Viernes, 22 Marzo 2019

Día Nacional Contra las Agresiones

Los Colegios de Médicos se comprometen a seguir impulsando medidas que contribuyan a erradicar la violencia en los centros sanitarios

Muchos de los mensajes transmitidos ayer por los Colegios de Médicos frente a la lacra de violencia sobre el personal sanitario contienen el firme compromiso de las corporaciones a seguir  impulsando medidas que contribuyan a erradicar la violencia en los centros sanitarios

Madrid 14/03/2019 medicosypacientes.com/S.P.
Extremadura
 
En esta  comunidad autónoma las agresiones aumentaron casi un 24% en 2018, con 26 casos. El 92% tuvieron lugar en el sector público de la sanidad y la Atención Primaria el ámbito del ejercicio médico más afectado con un 58%. "Lamentablemente, un año más las agresiones a médicos siguen siendo noticia”, lamentó el secretario general del Colegio de Médicos de Cáceres y responsable del Observatorio de Agresiones de la institución, Dr. Evelio Robles, quien añade que "respetar a los médicos, evitar el acoso, el insulto o la agresión en las consultas es la mejor forma de cuidar la salud de todos ".
 
De todos los casos registrados, hay un mayor número de agresiones recibidas a mujeres (53%), siendo el grupo más afectado el comprendido entre los 46 y 55 años seguido del tramo de 36 a 45 años. 
El 92% de las agresiones tuvieron lugar en el sector público de la sanidad y la Atención Primaria el ámbito del ejercicio médico más afectado con un 58%.
 
Respecto a la tipología del agresor, son los propios pacientes atendidos por el personal médico los que cometen la gran mayoría de las agresiones (62%) y las causas principales, las discrepancias con la atención médica, las discrepancias personales así como informes no acordes a sus exigencias  o el mal funcionamiento del centro.
 
Todos estos casos de agresiones presentaron denuncia y el 69% de ellos contó con el apoyo o asesoramiento del centro/empresa donde realizaban su trabajo en el momento de la agresión. “Es una cuestión que nos afecta a todos, médicos y pacientes, y entre todos debemos ponerle fin. El sistema sanitario, y la relación médico-paciente necesita de tolerancia mutua, requiere de pacientes, nunca de impacientes” insiste el Dr. Robles.
 
Por provincias, Badajoz registró el mayor número de agresiones, 18 en total durante 2018, mientras en Cáceres de las ocho agresiones registradas, el 62,5% tuvo lugar en el ámbito de la Atención Primaria de salud, bien en consultas programadas o en urgencias extrahospitalarias, mientras que el resto se dio en hospitales y urgencias hospitalarias. Entre los 8 casos registrados, 4 de las víctimas fueron mujeres. En cuanto a la tipología del asesor, en todos los casos fue un paciente programado siendo el tipo de agresión los insultos y amenazas.
 
Para paliar estas agresiones, el pasado año el Colegio de Médicos de Cáceres mantuvo una reunión con los interlocutores policiales territoriales sanitarios de la provincia de Cáceres, uno de la Guardia Civil y otro del Cuerpo Nacional de Policía, tal y como establece la Instrucción 3/2017 de la Secretaría de Estado de Seguridad del Estado sobre medidas policiales a adoptar frente a agresiones a profesionales de la salud.
 
Galicia
 
El Colegio de Médicos de la Provincia de A Coruña se sumó a los actos convocados en toda España con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario. A las 11,00 horas, en el balcón de la sede colegial de Riego de Agua, se desplegó una pancarta con el hashtag #StopAgresiones. El acto estuvo presidido por el presidente del Colegio, Luciano Vidán.
 
En 2018, en la provincia de A Coruña se registraron siete agresiones a facultativos -cinco en el entorno urbano y dos en el rural-, una menos de las que tuvieron lugar el año anterior. En lo que llevamos de 2019, se ha denunciado una agresión. Todas ellas se han producido en el servicio público de salud.
 
El doctor Vidán considera “intolerable cualquier tipo de agresión hacia un profesional sanitario”. La violencia, añadió, “además de ser injustificable en sí misma, supone una quiebra en la relación médico-paciente, que debe basarse en la confianza”. Y subrayó que “es incomprensible que quien acude pidiendo ayuda a un profesional sanitario lo ataque y lo agreda, y que los médicos tengan miedo a pasar consulta”. 
 
Muchas de las agresiones, según Luciano Vidán, “están relacionadas con situaciones como la masificación de consultas y de las urgencias, la falta de equidad en la atención sanitaria, el aumento de las listas de espera y problemas de recursos humanos”. Además, reclamó que “no permanezcan impunes comportamientos y actitudes no tolerables en una relación médico-paciente de calidad”. En este sentido, afirmó, “la actitud del Colegio es de tolerancia cero”.
 
Otros Colegios de Médicos de Galicia como el de Ourense y Pontevedra se adhirieron al posicionamiento de la OMC para hacer frente a las agresiones. Este último difundió un comunicado en el que insta a una intervención urgente y decisiva. Nos encontramos ante un problema que se ha enquistado y que requiere la aplicación de una terapia integral que resulte segura y, sobre todo, efectiva. 
 
"El profesional sanitario en general y los médicos en particular, tenemos que comprender que no basta con comunicar los ataques. Tenemos que denunciar y poner los casos de agresiones en manos de la autoridad judicial para que actúe en consecuencia. Contamos para ello con el apoyo de nuestro Colegio, que nos ofrece de forma gratuita la cobertura jurídica para estos casos. Hay que ser categóricos,  ante las agresiones a sanitarios, ¡tolerancia cero!".
 
Como recordó la corporación pontevedresa, "desde el año 2015, los sanitarios somos autoridad cuando estamos ejerciendo nuestra profesión y cualquier ataque hacia nuestra persona está considerado como un delito".
 
"Los ciudadanos, que son los usuarios del Sistema Sanitario, tienen que tomar conciencia  del problema. Los médicos trabajamos con su salud,  uno de los  bienes más preciados en la vida de un ser humano. Y tenemos que  ejercer nuestra profesión con tranquilidad y libertad; no es fácil prestar el mejor servicio con miedo a ser agredido", indicó en su escrito.
 
Finalmente, consideró fundamental que los medios de comunicación, "el llamado cuarto poder, nos ayude a transmitir a la sociedad lo que nos pasa en nuestro día a día en el ejercicio profesional, con su apoyo y la comprensión de los ciudadanos conseguiremos solidariamente eliminar cualquier forma de agresión".
 
La Rioja
 
El Colegio de Médicos de La Rioja (COMLR) también se sumó a la celebración del Día Nacional contra las Agresiones a Personal Sanitario apelando a la relación entre médico y paciente para frenar esta lacra que el año pasado afectó a 2 compañeros de profesión en La Rioja, según se comunicó al COMLR. 
 
“Estamos a tu lado, nunca contra ti” es el mensaje elegido por el órgano riojano para incidir en la inequívoca y rotunda vocación de servicio público de todas y cada una de las personas que se dedican a cuidar de la salud de la sociedad. “Nuestro mayor triunfo es el buen estado de nuestros pacientes y la estrecha relación de complicidad que creamos mutuamente”, explicó la presidenta del COMLR, la Dra. Inmaculada Martínez Torre. 
 
En La Rioja se registraron hasta 25 agresiones en el periodo comprendido entre los años 2010 y 2018, 2 de ellas el año pasado. En España, las cifras se elevan hasta 3919 agresiones entre los años 2010 y 2018 y las 490 del año pasado. Las agresiones registradas a nivel nacional suponen un descenso del 4,8%, respecto a 2017, cuando se produjeron 515, lo que revela una moderada disminución de estas conductas violentas y supone un ligero cambio de tendencia.  Lo mismo ocurre en La Rioja al registrarse una agresión menos respecto al año anterior. 
 
Una vez más, el COMLR recordó que todas estas situaciones tensas, de estrés y riesgo que viven tanto los médicos como el personal sanitario ante cualquier amenaza o agresión revierte directamente en el trabajo de los profesionales de la salud y en la calidad asistencial. 
 
Para finalizar, la Dra. Martínez Torre insistió que ante este tipo de conductas el COMLR mostrará “tolerancia cero” y animó a denunciar toda clase de agresión a un médico. En este sentido, resaltó que cualquier agresión a personal sanitario está considerada como un delito que acarrea consecuencias jurídicas y penales y por lo tanto podrá ser juzgado en un tribunal. “Pero para eso hace falta una denuncia previa y nosotros vamos a estar apoyando siempre al compañero que lo necesite”.
 
Madrid
 
El Colegio de Médicos de Madrid informó que desde el año 2008, se han conseguido 54 condenas de prisión por agresión a facultativos. Fue en ese año cuando se firmó el “Protocolo de actuación entre la Fiscalía de la Comunidad Autónoma de Madrid y el ICOMEM en materia de agresiones a médicos”,  gracias al cual se considera al médico funcionario público y por tanto la agresión es calificada como delito de atentado, según recordó.
 
La condena mayor que se ha obtenido por la Asesoría Jurídica de esta institución es de 28 meses de prisión que fueron sustituidos por una orden de expulsión del territorio nacional durante siete años. Otro de los casos que destaca, de los resueltos en esta institución, es el de la cuantía económica más elevada, de 8.000 euros, a la que fue condenada un paciente por agredir a su médico de Atención Primaria en un aviso domiciliario.
 
El Colegio de Médicos de Madrid insistió en que ante el riesgo de una agresión lo primero es prever la salida del escenario y activar dispositivos de alarma además de solicitar ayuda a los compañeros y/o fuerzas de seguridad. Asimismo es importante comunicarlo al superior jerárquico y al ICOMEM. Posteriormente, se debe recabar los informes y documentación de la asistencia médica recibida, fotos, partes, datos de los testigos, etc. y comunicarlo al servicio de prevención/REMAC. Seguidamente, se puede acudir a la Asesoría Jurídica del ICOMEM, departamento que interpondrá la correspondiente denuncia, según el Protocolo de actuación contra las agresiones, a la Fiscalía. Además, puede recurrir al Programa de Atención Integral del Médico Enfermo (PAIME) y tramitar la baja por accidente laboral si procede.
 
 
Región de Murcia
 
El Colegio de Médicos de la Región de Murcia conmemoró este día con el ánimo de concienciar a los profesionales que trabajan en el entorno de los servicios de salud y sensibilizar a las administraciones públicas y a la sociedad ,en general, ante este grave problema, que exige la unidad de todos.
 
Según los datos recogidos en el Plan de Prevención de las Agresiones a los Profesionales de la Sanidad de la Región de Murcia, que han sido facilitados por el Comité de Seguridad y Salud del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, dependiente del Servicio Murciano de Salud, los datos de agresiones de 2018 son preocupantes y muy graves, con un incremento de las agresiones a facultativos.
 
Desde la corporación médica murciana se informó que el número de agresiones totales durante 2018 ha sido de 402, entre las 204 validadas y las 198 no validadas, frente a las 388 agresiones durante el mismo periodo de 2017, lo que supone un aumento del 3,5 por ciento en las agresiones generales.  "A pesar de este notable incremento, el Servicio Murciano de Salud solo ha validado 204 agresiones y solo se han registrado los datos de 254 profesionales agredidos", indicó
 
De los 254 trabajadores agredidos, el 49,6 por ciento ha sido a médicos (126 en total), con 107 de víctimas en Atención Primaria (de las 181 agresiones totales en este ámbito) y 19 facultativos agredidos en Atención Especializada (de las 73 agresiones totales en este ámbito). Estos datos significan que un 59% de las agresiones en Atención Primaria recaen sobre los médicos y en Atención Especializada este porcentaje es del 26 por ciento.
 
Durante el mismo periodo de 2017, fueron 226 los trabajadores agredidos, un 53,53% eran médicos (121 en total). En Atención Primaria, fueron 85 los médicos agredidos (de un total de 158 en el primer nivel asistencial) y 35 facultativos en Atención Hospitalaria (de las 70 agresiones totales en este ámbito). El 66,7 por ciento de las agresiones recaen en trabajadoras sanitarias y el 33,3 por ciento en trabajadores sanitarios, siendo las mujeres más agredidas que los hombres.
 
El Colegio de Médicos recordó que cuenta con el número de teléfono de asistencia jurídica: 616660995 al servicio de los médicos agredidos y que ofrece asesoramiento gratuito 24 horas. Insistió en que el médico que trabaja en los Servicios Sanitarios Públicos tiene el carácter de autoridad, por lo que los actos contra su integridad son susceptibles de ser tratados jurídicamente como delito de atentado previsto en el artículo 550 del Código Penal. 
 
También subrayaron la importancia de que el médico que trabaja en la Sanidad privada reciba el mismo trato de autoridad y sea respaldado por las administraciones al mismo nivel que los profesionales que ejercen su actividad en el sistema público. Es responsabilidad del empresario/empleador (Administración Pública o entidad privada) la protección de su personal en materia de riesgos laborales. 
 
El Colegio de Médicos inició el 1 de marzo una campaña en cines Neocine de la Región de Murcia, con la emisión de un spot en el que personajes reconocidos del mundo del deporte, cultura, gastronomía, arte y la Medicina murciana, reivindican una buena relación médico-paciente como el mejor tratamiento contra las agresiones. Esta campaña estará activa durante todo el mes de marzo y volverá a emitirse en mayo.
 
Navarra
 
El Colegio de Médicos de Navarra recalcó la importancia de denunciar todos los casos de agresiones que sufren los profesionales sanitarios con el fin de tener un registro fiable y, en base a ello, poder actuar y defender la dignidad del médico como profesional.
 
Según el Colegio de Médicos de Navarra, las 105 agresiones a médicos notificadas en Navarra durante el año 2018 son solo la punta del iceberg. Hay ocasiones en las que el médico no comunica la agresión porque piensa que sirve para poco. El Colegio de Médicos anima a los médicos a comunicar cualquier agresión en su Colegio y a iniciar el proceso de denuncia, no con el fin de castigar al paciente sino en defensa de la dignidad profesional y para trasladar a la sociedad que no sale gratis agredir a un profesional sanitario. 
 
La corporación navarra tiene a disposición de sus colegiados un servicio de asesoría jurídica personalizada que permite que el médico que ha sufrido una agresión esté acompañado por un letrado desde el inicio del proceso. Además, el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) facilita una valoración confidencial y personalizada si el profesional necesita, además,  asistencia en el ámbito psicológico. 
 
Agresiones físicas, insultos, amenazas, injurias, intimidaciones o maltrato forman parte de la violencia contra los profesionales de la salud, una lacra de indudable repercusión social que afecta a la actividad sanitaria, a la relación de confianza médico-paciente y demás profesionales sanitarios, a la salud del personal agredido y a la calidad asistencial que reciben los propios pacientes.
 
La entrada en vigor, el 1 de julio de 2015, de la reforma del Código Penal que contempla las agresiones a sanitarios que trabajan en el sector público como delito de atentado contra la autoridad, ha sido uno de los logros importantes en la lucha contra este problema. El Colegio de Médicos de Navarra valora que ahora es necesario que esto se extienda a los profesionales que trabajan en la sanidad privada, sector en el que en 2018 se han producido el 15% de las agresiones registradas a través de los colegios de médicos, según datos del Observatorio Nacional de Agresiones a Sanitarios de la OMC. 
 
El Colegio de Médicos de Navarra subrayó, además, que seguirá impulsando protocolos y acciones que contribuyan a erradicar este tipo de agresiones y dar una respuesta ágil, coordinada y personalizada a los médicos de Navarra. Asimismo, hizo un llamamiento a la unidad y coordinación de acciones entre las instituciones sanitarias, Fiscalía, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y colegios profesionales para trabajar de forma conjunta en revertir las agresiones al personal sanitario.
 
País Vasco
 
Ek Colegio de Médicos de Araba/Álava se sumó a la campaña  promovida por la Organización Médica Colegial (OMC), con la colocación de dos carteles en su fachada de la sede, en la Avenida Santiago nº7 bajo, con un mensaje directo: tolerancia cero ante las agresiones a sanitarios, por una atención de calidad al paciente.   
 
La corporación médica alavesa aprovechó la conmemoración de esta fecha para reafirmar su compromiso en la lucha contra la violencia a los profesionales sanitarios y recordar a todos los colegiados que pueden ponerse en contacto con su colegio para denunciar cualquier tipo de agresión sufrida.
 
El 17 de Septiembre de 2007, el Colegio de Médicos de Álava, junto al de Bizkaia y Gipuzkoa, firmó con la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco un protocolo de actuación para casos de agresión a facultativos. Un acuerdo por el que se tipificaba como delito de atentado a funcionario público las agresiones a médicos del servicio público en el ejercicio de sus funciones. Así, lo que antes era una falta pasaba a ser un delito que podría implicar penas de uno a tres años de cárcel. 
 
El protocolo contempla que el Colegio de Médicos ejerza de intermediario. El parte de lesiones que emite el médico que atiende a su compañero de profesión agredido será enviado al Colegio correspondiente. Así, se establece la sede colegial como domicilio a efecto de notificaciones, de forma que se mantiene el anonimato del médico. Será el Colegio el que remita la denuncia junto con el parte de lesiones a la Fiscalía o al Juzgado correspondiente.
 
 
El Colegio de Médicos de Álava ha querido dar un paso más en la lucha contra las agresiones a los facultativos. Así,  los colegiados que lo soliciten pueden disponer de un cartel, diseñado por el Consejo de Médicos del País Vasco, para que los médicos puedan ponerlo en un lugar visible en sus consultas y en el que se advierte de que en caso de producirse una agresión, se interpondrá la denuncia correspondiente. Una iniciativa que busca respaldar al médico y advertir al agresor de que el facultativo no está sólo y que se tomarán medidas ante una posible agresión.