Domingo, 16 Diciembre 2018

Las mujeres jóvenes que toman anticonceptivos orales son más propensas a padecer melasma

08/09/2009

Se trata de una lesión originada por la radiación solar y que se caracteriza por extensas manchas marrones que aparecen en la zona del labio superior, frente y mejillas y que se oscurecen por efecto del sol. Las manchas marrones de la piel de la cara se hacen más visibles con la acción de la radiación solar y de las cabinas de bronceado

Bilbao, 9 de septiembre 2009 (medicosypacientes.com)

Cabina rayos uva

“El melasma es uno de los problemas que más frecuentemente es consultado a los dermatólogos tras la vuelta de vacaciones, debido a que tiene una gran prevalencia entre la población de nuestro país”. Esta es la realidad que, año tras año, constata la dermatóloga Nerea Landa. Así, la experta desvela las claves de este problema: “Se trata de una lesión originada por la radiación solar y que se caracteriza por extensas manchas marrones que aparecen en la zona del labio superior, frente y mejillas y que se oscurecen por efecto del sol”.

Pasar el verano a pleno sol sin la protección dermatológica adecuada supone la peor ayuda para la prevención y tratamiento del melasma. Las manchas que se originan pueden permanecer durante más de 10 años y causan un problema estético importante a muchas mujeres que, con frecuencia, “lo ocultan con maquillaje”.

Evitar el sol y las cabinas de bronceado

Para evitar la aparición del melasma, la dermatóloga recuerda que es imprescindible protegerse de los rayos del sol, así como de las radiaciones de las cabinas de bronceado. “Las personas que más melasma tienen son amantes de los baños de sol. También se da en personas que han vivido en países más meridionales y soleados, y en deportistas al aire libre como montañeros, ciclistas, y esquiadores”.

Relación entre el melasma y la píldora

El aumento de la producción de melanina que sufre la mujer mientras toma la píldora, cuando está embarazada o cuando sigue un tratamiento de reemplazo hormonal influye igualmente: “La toma de anticonceptivos orales en verano puede desencadenar la aparición de melasma. Las mujeres, si toman esta medicación, deben extremar la protección facial contra la acción del sol. Para ello, deben utilizar cremas de protección muy alta y sombreros”, recalca.

La experta, que es codirectora de la clínica Dermitek de Bilbao, hace hincapié en que el diagnóstico del melasma debe ser realizado por un especialista capaz de hacer una clara distinción respecto a otros tipos de manchas que aparecen en la piel por efecto del sol, como los lentigos o manchas congénitas. Según explica, “sin un correcto diagnóstico, es imposible hacer un buen tratamiento, ni garantizar la seguridad clínica de las personas que sufren este problema”.

De hecho, Landa expone el caso presentado en un reciente congreso celebrado en Estados Unidos en el que participó, en el que se informó de que el Gobierno de Dinamarca había declarado ilegales a los centros en los que se trataban lesiones pigmentadas sin un diagnóstico médico. “Es una tendencia cada vez más frecuente en Europa y que muy probablemente acabará llegando aquí también”.

Ineficacia del láser y de la luz pulsada intensa en estos casos

Landa ha constatado, tras numerosas investigaciones con diversos dispositivos de láseres y de luz pulsada intensa, que esta tecnología se muestra ineficaz en el tratamiento del melasma. Tal y como explica, “se trata de unos dispositivos que no han mostrado unos resultados aceptables. Tras doce años tratando este problema, hemos constatado que una mascarilla despigmentante con una formulación especial se ha revelado como el tratamiento con el que mejores resultados obtenemos”.

No obstante, la dermatóloga puntualiza que en el tratamiento contra el melasma “es recomendable acompañar la acción de la mascarilla con un tratamiento domiciliario de mantenimiento, y con un programa de consejos para una adecuada protección solar. No debemos olvidar que el melasma reaparece si no se cuida y se protege del sol al máximo con cremas de protección contra rayos UVB y UVA”.