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Martes, 29 Noviembre 2022

Las “zambullidas” en las piscinas causan el 5 por ciento de las lesiones medulares

09/07/2008

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid reclaman más control en las piscinas para evitar accidentes que puedan desencadenar discapacidades

Madrid, 10 julio 2008 (Redacción)

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid (FAMMA–Cocemfe Madrid) ha emitido un comunicado mediante el cual insta a todas las autoridades responsables de velar por la seguridad de los usuarios de cualquier piscina o lugar de recreo acuático a mantener un correcto control sobre las instalaciones y las prácticas llevadas a cabo por los bañistas. La Federación advierte de las graves lesiones y discapacidades que se producen todos los años debido a la falta de prudencia de muchas personas.

Además de las carreteras, las playas, piscinas, ríos, embalses o cualquier simple poza son lugares donde se producen numerosos accidentes durante la época estival, unos accidentes que, en muchas ocasiones, comportan graves secuelas irreversibles para los afectados. Por eso, desde FAMMA se insiste en que extremar las precauciones puede ayudar a reducir estas consecuencias, ya que buena parte de los siniestros que ocurren en verano se deben al uso incorrecto de las instalaciones o a la falta de precaución, convirtiendo estos lugares de recreo en una fuente de ocio insegura que pueden derivar en una simple lesión a una tetraplejia para toda la vida.

Este es el caso de lo acontecido en Benalmádena (Málaga), cuando en 1990, un niño se tiró de forma imprudente en una piscina municipal y cayó sobre un joven que, a consecuencia de este hecho, quedó tetrapléjico. Ahora, dieciocho años después, el Tribunal Supremo ratifica la responsabilidad del Ayuntamiento local puesto que “el socorrista que contrató permitía una práctica inadecuada y peligrosa” entre los bañistas, además de no encontrarse en su puesto de vigilancia en ese momento. Este último detalle propició que fueran los propios bañistas quienes, con mucho interés, pero pocos conocimientos, sacaron de forma incorrecta al afectado de la piscina, lo que pudo haber incrementado la gravedad de su lesión.

“Es evidente que los bañistas tienen la responsabilidad última de cuidar dónde se zambullen cuando se trata de una zona pública; sin embargo, en los espacios de baño debe existir siempre un equipo humano e instrumental que permita la práctica correcta de actividades de ocio en estos lugares”, afirma el presidente de FAMMA, Javier Font. Las contusiones en cabeza, cuello y espalda se pueden evitar manteniendo la seguridad en las inmersiones, sobre todo, desde trampolines, bordillos y toboganes. “En muy pocas ocasiones existen indicaciones advirtiendo del peligro que se puede correr, por lo que sería interesante si en las piscinas o en las playas se informara más profundamente a los usuarios” apunta Javier Font.

“El impacto contra una superficie dura, como puede ser el suelo de la piscina u otro bañista, puede producir lesiones graves como conmoción cerebral, pérdida de memoria o habilidades motoras y los golpes en la espalda pueden provocar lesiones medulares de diversos grados que pueden desencadenar en una discapacidad para siempre”, afirma Javier Font. De hecho, cada año, debido a los accidentes se producen en torno a un centenar de lesiones graves.

Las cifras indican que anualmente el 5% de todas las lesiones medulares que se producen se deben a la denominada ‘zambullida’. Aparte, es importante tener en cuenta las muertes por ahogamiento o los daños menores a causa de las imprudencias cometidas en las piscinas. Por ello, “para disfrutar de un verano sin contratiempos y reducir el número de accidentes, es necesario advertir de la importancia que supone seguir las normas básicas de seguridad en estos recintos, algo que sin duda, compete a las autoridades y responsables del lugar”, puntualiza Font.