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Sábado, 13 Agosto 2022

La profesión médica europea planta cara a la guardia inactiva y al horario semanal de 65 horas

19/06/2008

Un documento firmado en Bruselas por los representantes del sector llama a generar un “movimiento” contra un cambio que “sacrifica” la calidad de la asistencia en beneficio de la “industria” de la salud

Madrid, 18 junio 2008 (Redacción)

El Comité Permanente de Médicos de la Unión Europea (CPME) y las principales organizaciones del sector, entre ellas la Federación Europea de Médicos Asalariados, a la que pertenece el sindicato español CESM, se han propuesto dar la batalla contra los cambios que se quieren introducir en la actual directiva de trabajo, los cuales pasan por fijar el máximo de jornada laboral en 65 horas, en lugar de las 48 actuales, y considerar tiempo “inactivo” los períodos de guardias en los que el facultativo no esté desempeñando actividad asistencial.

Estas modificaciones fueron aprobadas en el Consejo de Ministros de Trabajo y Bienestar Social de los 27 que se celebró el pasado día 11 de junio en Luxemburgo, y ahora la pelota está en manos del Parlamento Europeo, que deberá pronunciarse sobre ellas a lo largo del próximo semestre. Sin embargo, los médicos comunitarios han decidido no esperar a ver qué ocurre entonces y ya se han fijado una estrategia de acción que incluye generar un “movimiento europeo” entre la profesión contra unos cambios que, según entienden, “sacrifican” la calidad de la asistencia en beneficio de la “industria” de la salud.

En el documento firmado el pasado sábado, los líderes de los facultativos europeos hacen notar como premisa general que la directiva que ahora se quiere enmendar --data de 1993 y es la que establece un máximo de 48 horas semanales-- tiene como fin proteger la salud de los profesionales, y relacionado con ello, la calidad de la atención que prestan a los pacientes.

La conclusión, en consecuencia, es que lo que ahora se pretende supone un “riesgo” para médicos y pacientes, además de “penalizar” los niveles de calidad conseguidos hasta la fecha.

Sobre las guardias “inactivas”

Con respecto al concepto de guardias inactiva, la profesión es muy clara al señalar que todo el tiempo que el médico esté “disponible” en los centros ha de ser calificado como período de trabajo, toda vez que, de otro modo, no se hallaría forzosamente en él y podría dedicar esas horas a lo que libremente quisiera.

La consideración como tiempo de trabajo del total de horas que el facultativo pasa de guardia en el hospital o centro de salud también sería válida, se añade, en el supuesto de que se dedique parte de ese tiempo a dormir. La razón que se arguye en este caso es en tales circunstancias el sueño suele ser fragmentario, y por tanto, no puede ser tenido por verdadero descanso.

Asimismo, se advierte que si la categoría de guardia inactiva se lleva a la práctica, tendrá importantes “consecuencias legales” ante la imposibilidad de determinar inequívocamente de qué se está hablando en estos casos.

En cuanto a la posibilidad, contenida en la reforma de la directiva, de que las empresas pueden firmar con los médicos a título individual o colectivo cláusulas (opt-out) que amplíen la jornada a las 65 horas, el documento elaborado en Bruselas por las organizaciones médicas recuerda que esto no debe ser potestativo de las dos partes, ya que sobre ellas hay una tercera, los pacientes, que prima sobre ambas. Con ello lo que se está queriendo decir es que “hay una relación entre la salud de los médicos y de los pacientes”, de modo que los profesionales no debería aceptar una prolongación de jornada que ponga en entredicho su disposición para cumplir del mejor modo posible con la tarea asistencial.

CONCLUSIONES

En consecuencia con todo lo anterior, los autores de esta toma de posición llegan a las siguientes conclusiones:

- El máximo de horas semanales, guardias incluidas, no debe superar las 48 horas en cómputo semestral.

- Las guardias físicas deben ser consideradas al completo como tiempo de trabajo.

- Ha de abolirse la cláusula que faculta a trabajar hasta 65 horas, e incluir en ello a los profesionales en formación

- Después de cada guardia el profesional debe descansar, como sucede ahora, y no continuar con su jornada ordinaria, según contempla también la nueva directiva.