Jueves, 14 Noviembre 2019

Investigación publicada en JAMA

Las estrategias de menor esfuerzo en la respiración artificial en pacientes de la UCI generan más éxito en la retirada de la ventilación mecánica

Las estrategias que suponga un menor esfuerzo en respiración artificial en pacientes de la UCI logra un mayor éxito en la retirada de la ventilación mecánica, sin asociarse además a efectos adversos, según una investigación publicada en ‘The Journal of the American Medical Association’ (JAMA), en la que participaron 18 hospitales españoles y se estudiaron un total de 1.153 personas

Madrid 04/07/2019 medicosypacientes.com
Paciente en UCI.

En el estudio, que ha sido liderado por el Dr. Carles Subirà, se comparan dos técnicas de retirada de la ventilación mecánica que actualmente, en la práctica diaria, se utilizan indistintamente para que hasta ahora no estaba científicamente probado que un método fuera mejor que el otro.

Una de las estrategias, que se llama tubo en T, consiste básicamente en desconectar el aparato de ventilación mecánica para dejar respirar espontáneamente el paciente a través de un tubo endotraqueal con fuente de oxígeno durante dos horas. Este método permite hacer una valoración muy similar al estado natural de respiración. 

En la otra estrategia, el paciente continúa conectado al ventilador con una mínima presión que asiste la respiración. Esta técnica, que se denomina presión de apoyo, se llevó a cabo durante 30 minutos, y requiere un esfuerzo menor por parte del paciente comparado con el tubo en T. 

Con los resultados de la investigación se demuestra que una estrategia que suponga un menor esfuerzo logra un mayor éxito en la retirada de la ventilación mecánica, sin asociarse además a efectos adversos. 

Este hecho puede tener un alto impacto en la evolución de los pacientes, que pueden ver cómo se acorta el tiempo de respiración asistida. Si se consigue retirar antes la ventilación mecánica hay menos incidencia de efectos adversos asociados a la técnica, como las infecciones. 

Además, desde un punto de vista económico, se reducen los costes. Los centros que participan en la investigación son, además de la Fundació Althaia, el Hospital Virgen de la Salud de Toledo; el Hospital del Mar de Barcelona; el Hospital Universitario Central de Asturias, de Oviedo; el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander; el Hospital Universitario de Canarias de Santa Cruz de Tenerife; el Hospital General de Granollers; el Hospital de Mataró; el Hospital Gregorio Marañón de Madrid; y el Consorci Sanitari de Terrassa. Además, han participado el Hospital del Henares de Coslada; el Complejo Hospitalario Universitario de Cáceres; el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense; el Hospital d’Elx; el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona; el Hospital Universitario de Araba de Vitòria; el Hospital de Sagunt y el Hospital Mútua Terrassa.