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Viernes, 12 Agosto 2022

Los ginecólogos piden a los oncólogos que informen a las mujeres jóvenes con cáncer de que es posible preservar la fertilidad

07/02/2012

Los especialistas de ginecología han hecho un llamamiento a los oncólogos, para que éstos informen a las mujeres jóvenes con cáncer, antes del tratamiento, de las posibilidades que tienen para preservar su fertilidad y ser madres en el futuro, en el “II Curso Avanzado de Reproducción Asistida para residentes de Ginecología”

Bilbao, 7 de febrero de 2012 (medicosypacientes.com)

Los especialistas de ginecología han hecho un llamamiento a los oncólogos, para que éstos informen a las mujeres jóvenes con cáncer, antes del tratamiento, de las posibilidades que tienen para preservar su fertilidad y ser madres en el futuro, en el “II Curso Avanzado de Reproducción Asistida para residentes de Ginecología”

El doctor Gorka Barrenetxea, jefe de servicio de Ginecología, Obstetricia y Reproducción Asistida de Quirón Bilbao, manifestó que “afortunadamente, cada vez son más las mujeres jóvenes diagnosticadas de cáncer que se curan. Sin embargo, los tratamientos de quimioterapia y radioterapia pueden afectar en mayor o menor grado su fertilidad futura”.

Ante este problema, Barrenetxea, que también es profesor de la Universidad del País Vasco, señaló que “la realización de tratamientos para preservar la fertilidad antes de que la mujer inicie los tratamientos de quimio y radioterapia la permiten, una vez superado el cáncer, ser madre empleando sus propios óvulos o tejido ovárico”.

El experto ha señalado que “los oncólogos conocen que varios tipos de cáncer en mujeres en edad fértil, diagnosticados en fases precoces, tienen unas altas tasas de curación. Por ello, a la hora de informar a la paciente del tratamiento y de sus efectos secundarios, se deberían dejar claro estos dos efectos secundarios (esterilidad y subfertilidad ovárica), poniendo de manifiesto también la existencia de procedimientos para preservar la fertilidad”.

Cuatro vías para un mismo fin: ser madre o padre tras superar el cáncer

El doctor José Luis de Pablo (director del laboratorio de Fecundación In Vitro de Quirón Bilbao), expuso el primero de los procedimientos que actualmente se emplean para preservar la fertilidad de la mujer que va a someterse a un tratamiento oncológico es la vitrificación ovocitaria. “Los óvulos están compuestos por agua en más de un 85% de su volumen, y si se criopreservan mediante el protocolo de congelación tradicional, se forman cristales de hielo, que actúan como cuchillas, dañándolos. La vitrificación evita la formación de cristales al tratarse de una congelación a alta velocidad que solidifica una sustancia viscosa, reduciendo al mínimo el daño celular. Su posterior desvitrificación a alta velocidad permite que las tasas de supervivencia sean prácticamente del 100% y las tasas de gestación son totalmente comparables a las que se consiguen con ovocitos o embriones frescos”, ha aseverado el experto

También la fertilidad de los hombres se puede ver afectada por los tratamientos oncológicos. Para preservar dicha fertilidad, los varones pueden valerse de la congelación de semen. Tal y como ha explicado el doctor De Pablo, “la congelación de semen permite conservar muestras de pacientes a los que se les ha diagnosticado un cáncer y que van a ser sometidos a un tratamiento de radio y/o quimioterapia, ya que puede producir daños muchas veces irreversibles en la producción espermática del paciente. Por ello, antes de comenzar el tratamiento oncológico, se pueden extraer y conservar muestras de semen para tratar de lograr una gestación una vez superado el proceso oncológico”.

La congelación de tejido ovárico “permite guardar una muestra, generalmente de corteza ovárica, que se extraen por vía laparoscopia bajo anestesia general, en niñas o mujeres a las que se les ha diagnosticado un cáncer antes de ser sometidas a un tratamiento de radio y quimioterapia”. De este modo se dispone de recursos para tratar de lograr una gestación una vez superado el proceso oncológico, “ya sea mediante reimplante orto/heterotópico del tejido extraído o por maduración in vitro de los folículos primordiales hasta conseguir óvulos maduros”, ha desgranado el experto.

Lo mismo ocurre con la congelación de tejido testicular, en la que los fragmentos extirpados “se analizan en el laboratorio de andrología y si se observa la presencia de espermatozoides móviles, la muestra se procesa para su congelación con el fin de ser utilizada en un tiempo posterior”. La extracción se realiza “mediante una biopsia testicular bajo anestesia general (sedación) o loco-regional. Una vez superado el proceso oncológico, se trata de lograr una gestación con los espermatozoides extraídos de dichas muestras”.