Lunes, 27 Mayo 2019

Se cumplen 38 años de la tragedia

Madrid recuerda a las víctimas del Síndrome del Aceite Tóxico en un homenaje presidido por la ministra de Sanidad

El Síndrome del Aceite Tóxico (SAT) enfermó a 20.643 personas de todas las edades, en su mayoría mujeres que han sufrido las mayores secuelas. Después de 38 años de la tragedia, “aún queda mucho trabajo por hacer”, según dijo la ministra de Sanidad durante el homenaje que se rindió ayer, promovido por la Plataforma “Seguimos Viviendo”

Madrid 12/03/2019 medicosypacientes.com
Momento del homenaje presidido por la ministra de Sanidad.
Carcedo recordó que el Síndrome del Aceite Tóxico no pertenece al pasado, “requiere acciones presentes porque aun hoy tenemos un elevado número de personas afectadas que presentan secuelas severas tanto pulmonares como cutáneas y neurológicas”. “Nuestra obligación como sociedad es seguir trabajando para que las personas afectadas por el síndrome tóxico reciban la mejor atención”, remarcó durante el acto celebrado en Villa de Vallecas (Madrid).
 
Asimismo, destacó la importancia de proteger a los consumidores, de crear mecanismos y regulaciones que aseguren que los alimentos son seguros. “Nuestra obligación no solo moral sino institucional y como sociedad es seguir trabajando para que todas las víctimas del Síndrome del Aceite Tóxico puedan recibir la mejor atención”, señaló Carcedo. “No solo por justicia social, sobre todo por las personas afectadas, por sus familias, por quienes ya no están y por la dignidad de la sociedad española en su conjunto”. 
 
En unas semanas se cumplirán 38 años de aquel 27 de abril de 1981 en el que falleció el niño Jaime Vaquero, posiblemente la primera víctima mortal de esta intoxicación masiva. “Así comenzó la crisis sanitaria de mayor impacto que hemos vivido”, ha subrayado la ministra.
 
“Lamentablemente el Síndrome Tóxico no pertenece al pasado. Requiere acciones presentes porque, aun hoy, tenemos un elevado número de personas afectadas que presentan secuelas severas tanto pulmonares, como cutáneas y neurológicas. Y ello sin olvidar las alteraciones psicológicas como el insomnio o la depresión”, indicó la ministra.
 
Casi 40 años después aún queda mucho trabajo por hacer”, reconoció la ministra, como quedó patente en unas jornadas sobre el Síndrome Tóxico que organizó en mayo de 2018 el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias, en colaboración con la Plataforma Seguimos Viviendo.
 
Asimismo, expresó su reconocimiento a todos los centros sociosanitarios y de investigación que han prestado y prestan atención a estas personas y sus familiares”, ha destacado la ministra. “Profesionales que, desde los años 80, se han dedicado a tratar de mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y sus familiares”, entre ellos, el doctor Posadas que ha realizado un excelente trabajo desde el Instituto de Investigación de Enfermedades Raras dependiente del Instituto de Salud Carlos III. 
 
“Todo el país es consciente hoy de la importancia de proteger a los consumidores, de crear mecanismos y regulaciones que aseguren que nuestros alimentos son seguros”, ha insistido la ministra. Lo cierto es que la crisis del Aceite Tóxico supuso un desencadenante de mejoras a todos los niveles, y no solo en España, también en Europa, “revolucionando la Salud Pública”, los sistemas de vigilancia epidemiológica y los mecanismos de alerta sobre la seguridad alimentaria y la salud medioambiental. “Aprovecho para dar las gracias a los y las activistas, a las asociaciones y a las familias que nos siguen ayudando a ser una mejor sociedad”, concluyó María Luisa Carcedo.