Jueves, 26 Abril 2018

68ª Asamblea General de la AMM en Chicago

La Asociación Médica Mundial establece los requisitos básicos para garantizar una formación médica de calidad

La Asamblea General de la Asociación Médica Mundial (AMM) aprobó el pasado fin de semana la “Declaración de Chicago” que contiene los requisitos básicos para garantizar una formación médica de calidad que dé respuesta a las necesidades de salud de la población. La adecuada planificación, acreditación y financiación forman parte las medidas propuestas por la AMM en este ámbito

Madrid 16/10/2017 medicosypacientes.com
Máximos responsables de la AMM en un momento de la Asamblea Gral. celebrada en Chicago (EE.UU).
La Asociación Médica Mundial, que representa a más de diez millones de médicos a través de 111 organizaciones nacionales de todo el mundo, celebró entre los pasados 11 y 14 de octubre su 68ª Asamblea General en Chicago  con la presencia de una delegación española en representación de la Organización Médica Colegial, encabezada por su presidente, el Dr. Serafín Romero, además de los Dres. José Ramón Huerta, coordinador de relaciones internacionales de la OMC; y los delegados Dres. José Antonio Lorente y Fernando Rivas, para analizar y debatir sobre aspectos relacionados con la ética, la atención sanitaria, y la formación.
 
Como broche final a la Asamblea se aprobó la "Declaración de Chicago", en la que la AMM reconoce la necesidad y la importancia de normas globales sólidas para asegurar la calidad de los programas de educación médica básica. En este sentido, insta a que los centros de formación de medicina, tanto de pregrado como de postgrado y de desarrollo profesional elaboren programas formativos con unos requisitos mínimos de calidad. En el texto aprobado se recomienda, asimismo, apoyar y promover el desarrollo de sistemas de acreditación que deben estar diseñados y dirigidos por los médicos, en colaboración con educadores médicos experimentados y con participación de otros expertos pertinentes.
 
Como ha destacado, al respecto, el coordinador de relaciones internacionales de la OMC, Dr. José Ramón Huerta, "en la declaración se pide que se garantice la calidad y que se destine una financiación suficiente". Se observan cada vez más diferencias en la formación de los médicos, algo que, a su juicio, hay que corregir y "la Declaración va en ese sentido". "Estas diferencias -prosigue- se agravan entre los países más avanzados y los menos favorecidos, de ahí las mínimas garantías que se establecen en el nuevo documento de la AMM". "No hay que olvidar, indicó el Dr. Huerta, que los resultados de cada formación se verán plasmados, después, en resultados en salud".
 
No en vano, como se recuerda en la Declaración de Chicago, los objetivos de la formación médica son preparar a los médicos en ejercicio para aplicar los últimos descubrimientos científicos en la promoción de la salud, prevención y tratamiento de enfermedades que afectan al ser humano y comunicar las normas éticas de pensamiento y conducta del profesional. "Todos los médicos tienen la responsabilidad consigo mismo y con la profesión  y sus pacientes de mantener altos niveles de formación médica básica", tal como se esgrime en el texto.
 
Como se advierte, la formación médica no está exenta de amenazas procedentes de las infraestructuras y recursos clínicos, el nivel de preparación de los centros formativos, y las condiciones económicas, entre otros factores.
 
La AMM recomienda, por otra parte, a las organizaciones médicas nacionales instar a los gobiernos nacionales y responsables del sector privado a asegurar que el sistema nacional de acreditación tenga los recursos adecuados y apropiados para sus actividades. Esto incluye una financiación suficiente y consistente para el apoyo a la infraestructura y el personal del organismo de acreditación.
 
Asimismo, considera necesario que los sistemas de acreditación utilicen normas pertinentes a nivel nacional aplicadas de manera consistente por evaluadores y responsables con formación cuando realicen una revisión de las escuelas de medicina. En este sentido, aboga por que la participación en el sistema nacional de acreditación debe ser requerido para todas las escuelas de medicina dentro de un país.
 
La AMM hace un llamamiento a las Asociaciones Médicas Nacionales para que los sistemas nacionales de acreditación estén al tanto de las revisiones externas de sus políticas, prácticas y normas. Ello puede incluir la búsqueda de reconocimiento por parte de la Federación Mundial de Educación Médica (WFME). Se insta a los organismos de acreditación reconocidos y organizaciones similares a establecer un foro de debate y cooperación para compartir las mejores prácticas y mecanismos y superar los desafíos en este terreno.
 
Además, se debe instar a los médicos a dirigir y participar activamente en las actividades de acreditación nacionales como evaluadores y responsables de decisiones, así como en las actividades orientadas a garantizar la calidad en sus propios centros formativos.
 
Sistema de acreditación que aporte validez y confiabilidad
 
Un sistema de acreditación/reconocimiento, según el documento de Chicago,"es un mecanismo de garantía de calidad que es cada vez más común en todo el mundo. Los sistemas de acreditación / reconocimiento están basados en los estándares de calidad educacional que se han elaborado para satisfacer las necesidades nacionales y que utilizan procesos válidos, fiables y ampliamente aceptados para evaluar el alcance  de estas normas en las escuelas de medicina". 
 
Las entidades que patrocinan los organismos de acreditación (por ejemplo, gobiernos, asociaciones médicas) deben asegurar que la entidad de acreditación esté financiada apropiadamente y cuente con personal para sus actividades. La financiación puede provenir de los patrocinadores o de la capacidad del organismo de acreditación para generar fondos propios de las tasas de revisión de la acreditación. Los organismos de acreditación en algunos países pueden requerir financiación y dotación de personal adicional para hacer frente al aumento del número de escuelas de medicina.
 
Es aconsejable, a juicio de la AMM, que los directivos de las escuelas fomenten un ambiente que valore las actividades de garantía de calidad educacional. La facultad deben tener el tiempo y ser reconocida por su participación en las actividades de evaluación de programas y acreditación. Los estudiantes de medicina deben estar preparados e instados a proporcionar información sobre todos los aspectos pertinentes del programa de educación médica.