí se tienen en cuenta nuestros valores profesionales".