Campaña medicina rural

Viernes, 30 Septiembre 2022

La receta electrónica debe estar orientada a mejorar la salud del paciente no a la comodidad del sistema

05/11/2010

La mesa redonda sobre receta electrónica puso de manifiesto el importante papel de la Atención Primaria en este proceso que debe estar orientado a la salud del paciente y sobre el cual es preciso ahora verificar las hipótesis que han llevado a su implantación y corregir los fallos que surgen a la hora de la práctica diaria. Según expusieron, más que hablar de “receta electrónica” se debería hablar de “prescripción electrónica”

Madrid, 8 de noviembre 2010 (medicosypacientes.com)

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Participantes en la mesa redonda

En el transcurso de la mesa redonda sobre la “e-receta” organizada en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC) en Madrid, y moderada por el Vocal Nacional de Atención Primaria rural de la OMC, Josep Fumadó, se expuso la experiencia de la receta electrónica en diversas Comunidades Autónomas así como los problemas detectados en su implantación, así como el papel del médico de Atención Primaria en este proyecto claramente “orientado al paciente”, tal como señalaron los ponentes.

Para Mariano Casado López, Subdirección de Gestión y Seguimiento de Objetivos de Atención Primaria, del Servicio Madrileño de Salud, este proyecto aporta importantes mejoras, entre ellas “liberar de proceso burocrático, optimizando la asistencia sanitaria al paciente” y en este sentido apuntó que “beneficia especialmente a los pacientes crónicos que tienen medicación de forma indefinida”.

El papel de la Atención Primaria es básico toda vez que “el flujo de información parte de la historia clínica de primaria” y para su puesta en marcha, en el caso de la Comunidad Autónoma de Madrid explicó que “se han incluido herramientas de ayuda a la prescripción” y se han desarrollado dos líneas de formación para los profesionales con una acreditación docente.

Sin embargo, para Juan José Torres Vázquez, Vocal de Atención Primaria rural del Colegio de Médicos de Badajoz, lo fundamental ahora es entrar en el fondo de la cuestión y dejar bien claro “qué es lo que se pretende con ella”. En su opinión, “la receta electrónica es una intervención sanitaria” y lo que pretende es “conseguir la misión del SNS de mejorar o recuperar la salud de los ciudadanos garantizando la sostenibilidad del sistema”, es decir “debe estar orientada a mejorar la salud del paciente, no sólo a la comodidad del sistema”.

Por ello apuntó que “una vez implantada corresponde verificar las hipótesis que han llevado a su implantación y esto requiere llevar a cabo estudios de carácter independiente”. En términos generales considera que constituye “un avance considerable” aunque alertó sobre las dudas y problemas que se han detectado en cuanto a la interoperabilidad del sistema.

Manuel María Ortega Marlasca, Vocal de Atención Primaria rural del Colegio de Médicos de Cádiz, reflexionó en el sentido de que si se pide a los médicos una medicina basada en la evidencia, también antes de proceder a la implantación de un proyecto de este tipo se debería haber tenido en cuenta la evidencia y recordó que, dejando de lado la teoría, a la hora de la verdad, a la hora de la práctica diaria “los fallos informáticos están a la orden del día”.

Enumeró diversos problemas prácticos, como por ejemplo el caso de diversos colectivos (inmigrantes, pacientes de otras Comunidades Autónomas, recetas de estupefacientes, etc.) a los que no se puede aplicar este sistema. “A la hora de la práctica, la realidad es muy distinta y de hecho no simplifica el trabajo del médico”.

Por el contrario, Ángel Cortés Espada, vicepresidente 3º del Colegio de Médicos de Castellón y responsable del proyecto de e-receta en la Comunidad Valenciana, consideró que la receta electrónica “no plantea cambios significativos en el trabajo del médico”. Sin embargo, por su experiencia en Castellón y en la Comunidad Valenciana, donde ya está perfectamente implantada, comentó que “se ha visto un incremento de las recetas dispensadas conforme ha ido avanzando la implantación de este sistema”.

También se mostró partidario de la misma Rafel Cubí, médico de Familia y responsable de la Receta electrónica en Cataluña, quien se refirió a un estudio realizad sobre 1.000 pacientes, según el cual “cuando el 70% de los tratamientos se da en receta electrónica, hay una mejora en la eficiencia”.

Sin embargo, en cuanto a terminología, prefiere hablar de “prescripción electrónica” y así destacó que “el médico, con estos instrumentos, hace de médico”. Incluso, como aspecto cuya experiencia se ha visto positiva, señaló la posibilidad de que el médico a la vista de la historia clínica pueda hacer algún cambio en la prescripción, pero explicando el motivo, para que pueda conocerlo el resto del equipo que atiende al paciente.