Sábado, 24 Junio 2017

VII Congreso PAIME/I Encuentro Latinoamericano

La coordinación entre los diferentes agentes del PAIME es clave para el restablecimiento del paciente difícil

La coordinación entre los diferentes agentes del PAIME es clave para lograr el restablecimiento del médico enfermo díficil, según se puso de manifiesto en uno de los talleres incluidos en el Programa Científico del Congreso dedicado al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo, celebrado, recientemente, en Palma de Mallorca. Los organizadores de dicho taller en el que se analizaron los principales instrumentos colegiales y habilidades personales para el abordaje de este tipo de pacientes conjugaron aspectos clínicos, jurídicos junto con responsabilidades en el ámbito colegial

Palma de Mallorca 16/05/2017 medicosypacientes.com/S.P.
Momento de la celebración del Taller, a cargo de la Dra. Manuela García Romero.
En el taller se hizo un repaso al papel del responsable colegial, las estrategias que disponen, y las habilidades necesarias para el manejo de estos pacientes. Ello permitió una aproximación a realidad del Programa de Atención al Médico Enfermo (PAIME) en el conjunto de los Colegios de Médicos de España y comprobar cómo cada corporación se ha dotado de los instrumentos necesarios para adaptarse a las características del lugar correspondiente. Para ello se contó con la participación de la Dra. Manuela García Romero, secretaria gral. del Colegio de Médicos de Baleares (COMIB) y responsable autonómica del PAIME; Jaume Ramón Maimó, asesor jurídico del COMIB; y Dra. Marisa Celorrio Bustillo, responsable clínico del PAIME en el Colegio de Médicos de Albacete.
 
Las dificultades suelen aparecer, fundamentalmente, a la hora de abordar pacientes difíciles, que, como se indicó, "realmente son una minoría". Ello no quita para que requieran de una gran dedicación, seguimiento y capacidad de resolución. Ello genera, en ocasiones, desgaste de los diferentes profesionales que intervienen. En estos casos, las habilidades personales para el abordaje, disponer de instrumentos colegiales claros y una buena coordinación resultan imprescindibles, según se expuso.
 
El punto de partida lo marcó la definición de lo que se entiende por paciente difícil, es decir, aquel médico con problemas mentales y/o adictivos que niega su propia enfermedad y, por tanto, rechaza acudir al PAIME  a través de terceros ya sea un superior jerárquico, colega o familiar  y que representa un cuadro una mala evolución terapéutica y con recaídas frecuentes. Se considera un caso especialmente difícil si su trastorno puede comportar riesgo de mala praxis.
 
Como señaló, al respecto, la Dra. García Romero, la vía de entrada al programa constituye un factor determinante, siendo la mayor parte de ellas voluntarias espontáneas (65,4%) y voluntarias inducidas (34,4%) por la familia o el entorno más próximo, de acuerdo con los datos más recientes que se disponen del PAIME. En estos casos el vínculo terapéutico se establece generalmente a través de un consentimiento informado, mientras que para los casos más complicados suelen entrar en juego otro tipo de medias más estrictas, partiendo del contrato terapéutico, a través del cual se trata de asumir por escrito un compromiso común en relación a la rehabilitación del médico enfermo para que pueda volver a trabajar en las debidas condiciones.
 
En aquellos casos en los que el paciente se niega a firmar un contrato terapéutico o a ser atendido se puede recurrir a una baja colegial o, incluso, al ingreso judicial o internamiento obligatorio. Al respecto, esta experta  planteó hasta qué punto sería preciso dar de baja colegial a un paciente por este problema, así como hasta qué punto un Colegio de Médicos puede intervenir en un ingreso judicial, circunstancia para la que se requeriría la ayuda de los servicios de salud laboral y/o de la inspección médica. Este tipo de cuestiones sirvieron para constatar que siguen existiendo bastantes dudas legales en torno a la actuación de responsables colegiales de cara a  estos casos.
 
La valoración inicial del médico que acude al PAIME es fundamental
 
El asesor jurídico del COMIB se centro en los recursos jurídicos que los Colegios de Médicos ponen a disposición de sus colegiados. En este sentido, opinó que la potestad disciplinaria que tienen los Colegios de Médicos debe ser utilizada en último recurso, "antes se deben adoptar todas las medidas posibles para que la situación pueda ser controlada".
 
Maimó lamentó que todavía haya muchos colegiados que desconocen este programa. Su conocimiento, a su juicio, "puede facilitar enormemente la prevención de situaciones que pudieran complicarse ". El problema, como señaló, es que "muchas veces no se disponen de los recursos necesarios para resolver una situación de este tipo en un momento determinado".
 
Desde su punto de vista, el hecho más complejo del proceso se encuentra en la valoración inicial del enfermo, diferenciando entre: si está capacitado para desarrollar su actividad profesional sin límte; si está capacitado para desarrollar parcialmente la profesión; o si está realmente incapacitado para atender a pacientes. Una vez se haya recabado toda la información al respecto el caso puede reconducirse de una manera menos dificultosa, según indicó.
 
Instrumentos colegiales
La Dra. Marisa Celorrio, responsable clínico del PAIME del Colegio de Médicos de Albacete desde 2004, se centró en los aspectos de carácter clínico. En primer lugar se refirió a una serie de factores que pueden dificultar el abordaje y el tratamiento, entre ello la conspiración del silencio u ocultación del problema por parte del propio enfermo, su familia, y sus colegas; también puede aflorar el miedo a la estigmatización; a la pérdida de credibilidad y/o reputación; o a la falta de confidencialidad, entre otros.
 
Otro de los obstáculos al que hizo referencia esta experta es al hecho de que muchos de estos pacientes arrastran años de patología, por lo cual, cuando algunos de ellos llegan al Programa se encuentran en una situación de deterioro considerable. Para este tipo de situaciones es fundamental el papel del responsable colegial que contribuiría a que el paciente se incorpore al "circuito terapéutico" a su debido momento.
 
Por otra parte, el terapeuta tiene que coordinarse con el entorno del médico enfermo, es decir, compañeros, familia, a empresa, las administraciones sanitarias, y en definitiva con todos que de alguna manera intervienen en este proceso terapéutico.
 
La continuación en lo referente a la gestión del Programa por parte de las corporaciones médicas es otro punto a tener en cuenta, a juicio de la Dra. Celorrio. Y es que los cambios que se producen cada cierto tiempo en las Juntas directivas de los Colegios pueden repercutir en el funcionamiento del mismo. Es entonces cuando el papel del responsable clínico adquiere relevancia, puesto que es el que puede garantizar dicha continuidado. Ante estos cambios "se convierte prácticamente en el referente del Programa en cada Colegio". Por tanto, para una mayor coordinación entre la estructura colegial y el Programa es fundamental la figura del responsable colegial del PAIME.
 
Acceder al álbum de fotos del VII Congreso PAIME: https://www.flickr.com/photos/omc_espana/albums/72157681117876512