Campaña medicina rural

Lunes, 8 Agosto 2022

Los españoles no se hidratan adecuadamente, según expertos

05/09/2008

Conscientes de la necesidad de insistir una y otra vez sobre la importancia de mantener el organismo con los niveles requeridos de hidratación y sales minerales, sobre todo en determinadas épocas del año, como en este caso el verano, cinco Sociedades Científicas han hecho público un documento de consenso, con 11 pautas básicas

Madrid, 9 de julio 2008 (Redacción)

Especialistas y médicos de Atención Primaria tienen claro que la población española presenta ciertos déficits a la hora de llevar a cabo una hidratación correcta de su organismo. Como ha manifestado al respecto la doctora Rosario Corio, coordinadora del Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), “la sociedad actual no se hidrata, sobre todo a consecuencia del ritmo de vida actual y del tipo de alimentación que sigue”.

Además, como lamenta, en esta ocasión, el doctor José Luis Calleja, de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) las recomendaciones que lanzan los médicos, “desafortunadamente no suelen cumplirse por parte de la población”, entre otras cosas, "porque los consejos que impartimos los médicos lo hacemos, precisamente, a modo de recomendaciones, y no lo prescribimos a través de recetas, que es a lo que está acostumbrada la gente”, añade el representante de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), el doctor Alberto Sacristán.

A sabiendas de lo difícil que es convencer a la población de la ingesta diaria de varios litros de agua, pero conscientes de la necesidad de insistir una y otra vez sobre la importancia de mantener el organismo con los niveles requeridos de hidratación y sales minerales, sobre todo en determinadas épocas del año, como en este caso el verano, cinco Sociedades Científicas, la de Endocrinología y Nutrición (SEEN); la Asociación Española de Gastroenterología (AEG); además de las citadas semFYC, SEMERGEN y SEPD han decidido dar un paso más en este sentido y desarrollar una nueva herramienta con la que combatir, en la medida de lo posible, el desinterés de la sociedad hacia este tipo de cuidados.

Se trata de un documento de consenso que pretende ser un referente, como ha explicado el doctor Luis Bujanda, vicesecretario de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG), “a la hora de transmitir mensajes y consejos sobre las necesidades que se deben cubrir en cuanto a hidratación y sales minerales, en función de los distintos grupos de edad o de estados fisiológicos”.

Consejos fáciles de llevar a cabo

El consenso ofrece 11 pautas sencillas y fáciles de llevar a cabo con un mínimo de interés. Se incide en la importancia de ingerir de 5 a 10 vasos diarios de agua, que es el equivalente a una media de dos litros diarios. No obstante, como indica la doctora Corio, “las necesidades de hidratación van a depender de cada perfil de persona, teniéndose en cuenta que serán levemente distintas entre hombres y mujeres, de aproximadamente un litro, dado que el hombre tiene más contenido en agua que la mujer.

En el documento, primero de estas características que se hace en España, también se recuerda que la sed es una señal que avisa que hay que beber líquidos. La recomendación, en este sentido, es que “no es saludable aguantar sin beber, sino lo contrario, beber antes de que aparezca la señal de alarma”.

Además de la ingesta de agua, el principal líquido al que hay que recurrir, no conviene dejar de lado otros alimentos que ayudan en este sentido como, por ejemplo, la sandía, el melón, la naranja, el tomate, la zanahoria, el pomelo, y la calabaza, entre otros. Los expertos inciden en que los niños deben ser los primeros beneficiados con este tipo de alimentación.

Situaciones concretas

Cada uno de los facultativos participantes en la presentación de este documento de consenso se han ocupado de analizar las principales necesidades en función de los distintos grupos poblacionales, pero también se han detenido en chequear situaciones más llamativas como la hidratación durante la actividad física y ante el seguimiento de una dieta de adelgazamiento.

La doctora Corio se ha ocupado de dos grandes grupos de riesgo, en este sentido, como son el lactante y la mujer embarazada, desmitificando, de paso, el hecho de que se produzca una retención de líquidos, muy frecuente al final del embarazo, no es motivo para frenar el consumo de abundante agua, en esta etapa. Con respecto al lactante, el consejo de esta experta de SEMERGEN es que si está mamando, la madre tiene que preocuparse por que el niño reciba una buena hidratación. En caso de que tome biberón habrá que preparar éste bien para evitar la deshidratación.

El representante de semFYC, el doctor Sacristán, se ha detenido en el anciano que, al parecer, y como ha comentado este especialista “es el que peor se cuida, en este sentido, sobre todo al reducirse en esta etapa de la vida, la sensación de sed, al mermarse algunas facultades relacionadas con el proceso de alimentarse, y que van a impedir dar respuesta a estas necesidades”.

Las recomendaciones que se lanzan al respecto pasan por el consumo de líquidos “sin esperar a tener sed”. Para evitar la deshidratación de este grupo poblacional conviene que consuman bebidas en pequeñas cantidades mejor que insistir en la ingesta de grandes cantidades de líquidos.

En cuanto a situaciones que pueden desencadenar la deshidratación nos encontramos la actividad física, sobre todo, si se practica en verano; y el régimen alimentario. Con respecto al primer punto, la doctora Pilar Matía, de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha advertido de la necesidad de aporte de líquidos antes, durante y al finalizar la actividad deportiva.

Por otro lado, si se realiza algún tipo de dieta, muy propio en verano, es necesario consultar con el médico las necesidades específicas de hidratación. Como recuerda, en este caso, el doctor Calleja, "no es raro realizar regímenes de adelgazamiento durante el período estival proclives a restricciones de líquidos". Al respecto, y siguiendo el documento de consenso presentado por estas entidades científicas, se indica que "el agua no tiene calorías aunque sí repercute en el peso, ya que si bien durante la deshidratación se pierde algún kilo, tras la rehidratación suelen recuperarse.

Finalmente, los expertos han hablado del polo opuesto de la hidratación como es la "intoxicación por agua" o, lo que es lo mismo, el consumo sobreabundante de líquido, ante lo cual los expertos concluyen que en la moderación está el acierto.