Lunes, 27 Enero 2020

La Migraña, mucho más que un simple dolor de cabeza

15/09/2008

La migraña es una enfermedad crónica, de causa desconocida, que se manifiesta por ataques periódicos de cefaleas o dolores de cabeza y afecta a cerca del 17% de la población. Solo en España hay más de cinco millones de migrañosos. Sin embargo, es infravalorada tanto por el entorno, como por el propio paciente.

Madrid, 13 de septiembre 2008 (Redacción)
Migrañas

La migraña es más que un simple dolor de cabeza es una enfermedad. Con el objetivo de concienciar cada vez más de la importancia de esta enfermedad a la sociedad, y profesionales médicos así como aquellos que padece, desde el año pasado se celebra el 12 de septiembre “El Día Internacional de la Migraña”. Este año el lema es “cuando la causa se convierte en el origen” y es que la automedicación o un exceso de fármacos pueden cronificar la migraña.

Muchas personas, que sufren un episodio de migraña, se ven incapacitados para mantener una vida normal debido al fuerte dolor. Esto se traduce en una reducción de la calidad de vida, rendimiento laboral e incluso ausencia de sus puestos de trabajo. Muchos pacientes necesitan saber como convivir con la enfermedad sin que está ocasione demasiados estragos. Un importante punto de apoyo es la Asociación Española de Pacientes con Cefalea que ofrece asesoramiento, información de nuevas terapias así como consulta terapéutica, entre otras actividades.

Es evidente que, en muchas ocasiones, la migraña produce rechazo social, laboral y familiar por ser una “enfermedad invisible” y sobre todo desconocida por quien no la padece. El enfermo termina refugiándose en otra patología para justificar su incapacidad de rendimiento, se aísla de su entorno por temor a no ser comprendido y opta por no hablar de su problema.

Cada paciente necesita un tratamiento individualizado y un 90% de los casos mejoran con una terapia acertada. El tratamiento farmacológico va desde analgésicos y antiinflamatorios a triptanes, antiepilépticos, antidepresivos, entre otros.

Una alteración en los vasos sanguíneos

Hasta la fecha, los neurólogos han identificado 165 clases diferentes de dolor de cabeza. Estos diferentes tipos de dolor pueden dividirse en tres grandes grupos:

  • La cefalea tensional, que es la más común y la más llevadera.
  • La cefalea de rebote, que es producida por el consumo de analgésicos.
  • La migraña, cuyo dolor llega a ser verdaderamente insoportable.

Hay que recalcar que el cerebro en sí es insensible al dolor, por lo que el origen del dolor de cabeza se da por alteraciones de diferentes estructuras entorno a él: Tejidos que lo envuelven (meninges), arterias y venas del cerebro, la osamenta craneal, los músculos y fascias, y la piel que rodea el cráneo.

Aunque prácticamente todo el mundo conoce el malestar que produce el dolor de cabeza o cefalea, el 12% de la población padece el intenso dolor que genera la migraña.

Existen muchos tipos de migraña, por su intensidad y duración, de 4 a 72 horas; por su frecuencia (generalmente varios episodios al mes); por la variedad de síntomas acompañantes, como la sensación de náuseas, vómitos, fonofobia (molestia del ruido ambiental), fotofobia (molestia de la luz ambiental), visión doble; por la variedad de factores desencadenantes como los cambios atmosféricos, la dieta, el sueño, el estrés... y por la incapacidad que provoca.

Impacto en el mundo laboral

Con un 12% de la población que sufre migraña, el coste personal y social de este dolor de cabeza incapacitante es considerable en términos de bienestar y calidad de vida, así como de rendimiento escolar o laboral.

La mitad de las personas que padecen migraña es incapaz de mantener su actividad habitual. Un 30% se ve obligado a guardar reposo en cama, y un 19% a faltar al trabajo. Las actividades sociales también se resienten de la migraña, pues el 31% de los afectados reconoce que suspende sus contactos familiares, y el 30%, sus actividades sociales.

Se estima que la migraña en España produce cerca de 20 millones de jornadas de trabajo perdidas al año, lo que supone un coste aproximado de 2.000 millones de euros sólo en España.

Evolución

Normalmente las migrañas presentan siempre una evolución similar, identificándose de cuatro a cinco fases:

  1. En primer lugar se presenta la fase prodrómica. Tres o cuatro horas antes de que se empiece a sentir el dolor de cabeza aparece sensación de molestia a la luz (fotofobia), exceso de sed y sueño. También molestan los ruidos del ambiente (fonofobia). Todo ello combinado produce una alteración en el carácter.
  2. La segunda fase o fase de aura, sólo la padecen un pequeño porcentaje de los pacientes de migraña. Algunas personas alegan que perciben luces brillantes que centellean, combinadas en ocasiones con manchas oscuras o “moscas”. Esta fase suele durar de una a dos horas, previa a la llegada del dolor. En realidad esta sensación de ciertos trastornos oculares es debido a la disminución del riego sanguíneo y por tanto oxigeno, derivada de una vasoconstricción arterial".
  3. La tercera fase, o segunda para la mayoría, es cuando comienza el dolor de cabeza, la fase de cefalea. Se trata de un dolor muy intenso que dura muchas horas, pudiendo llegar hasta las 72 horas. Normalmente viene acompañado de un dolor pulsátil en la altura de las sienes. Tras las primeras horas del estallido de dolor, se presentan nauseas seguidas de vómitos y en algunos pacientes intolerancia por los olores u osmofobia.
  4. Medicándose o no, el migrañoso intenta aliviarse conciliando el sueño, aunque no siempre se consigue dormir. Podríamos decir que con el sueño entramos en la fase de resolución.
  5. Fase posdrómica. Pasada la crisis migrañosa, los pacientes se sienten cansados y débiles, con un bajo estado de ánimo, aunque con cierta sensación de alivio tras el intenso dolor sufrido.

La sensación del dolor ocurre en la periferia cerebral y, durante las crisis de migraña, ciertas venas y arterias que irrigan el cerebro experimentan una vasodilatación ocasionada por una inflamación de origen no infeccioso. El dolor está originado por la dilatación de los vasos sanguíneos de la cabeza que estimulan terminaciones nerviosas las cuales ocasionan el dolor. Cuando pasa el borbotón de sangre por la zona irritada, provoca una presión sobre el vaso dilatado que se traduce en un intenso dolor.

Entre los vasos que más sensación de dolor provocan, se hallan las arterias temporales, que se pueden palpar a la altura de las sienes. La mayoría de pacientes de migraña aseguran que instintivamente cuando aparece el dolor se presionan con los dedos en esta zona con el fin de aliviarlo. Efectivamente, se ha demostrado que la presión en esta zona amortigua el golpe de dolor que provoca la sangre al pasar por la arteria dilatada.

Factores de riesgo

Migrañas

Una alteración genética da lugar a que el migrañoso sea muy vulnerable respecto a varios agentes endógenos o patógenos.

Los factores precipitantes son muy variados y no necesariamente compartidos por todos los que sufren migraña. Influyen tanto situaciones de tipo físico, como biológico o psicológico.

Complementariamente al tratamiento del dolor, el cual no pretende ser un tratamiento curativo, existe una variada gama de fármacos y nuevos medicamentos antimigrañosos cuyo objetivo es espaciar las crisis y disminuir su intensidad. Reconociendo que los factores que desencadenan la migraña en una persona no tienen porqué coincidir con los desencadenantes de otro migrañoso, es necesaria una adecuada analítica personal de los factores desencadenantes. El conocimiento de los factores que desencadenan a cada paciente su migraña permite controlar desde la raíz la enfermedad y minimizar sus efectos.

Generalmente, son factores reconocidos como desencadenantes:

a. La intolerancia alimenticia

No se puede establecer una lista de alimentos intolerables por el migrañoso, ni tampoco es válido recomendar dietas limitativas genéricamente. La intolerancia alimenticia debe analizarse personalmente en cada paciente y sólo de esta forma puede tratarse posteriormente la migraña. En tal caso, nuestra experiencia nos dice que la migraña puede reducirse de manera relevante. Como simple orientación, pero en ningún caso exhaustivo ni limitativo ni de aplicación genérica, indicamos algunos alimentos habitualmente poco tolerables por migrañosos y desencadenantes de migraña, por su alto contenido en tiramina, histamina, phenilalanina o flavonides fenólicos:

  • Leche de vaca, quesos, mantequillas y otros derivados lácteos.
  • Algunos vinos, el champagne y bebidas destiladas.
  • Clara de huevo.
  • Chocolate.
  • Frutos secos, (cacahuetes y nueces).
  • Cítricos y plátano.
  • Productos de pastelería industrial.

b. El ayuno

Se ha demostrado que el ayuno provoca migraña.

c. Trastornos del sueño

Los trastornos en el sueño, especialmente por falta de rutina horaria, es también un factor desencadenante muy común, siendo sin embargo una variable que tras el conocimiento puede controlar el paciente de migraña. Es bueno acostarse cada día a una hora similar y dormir las mismas horas cada día.

d. Los hábitos de vida

El migrañoso suele ser persona muy activa, lo que conlleva que ciertos hábitos de vida se alteren por el ritmo de vida. En la medida de lo posible el migrañoso ha de intentar incorporar cierta rutina y evitar los desordenes.

e.- Estrés

Muy ligado al punto anterior, el estrés es un desencadenante muy argumentado entre los migrañosos. Pero probablemente sea también un factor variable que el paciente puede controlar.

f. Trastornos hormonales

Tres cuartas partes de los pacientes de migraña son mujeres y en ellas, los transtornos hormonales son un factor desencadenante predominante. Los cambios de los niveles de hormonas durante la menstruación y ovulación desencadenan episodios migrañosos. De hecho en la migraña infantil, la proporción entre niño y niña migrañoso, es similar. También se equilibra la proporcionalidad en la población migrañosa tras la menopausia.

g. Cambios atmosféricos

La presión atmosférica suele ser un factor aludido por los migrañosos.

Abordaje

El conocimiento y correspondiente control de los factores desencadenantes permite afrontar los episodios migrañosos con menor frecuencia y menor intensidad.

Aún así, cuando aparece la crisis de migraña deben adoptarse adecuadas medidas no farmacológicas, y en último caso debe recurrirse al tratamiento farmacológico.

Cuando el migrañoso ya intuye en la fase prodrómica, que se avecina una crisis de migraña, es bueno que tome medidas físicas con el objetivo de reducir los efectos de la crisis, y muy especialmente el dolor que se sufre en la fase de cefalea. Algunas medidas que se recomienda hacer para controlar esta fase:

  1. Ingerir alimentos muy salados.
  2. Ejercerse presión continuada sobre las arterias temporales superficiales, a la altura de las sienes.
  3. Ya sintiendo alivio del dolor, relajarse aislándose en ambientes oscuros y silenciosos.

El tratamiento de la fase aguda se utiliza para intentar detener una migraña ya iniciada. Si se le ha diagnosticado migraña y el médico decide utilizar este método, él determinará cuáles son las opciones de medicación apropiadas para su situación concreta. En una crisis de migraña, es importante comenzar el tratamiento lo antes posible.

Según los datos existentes, el uso de un tratamiento profiláctico (preventivo) puede ser beneficioso. Se calcula que más de la mitad de los médicos generales utilizan el consejo dietético y la identificación de desencadenantes como parte de un régimen de tratamiento preventivo.

Sabías que…

  • En España, 5 millones de personas sufren migrañas y de ellas 3 cuartas partes son mujeres.
  • En total, 69 millones de europeos sufren migraña.
  • Se pierden al año 20 millones de jornadas laborales en España por la migraña.
  • La OMS sitúa la migraña como la número 20 de las patologías más discapacitantes.
  • La OMS iguala un ataque de migraña agudo a la incapacidad que sufre un paciente con tetraplejía.
  • En España, el 82% de los pacientes de MIGRAÑA se siente desinformado y un 80% se siente abandonado por las instituciones Sanitarias. Esto produce como consecuencia que un porcentaje mayor del 50 % recurra a la automedicación.