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Jueves, 11 Agosto 2022

La Asociación Española de Vacunología y la Asociación Española de Pediatría demandan un calendario de vacunación único en España

12/01/2012

La Asociación Española de Vacunología (AEV) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) demandan la creación de un Comité Asesor de Vacunas a nivel nacional y la necesidad de un programa de vacunación común para España, como se hizo con la experiencia de la gripe pandémica, y poner fin así a la situación actual en la que existen 19 calendarios oficiales y algunos no oficiales.

Barcelona, 12 de enero de 2012 (medicosypacientes.com)

La Asociación Española de Vacunología (AEV) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) demandan la creación de un Comité Asesor de Vacunas a nivel nacional y la necesidad de un programa de vacunación común para España, como se hizo con la experiencia de la gripe pandémica, y poner fin así a la situación actual en la que existen 19 calendarios oficiales y algunos no oficiales.

Para ambas sociedades, la creación de un Comité Asesor de Vacunas español, partiendo de la actual Ponencia de Vacunas, puede ser una estrategia idónea de participación de las sociedades científicas interesadas en la vacunación. Un órgano de este tipo podría ser clave para tener un programa de vacunación común que puedan compartir, de manera voluntaria, todas las CC. AA., sin tener que renunciar a sus competencias y al que se adhieran las sociedades científicas, dada la importancia capital de los profesionales sanitarios en la prescripción, consejo y administración de vacunas.

Las administraciones sanitarias, conscientes de la conveniencia de converger hacia un calendario de vacunación único, ya establecieron en el año 1996 el calendario del Consejo Interterritorial de Sistema Nacional de Salud (CISNS).

Las diferencias en los calendarios y las quejas de falta de equidad repercuten negativamente en la percepción de la sociedad sobre los programas de vacunación y condicionan actitudes de rechazo que ponen en riesgo la factibilidad de éstos. Las demandas de un calendario unificado procedentes de diferentes ámbitos se multiplican. Desde el CISNS se intenta clarificar el marco de decisión con la voluntad de evitar nuevas discrepancias entre comunidades autónomas (CC. AA).

El calendario único de vacunación es uno de los pactos institucionales del Pacto por la Sanidad acordado en la reunión del Pleno del CISNS, mantenida el 18 de marzo de 2010. En la actualidad, la Ponencia de Programas y Registro de Vacunaciones (Ponencia de Vacunaciones) tiene el encargo del CISNS y se halla trabajando en la elaboración de un marco para la evaluación sistemática del programa de vacunación, que incluya los criterios a tener en cuenta en la introducción y/o modificación de las estrategias de vacunación.

El CAV español debería mantener el calendario en revisión sistemática, anticipando las necesidades de cambio. La publicación anual del calendario, haya o no cambios, podría ser un buen sistema para mantener la fidelidad de todas las partes implicadas.
Aunque también debería ocuparse de otros ámbitos, como las vacunaciones no sistemáticas y las del adulto que también deben de tener criterios comunes. Además, dificultaría las actuaciones independientes que pueden obstaculizar el objetivo común, potenciaría la corresponsabilidad y la asunción de prioridades compartida, teniendo en cuenta no sólo los criterios estrictamente científicos, sino también los recursos disponibles y el costo-oportunidad de las políticas de vacunación.

El núcleo inicial de este hipotético CAV lo podría constituir la Ponencia de Vacunaciones, dando cabida a determinadas sociedades científicas como miembros fijos y pudiendo solicitar la participación ocasional, como miembros invitados, de expertos en temas concretos o pedir la colaboración de las agencias de evaluación en caso necesario. Este planteamiento impediría los protagonismos individuales y las consecuencias indeseadas que conllevan y a la vez permitiría a los expertos vehiculizar sus opiniones y participación a través de sus sociedades científicas.

Con este documento conjunto las sociedades científicas quieren hacer explícita la oferta de colaboración para construir una política vacunal compartida por todos.

La AEV y la AEP analizan la situación actual de la vacunación en España

En la actualidad están sucediendo algunos acontecimientos relacionados con la vacunación que pueden condicionar seriamente su futuro. La situación de la vacunación en España todavía es buena, pero ya no tenemos la situación envidiable de la que gozábamos unos años atrás. Como en otros países de nuestro entorno sociocultural, las opiniones críticas han ido en aumento en los últimos tiempos y los acontecimientos relacionados con la vacunación del papilomavirus humano y la gripe pandémica han contribuido a colocarnos en una situación de cierto riesgo.

Las vacunaciones forman parte de la cartera de servicios de atención primaria del CISNS. Las CC. AA. son las que ofrecen esta prestación y son competentes para establecer sus calendarios. Las vacunas que ofrecen las comunidades se financian totalmente mediante el sistema sanitario público. En general la compra se realiza a través de concurso público por las Direcciones Generales de Salud Pública (No están incluidas en la partida de gasto farmacéutico) y representan un elevado porcentaje de los recursos disponibles para actuaciones de prevención y promoción de la salud. En la coyuntura económica actual, incorporar nuevas vacunas al calendario resulta complicado para algunas CC. AA.

En España, a diferencia de otros países de nuestro entorno, la cantidad de vacunas que se consumen en el mercado privado es pequeña. Únicamente algunas de las vacunas recomendadas por la AEP, como la neumocócica conjugada, la de la varicela y la del rotavirus, tienen un porcentaje elevado de ventas en las oficinas de farmacia en las comunidades en las que, en su caso, no están financiadas. Por otro lado, la autorización de las vacunas se realiza mayoritariamente por procedimiento centralizado a nivel europeo por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y aunque a nivel estatal se autoriza el precio y las presentaciones, éstos se suelen decidir sin tener en cuenta las necesidades de los programas de vacunación.

El CISNS, desde hace años, intenta consensuar una política de vacunaciones convergente en el Estado y existen unos criterios pactados sobre la incorporación de nuevas vacunas a los calendarios, la Ponencia de Vacunaciones realiza funciones propias de un comité asesor, pero está constituida únicamente por miembros de las administraciones públicas y supeditada a las decisiones políticas. Estas limitaciones condicionan la agenda y afectan el ritmo de las decisiones, por ejemplo el calendario del CISNS no se revisa sistemáticamente de manera dinámica, el último es de 2007.

Ninguna administración posee todas las competencias relacionadas con la vacunación y no se puede conseguir un calendario de vacunación único, salvo que se acuerde y acepte de manera voluntaria por todas ellas. Pero incluso si las administraciones llegaran a establecer un calendario común (el calendario del CISNS), no se resolvería lo que probablemente es el principal punto crítico, el hecho de que los profesionales sanitarios que prescriben, aconsejan o realizan la vacunación no siguen únicamente las recomendaciones oficiales, sino que también tienen en cuenta otros criterios. El mejor programa de vacunación no es factible, ni puede cumplir sus objetivos, sin la implicación de los profesionales de atención primaria, con un papel destacado de la enfermería, y si no consigue la aceptación y la adherencia de la población. Las recomendaciones dispares generan desconfianza y desafección.

En nuestro entorno socioeconómico, los países líderes en políticas de vacunación cuentan con órganos colegiados, en los que participan las diferentes administraciones competentes y las sociedades científicas interesadas, en ellos se discute la política vacunal, se marcan las estrategias y se realizan las recomendaciones que rigen los programas de vacunación. Aunque numerosas comunidades autónomas cuentan con un comité asesor de vacunas (CAV) de estas características, en España sería necesaria la creación de un CAV y un programa de vacunación común, que se encargase de estudiar y proponer todas las recomendaciones relacionadas con la vacunación, si realmente se pretende que la vacunación sea común en todas las CC. AA..

Dado que las CC. AA. tienen la competencia para establecer sus propios calendarios y las sociedades científicas son libres de hacer las recomendaciones que estimen convenientes (si están fundamentadas en evidencias científicas), prácticamente la única manera de conseguir el acuerdo es procurar que sea más confortable formar parte del consenso que estar fuera de él. Puede parecer difícil, pero la experiencia de la gripe pandémica, pese a todas las dificultades, demostró que esto es posible. La vacunación es una de las herramientas más valiosas de que disponemos para mejorar la salud y no deberíamos escatimar esfuerzos ni dejar que se deteriore para defenderla. Para conseguir una política de vacunaciones compartida es necesario el compromiso y la participación de todos. Más que en alcanzar acuerdos partiendo de posiciones particulares, la clave está en construirlos tomando las decisiones conjuntamente.