Domingo, 11 Abril 2021

Conclusiones Cumbre Kobe en Japón

Los ministros de Salud del G-7 instan a una acción global ante los desafíos sanitarios a nivel mundial

Extender la cobertura universal, el reto del envejecimiento, dar respuesta a emergencias de salud pública, combatir la resistencia a los antimicrobianos, fomentar la investigación y el desarrollo, y, en definitiva, construir sistemas de salud sostenibles figuran entre las principales propuestas de los ministros de Salud de las siete principales potencias mundiales (G-7) ante los cuatro grandes desafios sanitarios, según se desprende de las conclusiones difundidas sobre la recinte reunión celebrada en la ciudad japonesa de Kobe

Madrid 17/09/2016 medicosypacientes.com

Los ministros de Salud de Canadá, Alemania, Italia, Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos y Japón, integrantes del G-7 buscan maneras de cooperar para crear un sistema de salud universal, sostenible y asequible en medio de la tendencia global del envejecimiento de la población, según se desprende de la reunión de Kobe, celebrada entre lospasados 11 y 12 de septiembre, cuyas conclusiones se han dado a conocer recientemente, y como continuación de la Cumbre del G-7 del pasado mes de mayo en  Ise-Shima.

A los representantes de estas potencias se sumaron en Kobe jefes y altos funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS),  Oficina de las  Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (UNOCAH), Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y del Banco Mundial, así como los  ministros de la República Democrática Popular Lao, Myanmar, Singapur y Tailandia.

La seguridad sanitaria a nivel mundial es una de las máximas preocupaciones para el G-7 Teniendo en cuenta que los continuos esfuerzos son cruciales para reforzar la estructura sanitaria mundial, nos comprometemos a supervisar aún más el progreso como parte de los mecanismos puestos en marcha por  la OMS. En este sentido, ratifican a esta Organización de la ONU en su  principal rol coordinando y liderando las respuestas en  emergencias sanitarias a nivel mundial. Sin embargo, no descartan otras acciones inmediatas que respondan a las emergencias sanitarias.

Lograr la cobertura universal de salud es otro de los retos a los que los líderes mundiales instan a afrontar, para lo que se requieren mecanismos a implantar en los sistemas sanitarios capaces de responder a desafíos como enfermedades infecciosas, no transmisibles, desnutrición, salud reproductiva y promoción de la salud para todos. En particular, dichos mecanismos deben dar respuesta a necesidades específicas a las poblaciones más vulnerables como los mayores, refugiados, inmigrantes, y menores.

Dentro de este apartado se considera imprescindible la evaluación de tecnologías en el proceso de toma de decisiones hacia la consecución de la cobertura universal. Asimismo, la evaluación económica de las intervenciones es esencial para la asignación eficiente y sostenible de recursos finitos dentro de los sistemas de salud, así como la investigación y el intercambio de información.
 
En sus conclusiones, el G-7 también alude al envejecimiento activo para el cual deben estar preparados los sistemas sanitarios, ofreciendo una atención médica de calidad y cuidados a largo plazo dirigidos a las poblaciones que van envejeciendo, a las cuales también hay que destinar más investigación, tecnologías, y más estudios sobre las necesidades de salud de estos grupos poblacionales.
 
Relacionada con el creciente envejecimiento entre la población, los jefes de salud del G-7 se han centrado, por primera vez en la demencia, confirmando la necesidad de abordar este problema de salud creciente en todo el mundo, con aproximadamente 47 millones de personas que viven con la enfermedad. Se espera que ese número se triplique en 2050, según la Organización Mundial de la Salud.
 
En este sentido, proponen iniciativas globales tales como el apoyo al Consejo Mundial de la Demencia, que tiene como objetivo estimular la innovación, el desarrollo y la disponibilidad equitativa de fármacos, tratamientos y cuidado de personas con demencia para mejorar su calidad de vida, así como la protección de las personas en mayor riesgo de sufrir demencia. Asimismo, se va a trabajar con la OMS en la preparación de un borrador de un plan de acción mundial sobre salud pública en respuesta a la demencia que se presentará a la próxima Asamblea Mundial de la Salud en 2017. 
 
Resistencia a los antimicrobianos (RAM) 
 
El G-7 pretende, además, acelerar los compromisos políticos para promover una acción eficaz de cara a la Reunión de Alto Nivel sobre AMR en el marco de la 71 Asamblea General de la ONU que se celebra a partir de este miércoles.
 
Asimismo, se hace un llamamiento para participar en el Sistema de vigilancia global de resistencia a los antimicrobianos (GLASS) y considerar la posibilidad de prestar apoyo a los países de ingresos bajos y medios para desarrollar las capacidades de laboratorio necesarias para el control y la vigilancia de la resistencia bacteriana al uso de antimicrobianos.  Por otra parte, se recomienda a los gobiernos a considerar la necesidad de establecer una red de estudios clínicos global sobre resistencia a los medicamentos que proporcione acceso a una gran infraestructura de investigación clínica para el diseño, la coordinación y la realización de ensayos clínicos y estudios en cooperación con las redes de expertos mundiales existentes para asegurar un común beneficio de los resultados.
 
Finalmente, se reconoce el papel de la I+D+i ante los crecientes desafíos de promover un entorno positivo para la investigación y desarrollo innovadores, el fomento del acceso a los medicamentos y la atención de salud, garantizar la sostenibilidad de los sistemas de salud, al tiempo que se tiene en cuenta la singularidad de las circunstancias nacionales, las prioridades y los diseños de los sistemas de salud. De esta manera, desde el G-7 se anima a la propuesta de acciones que contribuyan a la consecución de estos objetivos.  Además, se apuesta por fortalecer la colaboración entre los sectores público y privado y establecer los mecanismos precisos para abordar las cuestiones y coordinar las actividades de I+D entre los países del G-7, incluyendo la localización y análisis de las inversiones en áreas como RAM, enfermedades y otras amenazas para la seguridad sanitaria. 
 
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