Campaña medicina rural

Jueves, 11 Agosto 2022

La verdad sobre la prevención de las alergias a los epitelios de animales

30/07/2009

En el presente reportaje se repasa el estado actual del conocimiento sobre las medidas de control ambiental para la prevención de las alergias a los epitelios de los animales. Dado que la principal medida a tomar sería desprenderse de las mascotas que producen alergia o alejarse de los animales, y esto pocas veces se puede realizar o se está dispuesto a cumplir, conviene recordar una serie de medidas básicas de prevención que ayudarán a mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen alergia por esta causa

Madrid, Agosto 2009 (medicosypacientes.com)

Según presentó en una de las reuniones anuales de Alergonorte, el doctor Angel Javier Blasco Sarramián (Logroño), repasa el estado actual del conocimiento sobre las medidas de control ambiental frente de los epitelios de animales.

Tener o no tener animales en casa: esa es la cuestión

Si hablamos de prevención primaria, evitar que aparezca una sensibilización frente a epitelios de animales, sobre todo en hijos de personas con antecedentes de atopia, en la actualidad están en revisión. En determinados ambientes, como zonas rurales, o en ciudades de cultura anglosajona, en que la mayor parte de la población tiene animales de compañía, en el momento actual no se le debe indicar a la familia que tenga un perro o un gato que lo retire.

La prevención de las alergias a los epitelios de animales

En nuestro medio, en que la costumbre de tener mascotas no está tan extendida, no hay una norma única, y se debe establecer con la familia la medida a realizar. Posiblemente se debe seguir indicando la retirada del animal, como medida de prevenir el desarrollo de una alergia en un recién nacido o niño pequeño.

Otro problema es cuando el niño, o el adulto, ha desarrollado la alergia. En este caso se debe indicar de forma estricta la retirada del animal, y dar normas a la familia para retirar reservorios del alergeno como alfombras, tapicerías, colchones, etc.

El gato está en todas partes

Respecto a la alergia al gato, un concepto que habría que conocer es que se comporta como un Alergeno Comunitario, es decir se encuentra en todas las casas, aunque nunca hayan tenido gato (cines, edificios públicos, tiendas, aviones, colegios, guarderías, etc.) ya que el alergeno (presente en la caspa, sebo y saliva del animal) es transportado en la ropa de sus dueños hasta las personas con las que estos entran en contacto.

Reviso algunos puntos sobre la epidemiología de la enfermedad y como varía según distintas zonas, de tal forma que se ha comprobado que en determinadas circunstancias, en poblaciones con gran carga de alergenos, en que la mayor parte de la población tiene animales de compañía, el hecho de poseer el mismo previene de la aparición de alergia a los animales, y de atopia, sobre todo en relación al contacto con gato o perro.

En la actualidad, los conceptos de sensibilización a epitelio de gato, y de los niveles de contacto necesarios para la misma, están cambiando, y son los denominados niveles intermedios los que más favorecen la aparición de esta patología.

LAS MEDIDAS QUE DE VERDAD SON EFICACES

Las más eficaces:

  • Sólo es eficaz la retirada del animal. Cuando se ha desarrollado una alergia, la medida que se recomienda es la de retirar el animal y proceder a la limpieza y retirada de reservorios.

Las de eficacia intermedia:

En aquellos casos en que la familia no puede o no quiere proceder a retirar el animal, no hay una única medida eficaz y se deben de realizar todas las siguientes para obtener un resultado aceptable desde el punto de vista médico:

  • Lavar la mascota cada dos semanas.
  • Usar filtros de tipo HEPA en el dormitorio o en el dormitorio y la sala de estar.
  • Usar fundas especiales antialérgicas en colchón y almohada.
  • Limpiar con aspiradora y paño húmedo.
  • Evitar que el animal entre en el dormitorio.

El diagnóstico

El diagnóstico de este tipo de alergia se realiza como el de cualquier otra patología alérgica. Comienza con una buena historia, que recoja la presencia de animales en la casa del paciente, y en su entorno más directo. El demostrar la sensibilización pasa por realizar pruebas en la piel del paciente, o con análisis especiales, que detectan la presencia de IgE específica en el suero.

En el caso de la alergia a gato, como se trata de un alergeno comunitario, la búsqueda de esta alergia debería realizarse en todo paciente que consulte por rinitis o asma, aunque nunca haya estado en contacto directo con este animal.

Un consejo: imposible

En cuanto a los consejos que se pueden dar, desde el punto de vista científico, para disminuir el contacto con los alergenos, a nivel de población serían el cambio de costumbres y evitar tener mascotas; pero dudo que se pueda hacer una campaña en este sentido.