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Sábado, 13 Agosto 2022

La hipertensión requiere un tratamiento combinado

09/10/2008

Si el médico logra la combinación adecuada a cada paciente, podrá llegar a niveles de control muy elevados que podrían situarse en torno al doble de la actual

Barcelona, 10 octubre 2008 (Redacción)

“Hasta la fecha, el cumplimento de un correcto estilo de vida para prevenir y tratar la hipertensión arterial (HTA) ha sido un fracaso; no hemos conseguido estimular a los pacientes. Por otro lado, el médico dispone hoy en día de fármacos para tratarla, y aunque ninguno de ellos ha demostrado ser por sí sólo la panacea, combinados aportan múltiples y efectivas posibilidades”. Así lo ha puesto de manifiesto el doctor Antonio Coca, jefe de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínic de Barcelona y coordinador del Comité Científico del Curso de Medicina Cardiovascular 2009, organizado por Área Científica Menarini.

Según los médicos reunidos en este encuentro, el presente y el futuro del tratamiento farmacológico de la hipertensión arterial pasa por el tratamiento combinado de antihipertensivos en un único comprimido. “A medida que se ha extendido la terapia combinada, han aumentado considerablemente las tasas de control, debido a que logramos actuar en distintos sistemas implicados y ampliamos el espectro de efectividad”, ha señalado el doctor Coca. “Asimismo -añade- también resultan beneficiosas las combinaciones fijas, que consiguen reducir un 24 por ciento el riesgo de incumplimiento por parte del paciente, que hoy día se sitúa en torno al 50 por ciento”.

Por su parte, el doctor Josep Redón, coordinador de la Unidad de Hipertensión del Hospital Clínico Universitario de Valencia, ha recordado que la hipertensión arterial es la primera causa de mortalidad mundial y que aún existe un 50 por ciento de población que no tiene controladas sus cifras de tensión arterial. “Las razones son que el paciente, cansado de tomar múltiples comprimidos, acaba no cumpliendo el tratamiento, también la poca constancia de los médicos y por último, la propia estructura del sistema sanitario, que en algunas ocasiones dificulta el óptimo tratamiento de estos pacientes”. El doctor Redón ha recordado que “si el médico logra la combinación adecuada a cada paciente, podrá llegar a niveles de control muy elevados que podrían situarse en torno al doble de la actual”.