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Lunes, 15 Agosto 2022

Las preguntas más frecuentes en enfermería

17/04/2009

Los profesionales de enfermería deben estar preparados para responder a las preguntas que enfermos y familiares hacen con frecuencia y ayudarlos así a llevar de la mejor forma posible un proceso tan amargo como es la enfermedad

Madrid, 18 de abril 2009 (medicosypacientes.com)

La enfermera de la Clínica San Rafael (Cádiz), Soraya Tendilla, ha preparado para “Médicos y Pacientes” una reflexión sobre las preguntas más frecuentes de los enfermos y familiares que suelen hacer y estos profesionales deben responder para ayudarles a sobrellevar de la mejor forma posible este proceso.

Soraya Tendilla García

Soraya Tendilla García,
Enfermera de la Clínica
San Rafael (Cádiz)

El ingreso del paciente conlleva una serie de cambios en su vida cotidiana, pero no sólo ellos sufren. Sus familiares, aquellos que les van a acompañar durante todo el proceso diagnóstico y terapéutico, también experimentarán una variación en el desarrollo habitual de sus vidas.

Son muchas las preguntas que se originan, inmediatamente, a la llegada al hospital. Son dudas sobre temas que los familiares y, por supuesto el paciente desconocen, lo que provoca una situación incómoda y en ocasiones difícil para ellos. No se pueden aunar las preguntas de todos ellos, porque siempre debemos recordar que cada paciente es único y, por lo tanto, cada situación es especial. Pero sí es posible plantearse las cuestiones más frecuentes que suelen producirse en el día a día, por ejemplo las siguientes…

  • ¿Es grave lo que tiene mi familiar?.
  • ¿Podrá recuperarse pronto?.
  • ¿Qué puedo hacer para ayudarlo?.
  • ¿Puede tomar la medicación que se administra habitualmente en casa?.
  • ¿Cuál será su situación tras el alta médica?.

Otras preguntas aparecen cuando el paciente suele estar en la denominada como fase terminal, siendo la más común...

  • ¿Cuándo va a terminar esta crítica situación?.

Es por esto por lo que los profesionales de la enfermería debemos estar preparados para afrontar una serie de situaciones que, en ocasiones, pueden situarnos en una frontera que discierne entre el aspecto humano y el de nuestra labor profesional.

Podemos decir que nuestra ocupación es hacer de nexo de unión entre el paciente, los familiares y el hospital. Somos el personal que más tiempo pasa al lado de los enfermos y su entorno, y debemos comprenderlos y ayudarlos a pasar, de la manera más llevadera posible, un proceso tan amargo como es la enfermedad.