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Sábado, 13 Agosto 2022

Los médicos andaluces implicados en la atención de los pacientes con EPOC se forman en el manejo de sus agudizantes

17/10/2012
Médicos de Andalucía implicados en la atención de los pacientes con EPOC han conocido de primera mano el Consenso ATINA-EPOC, un documento elaborado por los especialistas de la Asociación de Neumología y Cirugía del Sur, NEUMOSUR, y de siete sociedades científicas más que contiene las pautas para el manejo de los pacientes con EPOC –Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica- agudizada en Andalucía en todos los niveles asistenciales, es decir a nivel extrahospitalario y hospitalario
 
Sevilla, 18 de octubre de 2012 (medicosypacientes.com)
 
Médicos de Andalucía implicados en la atención de los pacientes con EPOC han conocido de primera mano el Consenso ATINA-EPOC, un documento elaborado por los especialistas de la Asociación de Neumología y Cirugía del Sur, NEUMOSUR, y de siete sociedades científicas más que contiene las pautas para el manejo de los pacientes con EPOC –Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica- agudizada en Andalucía en todos los niveles asistenciales, es decir a nivel extrahospitalario y hospitalario
 
Esta iniciativa formativa se enmarca dentro del acuerdo suscrito entre el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos y NEUMOSUR para desarrollar actividades científicas y de formación de interés común en el ámbito de la salud, y su objetivo último es mejorar la atención sanitaria que reciben los pacientes andaluces aquejados de patologías respiratorias. En opinión del presidente de NEUMOSUR, Francisco Casas, “el manejo de estas enfermedades requiere, cada vez más, del concurso de diferentes especialidades, además de la de los neumólogos, y particularmente de la participación y compromiso activo de los profesionales de la Atención Primaria, fundamentales para el diagnóstico temprano de estas patologías”. 
 
Por su parte, el presidente del CACM, Javier de Teresa Galván, expresó su satisfacción por el acuerdo alcanzado con una sociedad científica tan activa e innovadora como Neumosur que va a permitir difundir el conocimientos de la mejor práctica clínica de las enfermedades neumológicas entre todos los médicos andaluces y divulgar información, medidas de prevención y autoayuda a los pacientes, y a la sociedad en general. Asimismo agradeció a todos los participantes su excelente trabajo en la elaboración del consenso ATINA-EPOC, que debe ser un ejemplo a seguir al integrar a muchas sociedades científicas, de distintos ámbitos y especialidades, y a los pacientes.  Por último expresó su deseo de que esta colaboración mutua tenga muchos más frutos en beneficio de los pacientes; en estos momentos la profesión debe estar unida para el bien de la sanidad andaluza y de los profesionales.
 
En el Consenso ATINA-EPOC, además de NEUMOSUR, han participado también las tres sociedades científicas andaluzas de Atención Primaria (SAMFyC, SEMERGEN-Andalucía, y SEMG), la Sociedad Andaluza de Medicina Interna (SADEMI), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias-Andalucía (SEMES), el Grupo de Respiratorio en Atención Primaria (GRAP) y la Sociedad Andaluza de Medicina intensiva, Urgencias y Coronarias (SAMIUC). El documento ha contado también con el soporte de Boehringer Ingelheim y Pfizer.
 
¿Por qué es importante el abordaje correcto de las agudizaciones en la EPOC?
 
Según el Dr. Aurelio Arnedillo, coordinador del Grupo de Trabajo de EPOC de Neumosur y del Consenso ATINA-EPOC y neumólogo del Hospital Puerta del Mar de Cádiz, en el abordaje de la EPOC tiene especial importancia la prevención, detección y correcto tratamiento de las llamadas agudizaciones o exacerbaciones de la EPOC (AEPOC), que son acontecimientos muy frecuentes, consistentes en un empeoramiento de los síntomas (asfixia, tos y expectoración) que puede ir desde un empeoramiento más o menos molesto hasta el fallo respiratorio y muerte, y que tienen un impacto muy importante en la calidad de vida del paciente y en los costes económicos para el sistema sanitario. 
 
Para Arnedillo, este consenso es un punto importante de partida, ya que recoge alternativas a la hospitalización convencional, como la prestación de servicios para el mejor control de los pacientes en sus propios domicilios, de manera que se mejora la calidad de vida y el confort de los enfermos, sin alterar su entorno familiar. En este sentido afirma que “conseguir una atención de las agudizaciones más personalizada, en el entorno domiciliario, con mayor confort e intimidad del paciente es un aspecto que tendremos que desarrollar y mejorar en un futuro próximo. La mejor forma de conseguirlo es promoviendo la educación sanitaria de los pacientes, así como de sus familiares; además con la hospitalización domiciliaria se evitan ingresos hospitalarios y disminuyen las complicaciones como las infecciones respiratorias. Todo ello redunda en una reducción de costes con mayor satisfacción del paciente”. Y añade que para difundir y mejorar el conocimiento de las agudizaciones de la EPOC la solución fundamental es: “la concienciación y colaboración entre todos los profesionales implicados, y la administración”.
 
Para este especialista, además, “el empeoramiento en la calidad de vida de los pacientes y las crisis respiratorias que sufren conllevan enormes costes socioeconómicos y consumo de recursos sanitarios”. Según los datos disponibles, los centros de atención primaria reciben entre un 10% y un 12% de visitas debidas a exacerbaciones, entre un 1% y un 2% de las urgencias hospitalarias se generan por esta misma causa y se estima que el 10% de los ingresos hospitalarios son debidos a este proceso. 
Asimismo, análisis económicos indican que la hospitalización por exacerbaciones de la EPOC supone el 40%-70% de todos los gastos médicos relacionados con la patología y se estima que, sólo en los EE.UU., el coste de hospitalización asciende a 6.100 millones de dólares.
 
Sobre la EPOC
 
En la actualidad, el desconocimiento de la patología por los pacientes, la confusión de sus síntomas, el infradiagnóstico, el bajo seguimiento del tratamiento y su complejidad, provocan el crecimiento de las estadísticas de muerte por EPOC, con datos ocho veces superiores a los fallecimientos por accidentes de tráfico. Entre el 70% y el 80% de los españoles no sabe de su existencia, sólo un 22% de sus enfermos están diagnosticados y entre un 56% y un 85% tiene un diagnóstico subestimado o equivocado. Entre los diagnosticados, sólo el 39% sigue el tratamiento prescrito, y también hay un bajo seguimiento de las recomendaciones para frenar el avance la enfermedad.