Viernes, 7 Agosto 2020

Asamblea General

La OMC alerta de posibles peligros de comprar leche materna por Internet por sus deficientes garantías de seguridad

La  distribución de la leche materna por Internet es inadecuada por sus deficientes garantías de seguridad, según concluye un informe de la Comisión Central de Deontología (CCD) de la OMC que ha sido refrendado por la Asamblea General de la corporación celebrada este fin de semana en San Sebastián

San Sebastián 18/06/2016 medicosypacientes.com
La compra por Internet de leche materna conlleva riesgos.

Según este informe, la compra por Internet de leche materna, producto biosanitario cuyo destino natural es la crianza de los recién nacidos, conlleva peligros porque no se asegura una higiene óptima al extraerla, ni continuidad de la cadena de frio en el transporte, ni garantiza la inexistencia de posibles malos hábitos para la madre (alcohol o drogas) o dietas poco equilibradas e, incluso, tiene el riesgo de una posible transmisión de enfermedades. 

En su informe, titulado “El negocio de la leche materna por Internet”, la CCD pone en valor la leche materna como alimento durante los 6 primeros meses de la vida de los niños, una recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por los beneficios y ventajas que conlleva tanto para su salud, como para su crecimiento y desarrollo, así como su efecto protector en infecciones, atopia y efecto positivo en la evolución cognitiva del niño. 

Por ello, la OMS recomienda que cuando no se disponga de leche de la propia madre, la mejor opción es la leche pasteurizada de madres donantes seleccionadas. Esto ha dado lugar al nacimiento de bancos de leche materna que, en el caso de España, todos se encuentran ubicados dentro de los hospitales en los que se garantiza que la extracción, procesamiento y almacenamiento de la leche materna, ya sea de la propia madre o de madres donantes, se realiza de forma segura. 

Es decir, que las donantes son seleccionadas teniendo en cuenta hábitos saludables y pruebas de serología para descartar infecciones establecidas y se establece un control para que el proceso de extracción, conservación y transporte se realice en las mejores condiciones. A ello, se suma un proceso de pasteurización para eliminar virus y micro bacterias y así obtener un producto seguro.

Como consecuencia de esta realidad, ha aparecido un mercado “on-line” de leche materna que, a juicio de la CCD, no cuenta con las debidas garantías. Un mercado de venta del llamado “oro blanco” que, aunque en España aún no es conocido, en EEUU es un fenómeno en alza no solo para la lactancia de niños, sino también para adultos que se dedican al culturismo y desean optimizar su rendimiento porque creen que mejora su desarrollo muscular, otro mito, que no ha demostrado estudio alguno. 

Por todo ello, la CCD alude a las recomendaciones de la Asociación Española de Bancos de Leche Materna (AEBLM), una organización sin ánimo de lucro, para promover la creación de bancos de leche, quien incide en que el suministro de este alimento debe de llevarse a cabo únicamente bajo prescripción facultativa, garantizándose la trazabilidad de todo el proceso de obtención, procesamiento, distribución y administración.  

La AEBLM también recomienda que los bancos de leche deberán establecer un sistema de biovigilancia con la finalidad de registrar cualquier incidente o efecto adverso derivado de todos los proceso, estableciendo las medidas correctoras necesarias. 

Según un estudio de la pediatra Dra. Sheela Geraghty, del Hospital de Cincinnati (Ohio), al que alude el informe de la CCD, tres cuartas partes de las muestras de leche adquiridas por Internet están contaminadas con bacterias y en una de cada cuatro hay ADN bovino, con el consiguiente peligro para los usuarios. 

Por todo ello, la CCD concluye que “se debe considerar la leche materna como un producto biosanitario cuyo destino natural es la crianza de los recién nacidos”; que sería conveniente “regular el proceso de selección de donantes, obtención, tratamiento y distribución para garantizar los aspectos sanitarios” y que “no se considera adecuada su distribución por Internet, por sus deficientes garantías de seguridad”.