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Viernes, 12 Agosto 2022

La prevención de la muerte súbita en deportistas debe asentarse en el reconocimiento cardiológico, la instauración urgente de mecanismos para la resucitación cardiopulmonar y en la elaboración de registros

13/10/2008

El problema fundamental de la muerte súbita, según cardiólogos, es que en la mayoría de los casos, las causas son cardiopatías silentes y desconocidas por el propio deportista que, además, pueden pasar desapercibidas en los reconocimientos previos a la competición

Madrid, 13 de octubre 2008 (Redacción)

Conocer las causas más frecuentes de muerte súbita en el deportista, así como las herramientas de las que disponemos para prevenirla es clave para hacer frente a un problema que provoca más de 200 muertes al año en España. Existe una gran preocupación en el colectivo médico por la muerte súbita en deportistas, la cual se ve incrementada cuando sucede en personas jóvenes, bien entrenadas y con un rendimiento físico excelente. Así se puso de manifiesto en el marco del Congreso de Enfermedades Cardiovasculares, celebrado la pasada semana en Bilbao.

Según datos aportados por la Sociedad Española de Cardiología (SEC), entre el 74 y el 94 por ciento de las muertes ocurridas durante la práctica deportiva se deben a causas cardiovasculares, siendo la patología cardiovascular la causa más frecuente de muerte súbita. Además, su incidencia en las personas que practican actividad deportiva intensa es mayor que en las que no lo practican.

Tal como explicó la doctora Araceli Boraíta Pérez, jefe del Servicio de Cardiología del Consejo Superior de Deportes y presidenta del Grupo de Trabajo de Cardiología del Deporte de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), “entre los factores involucrados en la muerte súbita durante la práctica deportiva se encuentran los cambios hemodinámicas y electrofisiológicos que se producen durante el ejercicio intenso en individuos susceptibles, es decir, portadores de miocardiopatías, cardiopatías arritmogénicas, algunas anomalías congénitas o cardiopatía isquémica. La estimulación simpática que se produce con el ejercicio intenso favorece la aparición de arritmias y agrava la isquemia miocárdica. Por otro lado, los cambios extremos de temperatura y barométricos también pueden incrementar los cambios hidroelectrolíticos, metabólicos y en la coagulación que ocurren durante el ejercicio, asociándose a casos de muerte súbita”.

Prevención de la muerte súbita

La prevención de la muerte súbita asociada al deporte debe asentarse en tres pilares fundamentales: el reconocimiento cardiológico en la participación deportiva, la instauración de los mecanismos necesarios para una resucitación pulmonar y desfibrilación sin demora, y por último, la elaboración de registros nacionales en los que reflejar este tipo de fallecimientos.

El problema fundamental de la muerte súbita es que en la mayoría de los casos, las causas son cardiopatías silentes y desconocidas por el propio deportista que, además, pueden pasar desapercibidas en los reconocimientos de pre-participación deportiva. Si a todo esto se le añade que no existen unos criterios unánimes de actuación a la hora de limitar la actividad deportiva, se consigue explicar por qué en nuestro país no se detectan a tiempo gran parte de las muertes súbitas en deportistas.

“Hoy en día, los reconocimientos médicos realizados en España son insuficientes a la hora de detectar las patologías más frecuentes asociadas a la muerte súbita y el deporte. En primer lugar, deberían regularse las pruebas incluidas en dichos reconocimientos según la edad del deportista y el nivel de práctica deportiva. En segundo lugar, establecer una normativa que tras la identificación de los sujetos con riesgo, permitiera a las federaciones apartarlos de la competición. Y por último, llevar a cabo una resucitación cardiopulmonar rápida y eficaz”, concluye la doctora Boraíta.

Aportaciones de la telemedicina

Aunque se trata de una práctica clínica que lleva catorce años realizándose, hasta ahora no había entrado en la cantera de servicios como una práctica asistencial real en la mayoría de los hospitales terciarios de nuestro país.

Según el doctor Ignacio Fernández Lozano, secretario de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), “desde el punto de vista de los dispositivos, como marcapasos y desfibradores, la telemedicina va a aportar seguridad a los pacientes y permitirá que los médicos vean en tiempo real todos los eventos graves que pueden ocurrir. Las principales ventajas que aporta son menos visitas presenciales, ahorro en los costes y en tiempo para los profesionales, y sobre todo, se ganará en comodidad para el paciente”.