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Lunes, 8 Agosto 2022

La conducta suicida es hereditaria pero no se conocen aún los mecanismos genéticos implicados

21/11/2008

La denominda “autopsia psicológica” puede convertirse en una herramienta de gran importancia a la hora de identificar factores de riesgo suicida y establecer estrategias preventivas. Se trata de una técnica de investigación sobre el suicidio consumado

Valencia, 22 noviembre 2008 (medicosypacientes.com)

“El suicidio se ha convertido en un grave problema de Salud Pública en toda Europa”, asegura Enrique Baca García, psiquiatra de la Fundación Jiménez Diaz y profesor de la Universidad Columbia de Nueva York (EE. UU.), con motivo del abordaje de este tema dentro del XII Congreso Nacional de Psiquiatría recientemente en el Palacio de Congresos de Valencia. “Para la adecuada prevención de un trastorno o comportamiento es necesario el conocimiento de los factores de riesgo implicados en el mismo”, asegura Baca García, quien recuerda que “es en ese campo donde la Psiquiatría centra sus investigaciones, si bien el único predictor fiable a día de hoy son las tentativas anteriores de suicidio”.

El comportamiento suicida es entendido como el resultado de la interacción de factores biopsicosociales, que pueden actuar bien como predisponentes, o bien como precipitantes de este comportamiento. Apunta el profesor que “en la actualidad la investigación se ha colocado en la puerta de entrada de la investigación genética en torno al suicidio en busca de posibles factores genéticos de riesgo. Es un campo a explorar en el futuro, pero a día de hoy no se han identificado genes hereditarios que predispongan a algo así”.

¿No se trata, por tanto, de un comportamiento hereditario? “Hay pruebas de la heredabilidad de la conducta suicida. Sin embargo no se conocen los mecanismos genéticos implicados. Por tanto, no se puede identificar aquellas personas que teniendo antecedentes familiares de suicidio estén predispuestos a sentir el impulso suicida”.

Una de las herramientas más en boga en los últimos tiempos para el estudio de los comportamientos suicidas es “la autopsia psicológica, una técnica de investigación sobre el suicidio consumado que puede convertirse en una herramienta de gran importancia a la hora de identificar factores de riesgo suicida y establecer estrategias preventivas”.

Su mecanismo de acción se describe con sencillez. “Pese al nombre sonoro de esta técnica emergente, se trata, en realidad, de realizar un análisis retrospectivo”, puntualiza Enrique Baca García, “reconstruyendo la situación que llevó a una persona a consumar el suicido. La idea consiste en analizar cuidadosa y sistemáticamente qué pasó en la vida de esa persona antes de suicidarse, cuáles fueron, en apariencia, los motivos que desencadenaron ése impulso. Es una suerte de investigación detectivesca de la que se pueden extraer múltiples enseñanzas, al igual que se extraen de los estudios de anatomía patológica”.

Las aproximaciones desde la Salud Pública, especialmente aquellas basadas en programas comunitarios, desempeñan un papel fundamental no sólo desde el punto de vista preventivo, sino como identificadores de la magnitud epidemiológica del problema y de los factores de riesgo implicados en el mismo.