Sábado, 26 Septiembre 2020

Presentación de ‘La Sanidad Española en Cifras 2016’

La crisis agrava las diferencias entre autonomías en materia de gasto sanitario

Si el gasto realizado en Sanidad en cada comunidad autónoma pudiera repartirse de forma equitativa entre sus potenciales beneficiarios serían los castellano-leoneses los españoles que obtendrían un crédito más alto para el cuidado de su salud con un cheque anual de 1.623,76 euros por cabeza. En el otro extremo del ranking se situarían los manchegos que apenas obtendrían 1.053,75 euros anuales para el mismo fin, si se atiende a los datos de ejecución presupuestaria del año 2014. La conclusión surge tras una simple operación matemática y nos presenta un Sistema Nacional de Salud en el que las diferencias territoriales en gasto sanitario llegan a ser del 54%

Madrid 06/03/2017 medicosypacientes.com
Estudio ‘La Sanidad Española en Cifras’.

El dato, y la conclusión, se extraen del estudio ‘La Sanidad Española en Cifras’, editado por el Círculo de la Sanidad y presentado este lunes en el salón de actos de la Fundación ONCE en Madrid por el presidente del Círculo de la Sanidad, Ángel Puente; y los portavoces en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados del Grupo Popular y el Grupo Socialista, Isabel Cabezas y Jesús María Fernández.

El libro, que ha sido elaborado por un equipo de la Fundación Gaspar Casal dirigido por Juan del Llano y coordinado por la profesora Alicia Coduras, analiza cerca de 250 indicadores de gestión sanitaria de fuentes oficiales, medio centenar de los cuales son considerados básicos por la base estadística del Ministerio de Sanidad (INCLASNS), y pasa por ser uno de los análisis críticos más completos y detallados del Sistema de Salud.

En palabras de Ángel Puente, presidente del Círculo de la Sanidad, el libro “no sólo pone a nuestro alcance la foto fija más reciente de nuestro Sistema de Salud sino que nos permite analizar el impacto sobre los diferentes servicios sanitarios autonómicos de las políticas de ajuste presupuestario ejecutadas durante la crisis y percibir algunos de los problemas estructurales que arrastra, que nos deberían conducir a una reforma cada vez más necesaria y urgente”.

La crisis agrava la brecha sanitaria 

La crisis ha venido a agravar uno de esos problemas: la ‘brecha sanitaria’ entre comunidades autónomas, que ya se ponía de manifiesto en la anterior edición de ‘La Sanidad Española en Cifras’, publicada hace dos años. Entre 2008 y 2014, los años que enmarcan la fase más dura de la crisis, la diferencia entre el gasto por habitante en que incurre la autonomía que realiza un mayor esfuerzo presupuestario y la que menos se ha ensanchado del 27% al 54%.

El libro pone de manifiesto que este ensanchamiento de las diferencias entre territorios viene agravado por dos factores adicionales. El primero es que se ha producido en un contexto de recortes presupuestarios generalizados en el que el gasto medio por habitante en España ha caído más de un 7%, desde los 1.389 euros que acreditaban las estadísticas oficiales en 2008 a los 1.289 euros de 2014, 100 euros menos por beneficiario.

El segundo factor surge de un análisis más detenido, que revela un problema más profundo de desigualdad dentro del sistema sanitario español. De los 17 servicios autonómicos de salud que coexisten en España, nada menos que 13 presentan cifras de gasto sanitario per cápita por encima de la media nacional, mientras que sólo cuatro se sitúan claramente por debajo: Castilla-La Mancha, Andalucía, Comunitat Valenciana y Comunidad de Madrid. El caso manchego es particularmente significativo y revelador del impacto de las políticas de recortes abordadas durante la crisis, que le ha llevado de estar por encima de la media nacional a caer al último puesto del ranking tras un recorte de la inversión por habitante superior al 26%.

Para el profesor Juan del Llano “la descentralización sanitaria ha venido generando diferencias entre comunidades autónomas tanto en la disponibilidad como en el acceso a la prestación de los servicios sanitarios y el análisis de los indicadores clave evidencia diferencias territoriales que revelan la existencia de distintas velocidades en cuanto al desarrollo de programas de atención sociosanitaria”.

Ante esta evidencia, el presidente del Círculo de la Sanidad, Ángel Puente, pidió expresamente al Gobierno Central “un paso adelante para garantizar unas mínimas condiciones de equidad en el acceso a la atención sanitaria por parte de todos los ciudadanos” y también una Cartera Básica de Prestaciones, que recoja la asistencia sanitaria mínima que debería recibir cualquier ciudadano con independencia de su comunidad autónoma de residencia. 

La carencia de más indicadores a nivel regional ha impedido a los autores realizar un análisis más detallado de las consecuencias de esta brecha territorial sobre aspectos concretos de gestión sanitaria o sobre los indicadores de salud de cada comunidad autónoma. Por este motivo, los investigadores realizan también un llamamiento para urgir a los servicios autonómicos de salud a incrementar su transparencia y ofrecer información más detallada sobre su desempeño porque la situación actual, subrayan, “condiciona la gestión, el control y la producción científica en torno al análisis de la información sobre salud en nuestro país”.  

En este sentido, la portavoz adjunta del Grupo Popular en el Congreso, Isabel Cabezas, avanzó la intención de la Cámara Baja de impulsar un Plan Nacional de Transparencia Sanitaria “que permita incrementar el conocimiento existente sobre el Sistema Nacional de Salud y que cualquier ciudadano puede obtener datos actualizados sobre el mismo”.

Otro de los aspectos que aparece tras el análisis de estos 247 indicadores sanitarios es que el Sistema Nacional de Salud ha soportado el paso de la crisis de manera firme. La convergencia de una mayor presión asistencial y una menor disponibilidad de recursos presupuestarios no ha afectado apenas, a la luz del análisis de los autores, a la efectividad del sistema. La esperanza de vida de los españoles ha continuado incrementándose, ha mejorado la tasa de supervivencia ante infartos o ictus, se ha reducido la tasa de mortalidad en las patologías más destacadas, ha disminuido la tasa de infección hospitalaria y se han logrado importantes avances en la prevalencia del consumo de tabaco o riesgos por consumo de alcohol.

Asimismo, el sistema ha logrado absorber los ajustes presupuestarios manteniendo en buena medida el personal médico de atención primaria y especializada, y mejorando incluso otros recursos como el número de quirófanos en funcionamiento, los equipos de resonancia magnética o los de hemodiálisis.

Aunque quizá el dato más revelador sea el empeoramiento generalizado de la listas de espera. La tasa de pacientes en espera para consultas especializadas se ha incrementado un 36% entre 2012 y 2015 y los tiempos de espera se han prolongado de manera generalizado, siendo las intervenciones de traumatología las que presentan una peor ratio: nada menos que 111 días de espera.

“Hay motivos para sentirse reconfortados y que acreditan que disfrutamos de uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, por cobertura, por recursos, por calidad asistencial y por capacitación de sus profesionales”, asegura Ángel Puente, “pero los datos también ponen en evidencia un sistema sobrecargado, incapaz de reducir las listas y los tiempos de espera en intervenciones de importancia y con menos camas disponibles. Es ahí donde se perciben las consecuencias de la crisis y de las tensiones financieras permanentes a que está sometido el sistema, y su incapacidad para aprovechar de forma eficaz todos los recursos sanitarios existentes en el país. Un Sistema Nacional de Salud más eficaz y sostenible pasa ineludiblemente por un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles y ello implica avanzar en fórmulas de colaboración entre los todos los agentes”.

El portavoz de Sanidad del Grupo Socialista, Jesús María Fernández, avanzó en este punto que el PSOE solicitará al Ministerio de Sanidad la elaboración de un informe oficial para evaluar el impacto de la crisis económica y los recortes presupuestarios sobre la salud de los españoles en todos los servicios regionales que configuran el Sistema Nacional de Salud. “Necesitamos un diagnóstico compartido de la situación del sistema sanitario si queremos avanzar hacia un Pacto por la Sanidad”, aseguró “Sin análisis no hay conclusiones y sin un diagnóstico compartido es difícil tomar medidas”.