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Lunes, 8 Agosto 2022

La comunicación 2.0 da paso a una nueva Medicina interactiva, según expertos

24/04/2012

La Organización Médica Colegial, consciente de la importancia que están adquiriendo las nuevas herramientas 2.0 y su influencia en una Medicina más interactiva y en un cambio en la relación entre médicos y medios de comunicación, se ha marcado como objetivo su introducción y expansión en el ámbito médico y sanitario, promocionando actitudes positivas hacia las mismas y fomentando su conocimiento así como los riesgos y advertencias inherentes a esta herramienta que ofrece infinidad de posibilidades. Un paso más en este sentido, lo constituyó la Jornada “Médicos y Medios de Comunicación en la Era Digital”, celebrada el pasado viernes, que reunió a médicos y periodistas expertos en web 2.0 para analizar el papel de los medios de comunicación en la era digital y la manera más adecuada de gestionar las nuevas herramientas emergentes y su influencia en la información sanitaria

 

Madrid, 23 de abril 2012 (medicosypacientes.com)

La Organización Médica Colegial, consciente de la importancia que están adquiriendo las nuevas herramientas 2.0 y su influencia en una Medicina más interactiva y en un cambio en la relación entre médicos y medios de comunicación, se ha marcado como objetivo su introducción y expansión en el ámbito médico y sanitario, promocionando actitudes positivas hacia las mismas y fomentando su conocimiento así como los riesgos y advertencias inherentes a esta herramienta que ofrece infinidad de posibilidades. Un paso más en este sentido, lo constituyó la Jornada “Médicos y Medios de Comunicación en la Era Digital”, celebrada el pasado viernes, que reunió a médicos y periodistas expertos en web 2.0 para analizar el papel de los medios de comunicación en la era digital y la manera más adecuada de gestionar las nuevas herramientas emergentes y su influencia en la información sanitaria.

Organizada, en esta ocasión, por la Fundación para la Formación de la OMC y las Vocalías Nacionales de Atención Primaria Rural y de Médicos de Hospitales, contó con la presencia tanto de miembros de la Comisión Permanente de la OMC como de representantes de ambas vocalías de diversos Colegios de médicos, además de responsables de comunicación de estas corporaciones, médicos interesados y periodistas especializados.

La inauguración del encuentro corrió a cargo del presidente de la OMC, el doctor Juan José Rodríguez Sendín, acompañado de los representantes nacionales de Atención Primaria Rural, el doctor Josep Fumadó, y de Médicos de Hospitales, el doctor Javier Font.

En su intervención, Rodríguez Sendín señaló que “hablar de comunicación en cualquiera de los ámbitos en los que nos movemos es absolutamente clave. La comunicación en estos momentos es una herramienta que puede cambiar mucho las cosas, y puede que de una forma que no tenemos ni prevista”, dijo. Es por ello que animó al colectivo médico a participar y a usar las redes sociales, “es muy importante que entre todos abramos este surco y lo antes posible, por responsabilidad corporativa y también por responsabilidad con nuestros pacientes”.

El presidente de la OMC recordó que la profesión médica “tiene una dimensión social muy importante y por ello introducirse en las redes sociales aporta un gran valor a ello, casi todo son ventajas si se hace correctamente”. El doctor Rodríguez Sendín se mostró convencido, en este sentido, de que “va a propiciar un cambio radical en la redistribución del poder de la comunicación y lo va a democratizar”.

El representante nacional de médicos de hospitales, el doctor Javier Font, valoró la importancia de jornadas como ésta “que contribuyen –como señaló- a un mayor entendimiento entre Medicina y su comunicación”. Por su parte, el doctor Josep Fumadó, representante nacional de Atención Primaria, destacó que “la salud siempre ha sido una inquietud muy importante para las personas, además de un derecho, y así se refleja también en los medios de comunicación”. Éstos, a su juicio, “tienen una gran responsabilidad en la comunicación y en la formación que transmiten, por lo que es importante que los médicos, de alguna forma, podamos participar”.

El doctor Fumadó destacó, en otro momento de su intervención, la evolución experimentada en la transmisión de la comunicación sanitaria que, en su opinión, “ha pasado de ser más pasiva a ser más interactiva gracias a las nuevas tecnologías emergentes, dando paso a una auténtica ‘revolución de la información sanitaria”. “El hecho de que existan, por ejemplo, 164 millones de usuarios en blogs sanitarios da muestra de ello, de ahí la importancia de que entre todos manejamos sea veraz y contrastada, para evitar precisamente “la desinformación”, señaló.

El periodista Ramón Sánchez Ocaña se encargó de pronunciar la Conferencia Inaugural, dedicada a la relación de entendimiento entre la Medicina y el periodismo. “Los medios de comunicación pueden ser magníficos agentes de promoción de la salud, pero esa no es su misión fundamental y hay que tenerlo claro. Un periódico es un periódico y entre sus misiones básicas no está inicialmente la de ser formador de poblaciones, y eso ha de tenerlo muy en cuenta el médico”, afirmó.

Sánchez Ocaña llamó la atención sobre un punto esencias y es que el receptor de los mensajes de salud es un público muy receptivo y el mensaje de salud tiene un sobreañadido “ansiedad”. “es un receptor excesivo, de ahí que se puedan producir perjuicios o beneficios, dependiendo de qué se dice, cuando se dice y sobre todo cómo se dice, partiendo de la base de que “un paciente informado es mejor paciente”.

Si bien es verdad que los medios de comunicación en relación a la salud tienen una gran importancia, y debe contar desde el principio con una gran delicadeza, el problema radica, según Sánchez Ocaña, en que, muchas veces, “los medios suelen caer en la espectacularidad para informar sobre un avance médico, y la consecuencia es que de un experimento inicial se extraen conclusiones excesivamente optimistas”, sin embargo, como remarcó “una célula no es un tejido; un tubo de ensayo no es un órgano, y un ratón no es un ser humano”.

Por otra parte, consideró que “muchos profesionales de la salud no tratan sólo de que los mensajes de promoción sanitaria lleguen a la población, sino que tratan de que a través de los medios se pueda influir en las tomas de decisiones que podrían ser interesantes para la población, se trata, en muchas ocasiones, de influir en decisiones políticas sobre salud que no van directamente a mejorar la salud de la población sino a satisfacer otros intereses”, según señaló.

Para hablar de la incorporación de la profesión médica a la comunicación 2.0., se contó con las intervenciones de los doctores Mónica Lalanda, médico de urgencias; y Salvador Casado, médico de familia, quienes participaron en una primera mesa redonda moderada por el doctor Iñaki Eizaguirre, jefe del Servicio de Cirugía Infantil del Hospital Nuestra Señora de Aranzazu, quien animó a los profesionales a ir dejando atrás el escepticismo que rodea a este tipo de innovaciones.

Para la doctora Mónica Lalanda, médico de urgencias en el Hospital general de Segovia, a partir de la realidad 2.0 “existen dos tipos de médicos, los que están en redes sociales y los que van a estar, al considerar como un auténtico hito del siglo XXI internet que ha cambiado radicalmente la forma de hacer Medicina”.

Esta experta en redes sociales centró su intervención en las principales aportaciones de una herramienta como Twitter para la comunidad médica, que definió como un “inmenso medio de comunicación donde todo ocurre en vivo y en directo, en el caso de los médicos, puede ser, incluso, con la comunidad científica internacional”. Permite reconvertir la medicina en algo interactivo”, remarcó.

Destacó, asimismo, el interés creciente en Twitter por parte del sector médico, siendo, a su juicio, los pediatras y los médicos de familia, junto con los estudiantes de Medicina los colectivos más activistas en este tipo de redes, cosa que no sucede, desde su punto de vista, con los médicos residentes.

A lo largo de su intervención, se refirió a una serie de proyectos con notable proyección que se han gestado desde las redes sociales como, por ejemplo, “Mírame, diferénciate”, creado por un grupo de médicos y enfermeras con el fin de recordar a los sanitarios la importancia del contacto visual con el paciente, algo básico y que representa la esencia de la Medicina. También, el proyecto de “Prescripción Prudente”, en el que participa un grupo de 24 médicos de varias especialidades, para promover una prescripción y uso de medicamentos racional y seguro.

La doctora Lalanda señaló, además, que estas herramientas de comunicación también están permitiendo romper barreras hasta ahora impensables entre Primaria y Hospitalaria, “contribuyendo así a un cada vez mayor acercamiento entre ambos niveles asistenciales”.

Citó otras posibilidades que ofrecen las redes como la de hacer Medicina social o de grupo, así como la puesta en marcha de campañas de salud pública eficientes que pueden promover, incluso, cambios legislativos.

Esta experta en comunicación 2.0 concluyo constatando que estas vías de comunicación “son las elegidas por las nuevas generaciones de médicos y considera que son necesarias para la propia evolución de la Medicina”.

El doctor Salvador Casado, médico de familia del centro de salud de Collado Villalba, se centró en cuestiones relativas a profesionales y pacientes en red. Desde su punto de vista, “hay que tratar de relacionarse con la información de una manera distinta y las nuevas tecnologías van a contribuir a ello, porque todo está cambiando, la comunicación entre las personas está cambiando y también la forma en la que ejercemos la Medicina se va transformar radicalmente, ahora tenemos una opción más de la presencial, que es la virtual, y vamos a tener que aprender a labrarnos una imagen y una reputación virtuales”.  En este sentido, consideró recomendable “tener una reputación física y otra virtual, es decir, ser buenos profesionales en la consulta con los pacientes y también, comunicando en otros espacios como el mundo virtual y las redes sociales”.

Dentro de las ventajas del 2.0 destacadas por el doctor Casado, señaló que “puede ofrecer mucha potencia en comunicación y creatividad y permitir, además, ser buen profesional”. Al mismo tiempo, según indicó, se “fomenta la inteligencia colectiva al poder hacer cosas en común con otras personas, lo cual, además, aporta otras ventajas si se utiliza como red de apoyo profesional porque puede aportar seguridad a la hora de desempeñar las correspondientes funciones. Al ser un medio bidireccional, interactivo se puede pedir ayuda, consejo, opinión y también facilitárselo a otros compañeros”.

Otra de las recomendaciones indicadas por el doctor Casado es que hay que atreverse a “prescribir información”. “Gracias a estas herramientas 2.0 –añadió- ya no prescribo sólo fármacos, también links, donde encontrar pautas adecuadas a seguir sobre la patología concreta motivo de consulta por parte del enfermo”.

Sin embargo, opina que todavía no hay la suficiente cultura “porque en realidad no es cuestión de que haya muchas herramientas sino lo importante es saber qué hacemos con ellas”. Coincidió, en este sentido con la doctora Lalanda en destacar que falta una mayor integración en estas nuevas vías de comunicación por parte de las nuevas generaciones de médicos, “el médico residente no tiene mucha presencia en redes sociales, y al médico sénior le cuesta más todavía”.

Como concluyó el doctor Casado, “es importante que se nos lea, la sociedad necesita referentes y entiende que el médico tiene que serlo por la capacidad de servicio que tiene, porque el objetivo es tratar de hacer mensajes útiles que lleguen al paciente y a su familia”.

Es un compromiso ético que el médico de mensajes a la sociedad correctos al ser un referente ante la misma como se insistió en esta jornada. Precisamente, para hablar de la responsabilidad ética en la gestión púbica de la comunicación se contó con el doctor Rogelio Altisent, profesor de bioética y director de proyectos académicos de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Clínica de la Universidad de Zaragoza, quien sostuvo, a partir de la temática abordada que “la mayor y mejor oportunidad para garantizar y promover la responsabilidad ética de los profesionales radica en la educación médica”. Es decir, hay que formarse bien en estas cuestiones para poder conocer y ejercer un uso prudente de las nuevas tecnologías de conocimientos”.

Desde su punto de vista la comunicación a través de internet y de redes sociales “constituye una gran herramienta de gestión y de educación sanitaria pero también encierra riesgos, entre los que destacó el de la banalización y el de la deshumanización”.

El doctor Altisent consideró que el acceso del ciudadano a la información indiscriminada de salud se ha agudizado en los últimos años, si bien ello ha proporcionado una mayor autonomía al paciente, pero también éstos llegan a la consulta muchas veces con un alto grado de confusión y malestar generado por la avalancha e “indigestión” de información que tienen. Consideró, por otra parte, que el debate sobre el papel de los medios de comunicación como “formadores en salud” no está resuelto.

Con respecto a la ética de los profesionales ante estas cuestiones, aludió al Código de Deontología de la OMC, y a una serie de artículos del mismo dedicados a esta materia, donde se contempla con claridad, entre otros aspectos, que “los medios telemáticos son instrumentos de ayuda que se aceptan claramente para una segunda opinión y como apoyo al ejercicio médico clásico, teniendo en cuenta que siempre se tiene que garantizar la identificación personal y la confidencialidad como reza el artículo 26.

Pero, como recordó este experto, la responsabilidad ética en estas cuestiones también tiene su doble faz, y así queda recogido en el Código, de cara a una mayor eficiencia en la utilización de los avances telemáticos, a mejorar la relación de los médicos con los medios de comunicación, a potenciar la responsabilidad de los pacientes en estilos de vida y a una mayor responsabilidad en la formación médica para lograr una mayor calidad asistencial.

En la segunda mesa redonda, moderada por el doctor José Borrel, vocal de médicos de Atención Primaria Rural del Colegio de Médicos de Huesca, se disertó sobre otros aspectos como la gestión de una alerta sanitaria ante la presión mediática, poniéndose como ejemplo el caso reciente de las prótesis mamarias, así como de otras cuestiones como la publicidad engañosa y cambios en la relación entre médicos y medios de comunicación el nuevo escenario de la comunicación.

La periodista y ejecutiva de cuentas de la Agencia de Comunicación Berbés y Asociados, Alba Corrada se encargó de explicar la gestión de una alerta sanitaria ante la presión mediática, apoyándose en el caso de los implantes mamarios PIP, cuya crisis estalló a finales de noviembre de 2011, al conocerse el fallecimiento de una mujer en Francia, víctima de un cáncer y portadora de un implante de esta marca.

Explicó la importancia de la rápida gestión de comunicación ante una situación de estas características con el fin de frenar la alarma social que puede generarse, en este caso a nivel internacional, apoyada en la transmisión de mensajes fiables y homogéneos en todo momento, en  la colaboración con los medios de comunicación y en la coordinación con otros agentes implicados en la crisis: autoridades, pacientes, otros colectivos médicos, etc.

El doctor Gregorio J. Gómez, secretario general de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) y vocal de hospitales del Colegio de Médicos de Albacete y secretario general del Consejo de Colegios de Médicos de Castilla-La Mancha dedicó su intervención a una serie de problemas que vive el sector sanitario actualmente entre los que se encuentran el intrusismo, el turismo sanitario y la publicidad engañosa que, como dijo, suponen un continuum de actividades irregulares que dan lugar al fraude en el ámbito sanitario. En el caso de la publicidad engañosa, consideró que “la mayoría de los mensajes que lanza carecen de fundamento y tienden no sólo a confundir al ciudadano sino también a postergar el diagnóstico y tratamiento en manos de un especialista auténtico, generando finalmente buena dosis de frustración y de desengaño al ciudadano”.

Abordó el tema del intrusismo, que afecta muy de cerca a la especialidad de Medicina Estética, como un problema global con trasfondo económico y con un ámbito regulatorio “laxo”. En este sentido, señaló que los medios de comunicación juegan un papel básico en lo que respecta a la diseminación del conocimiento y ante el desconocimiento.

Emilio de Benito, redactor de salud y ciencia de El Pais, y periodista experto en comunicación 2.0 habló sobre la relación entre médicos y medios de comunicación en el nuevo escenario de la comunicación y de su experiencia personal con las redes sociales.

Entre las ventajas para un periodista aportadas por herramientas como Twitter, De Benito destacó los cambios que ha introducido en la forma de trabajar del periodista, facilita los accesos a nuevos contenidos e incluso se pueden conseguir fuentes de información. Asimismo, los periodistas no sólo pueden informar sino también opinar a través de estas redes sociales.

Entre los inconvenientes detectados por este periodista señaló “la falta de control al ser una herramienta abierta lo que te expone a la recepción de todo tipo de mensajes. Para los periodistas el 2.0 supone un cambio porque ‘te deja más expuesto’, en twitter tus mensajes salen con tu nombre y con tu cara, y por ello se está más expuesto, con sus ventajas y sus inconvenientes”. Tampoco percibe un ahorro de tiempo en el proceso de elaboración de informaciones.

Confesó que hasta ahora lo maneja con escepticismo aunque también reconoció la utilidad que puede aportar si es bien manejado. “La comunicación es la misma sólo que ahora vamos más deprisa. Contamos ahora con más herramientas para transmitir la información y que también facilitan el acceso a la misma”.