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Viernes, 12 Agosto 2022

La vocalía de Ejercicio Privado del Colegio de Médicos de Pontevedra analiza las consecuencias del cobro de pensión y el ejercicio privado

06/10/2011

El Colegio de Médicos de Pontevedra, a través de su vocalía de Ejercicio privado, plasma su visión, a través de un escrito, de las consecuencias que para los médicos ha provocado la situación de incertidumbre que se vivió el verano pasado con respecto a la incompatibilidad entre cobro de pensión y ejercicio libre de la profesión. Desde esta vocalía se lamenta que muchos profesionales tuvieron que precipitarse en abandonar su consulta privada para quedar en situación de pensionistas

Pontevedra, 7 de octubre 2011 (medicosypacientes.com)

Según una orden del Ministerio de Trabajo publicada a finales de mayo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), los médicos deberían de elegir entre la pensión de jubilación o consulta privada a partir del 1 de julio de 2011. A los 4 días se publica una rectificación de dicha orden y en el Parlamento, en menos de un mes, se aprueba una modificación que deja sin efecto la Orden del Ministerio de Trabajo y que, además, es apoyada por el mismo Gobierno que la promulgó.

Los Colegios Oficiales de Médicos nunca llegamos a comprender lo que se pretendía con esto. En todo caso, lo que se ha conseguido es que algunos médicos que trabajaban compaginando la Sanidad Pública con la Sanidad Privada hayan cesado en el ejercicio público de su profesión, para evitar que esta orden les afectase. Antes, eran trabajadores de gran experiencia y prestigio de la sanidad pública, ahora son pensionistas. No sabemos si es esto lo que se pretendía, pero es lo que se ha conseguido.

¿Quién sale beneficiado de semejante berenjenal? Veamos un ejemplo. Un jefe de Servicio, con 65 años de edad y que está en ejercicio en plenas facultades de rendimiento laboral. Ante lo descabellado de esta orden de Ley, el citado profesional sanitario puede tomar una de estas dos soluciones: O se jubila en el ejercicio público de su profesión, con lo que pasa de ser un trabajador a ser un pensionista. O bien, continúa trabajando en la Sanidad Pública y cierra su consulta privada, por lo que deja de cotizar a Hacienda y despide a sus empleados.

Ninguna de estas dos soluciones es buena para nadie. Ni para la Sanidad Pública, ni para la Sanidad Privada, ni para el propio Gobierno. Donde decían digo ahora dicen Diego, pero el daño ya está hecho. Eso sí, contando con la indiferencia más absoluta de la Ministra de Sanidad que ni opinó, ni opina sobre este tema. Dios nos guarde de estos políticos.

Vocalía de Ejercicio Privado del Colegio de Médicos de Pontevedra