Lunes, 11 Diciembre 2017

Jornada, 13 de diciembre sede OMC

La FFOMC aborda la prevención actual del ictus en pacientes con fibrilación auricular no valvular en España

La Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC) organiza el próximo miércoles, 13 de diciembre en la sede de la OMC, una Jornada en la que numerosos expertos analizarán la situación actual de la prevención del ictus y otras embolias en pacientes con fibrilación auricular no valvular que actualmente no reciben anticoagulación oral en España

Madrid 05/12/2017 medicosypacientes.com/ S.G.
Jornada FFOMC sobre Anticoagulantes Orales y Fibrilación Auricular no Valvular en Atención Primaria
En la Jornada, concretamente denominada, "Anticoagulantes Orales y Fibrilación Auricular no Valvular en Atención Primaria", también se presentarán los datos del estudio ESCONDIDA, un documento que trata de identificar los pacientes no anticoagulados y estudiar los factores relacionados con la no-anticoagulación, así como valorar posibles áreas de mejora en el tratamiento en beneficio de los pacientes con fibrilación auricular y riesgo embólico.
 
Moderada por el Dr. José Mª Lobos Bejarano, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria en el Centro de Salud Jazmín, Madrid la Jornada, que se retransmitirá en streaming, abordará la situación actual de la prevención del ictus en pacientes con fibrilación auricular no valvular, de la mano del Dr. Diego Vargas Ortega, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria, Unidad de Hospitalización del Hospital de Alta Resolución el Toyo, Almería. 
 
La presentación de los Resultados Finales del Estudio ESCONDIDA correrá a cargo del Dr. José Polo García, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria, Centro de Salud Casar de Cáceres y sobre las enseñanzas y aportaciones de este Estudio: ¿en qué podemos mejorar...? hablará el Dr. José Mª Lobos Bejarano.
 
En la fibrilación auricular no-valvular (FANV) con riesgo tromboembólico asociado, las Guías Clínicas recomiendan inequívocamente la anticoagulación oral indefinida, orientada al primer objetivo terapéutico en estos pacientes, que es la prevención del ictus y otras embolias sistémicas. Sin embargo, no todos los pacientes la reciben debido a múltiples factores, relacionados a menudo con el entorno asistencial, el médico, el propio paciente, así como el tipo de tratamiento disponible. 
 
Con la excepción de los pacientes en los que el riesgo de la anticoagulación sea mayor que el beneficio esperado (por ejemplo, aquellos con riesgo hemorrágico alto y bajo riesgo embólico), la anticoagulación oral está generalmente indicada en la FA no valvular. El beneficio de la anticoagulación se ha documentado -frente al no tratamiento- en una reducción del riesgo relativo de ictus de un 67%. La antiagregación hoy día tampoco es una opción, ya que aporta un mínimo beneficio que se ve sobrepasado por el riesgo de sangrado. 
 
Los anticoagulantes orales clásicos tipo antivitamina K (AVK) son eficaces en términos de reducción de embolismo, pero presentan algunos problemas que pueden estar relacionados con su ausencia de utilización en algunos casos, como es la necesidad de una monitorización cercana de la intensidad de la anticoagulación (INR), múltiples interacciones farmacológicas, con alimentos o productos de herbolario, y sobre todo, la variabilidad de dosis requerida tanto inter-individual como en el propio paciente a lo largo del tiempo. Estos factores sin duda contribuyen a que, en nuestro medio, en torno al 40% de los pacientes con AVK no alcancen un rango de control adecuado. 
 
La llegada hace unos años de los anticoagulantes orales de acción directa (ACODs), que elimina muchos de los problemas de los AVK, puede permitir que más pacientes tengan acceso a un tratamiento que de otro modo se habría desestimado, además de ser una alternativa contrastada para aquellos pacientes con mal control del INR. Los ACODs han demostrado en los ensayos clínicos pivotales, en múltiples meta-análisis y en amplios registros de pacientes del “mundo real” en cientos de miles de pacientes, ser más seguros que los AVK (en términos de reducción de hemorragias graves, incluida la intracraneal) y tan eficaces o más que estos, con una mayor simplicidad de uso. 
 
Acceder al programa de la Jornada: