Martes, 22 Agosto 2017

Recogidas en dos documentos

La Comisión Europea difunde nuevas directrices sobre el manejo de la sangre del paciente

En la Unión Europea, más de 5 millones de pacientes reciben anualmente cerca de 24 millones de unidades de sangre o componentes sanguíneos cada uno. Según la OMS, el manejo de la sangre del paciente (PBM, en sus siglas en inglés) debe partir de un enfoque sistemático basado en la evidencia y en el uso seguro y racional de dichos productos. Al objeto de lograr estos objetivos, la Comisión Europea ha elaborado dos guías, una para las autoridades y otra dirigida a los centros sanitarios 
Madrid 09/04/2017 medicosypacientes.com
Los elementos esenciales de PBM incluyen: la prevención que de otra manera podrían dar lugar a la necesidad de transfusión (mediante promoción de la salud y detección precoz de la anemia); diagnóstico apropiado y tratamiento óptimo, incluido el uso de alternativas a la transfusión, buenos procedimientos quirúrgicos y anestésicos; técnicas, el uso de alternativas a la transfusión de sangre y la conservación de la sangre. La alta prevalencia de anemia preoperatoria no tratada, la necesidad de mejorar el manejo de la hemorragia y una práctica de transfusión liberal, apuntan hacia un enorme potencial para mejorar el resultado mediante la racionalización de la transfusión.
 
El  PBM ha sido aprobado y promovido por la Organización Mundial de la Salud y es ampliamente aceptado como la mejor práctica actual.
 
La publicación es oportuna, ya que, el mes pasado, la revista Transfusion publicó resultados impresionantes de un amplio programa de 5 años PBM en Australia Occidental, el programa más grande del mundo hasta la fecha en PBM.
 
Se incluyeron 605.046 pacientes ingresados en los cuatro principales hospitales de adultos terciarios de Australia Occidental, con resultados que mostraron una reducción del 28% en la mortalidad hospitalaria, una reducción del 15% en la estancia hospitalaria , un 21% en las infecciones hospitalarias y una disminución del 31% en la incidencia de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular. El uso de productos sanguíneos se redujo en un 41% durante el período de estudio, logrando no sólo estos significativos resultados de los pacientes pero también representa un ahorro del coste muy importante para el servicio de salud.
 
La Comisión espera que la inversión del Programa de Salud Pública de la UE en el desarrollo de estas guías fortalezca los ya esfuerzos de las autoridades sanitarias y los profesionales de toda la UE para lograr resultados similares para todos los pacientes de la UE.
 
Se adjuntan las guías en PDF.