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Jueves, 11 Agosto 2022

La Agencia del Medicamento Española debe mejorar su sistema de vigilancia contra las falsificaciones

24/09/2008

El 10% de las medicinas que se comercializan en todo el mundo son falsas y en los países en desarrollo llegan a ser más del 40%. La falsificación de medicamentos se ha convertido en una preocupación creciente en Europa y un problema real para la seguridad de los pacientes. Sólo durante este año, las aduanas europeas interceptaron un 51% más de falsificaciones respecto al año anterior

Madrid, 24 septiembre 2008 (Redacción)

Laboratorio Clandestino

Fábrica clandestina
descubierta en
Colombia

Los medicamentos falsificados son definitivamente peligrosos, perjudiciales para la salud, y pueden poner en riesgo la vida humana. “Las principales víctimas de las falsificaciones de los medicamentos son los pacientes, pero también los médicos. Las consecuencias de estas falsificaciones pueden ser en el mejor de los casos tratamientos ineficaces, pero en muchos otros originan consecuencias más graves como ser nocivos para la salud, exacerbación de la enfermedad, crear fármaco-resistencias…”, explica el vicesecretario de la Organización Médica Colegial (OMC), Dr. Francisco Toquero en el foro “Falsificaciones de Medicamentos: un negocio de riesgo”, organizado por la compañía farmacéutica Pfizer.

Los pacientes crónicos sometidos a tratamientos de por vida, son uno de los colectivos que se ve más afectado por las falsificaciones de fármacos. En España existe 28.000 millones de españoles consumidores de medicamentos por patologías crónicas. En un contexto donde el 10% de los medicamentos que se venden son clandestinos, cifra que alcanza el 50% en los países en vías de desarrollo.

“Un 15% de los errores médicos son originados por los medicamentos, bien por culpa de no conocer sus indicaciones e interacciones o por una mala interpretación del farmacéutico. La Agencia de Medicamento Española debe trabajar para asegurar que las medicinas comercializadas no sean falsificaciones y pongan en riesgo la salud del paciente”, explica el Dr. Toquero.

Para el vicesecretario de la OMC otra medida es potenciar y educar en farmacovigilancia a los profesionales médicos así como establecer una educación para la salud entre la ciudadanía.

Asimismo, un medicamento falsificado puede tener distintos riesgo para la salud según como interactúe con cada paciente. “Desde la OMC pedimos, más inspecciones y controles de las fábricas de genéricos. Se necesitan una Ley de la Protección de la Propiedad Intelectual que proteja la invasión de patentes y violaciones de los derechos de las marcas así como una Ley de la Salud Pública que identifique los productos adulterados, alterados y ponga en marcha los mecanismos necesarios para un control sanitario de los productos y materias primas de importación e exportación”, apunta el Dr. Toquero.

Al margen de la salud, las consecuencias de las falsificaciones es, también, una carga socio-económica en los servicios de salud sin olvidar los costes para la industria farmacéutica. Por otro lado, esta situación originan un deterioro de credibilidad para la exportación de medicamentos, una desconfianza de las empresas para la inversión en el país así como un consumo de productos falsificados por parte de la población con menores recursos, debido al bajo coste de éstos.

Hay muchas formas de falsificación de un medicamento tanto en su composición, aspecto físico, y sobre todo y más peligroso en su seguridad y eficacia. Respecto a su composición, un medicamento no sólo contiene los principios activos, también incluye otros elementos que contribuyen a estabilizarlos o preservarlos para su correcta absorción en el organismo. Sin embargo, los medicamentos falsificados contienen componentes incorrectos o dosis inadecuadas de los principios activos tanto por exceso como por defecto.

Según la OMS, las irregularidades más frecuentes de los medicamentos falsificados son por cantidad incorrecta, ausencia o distinto principio activo, componentes tóxicos o no medicinales (como pintura industrial, ceras, talco, tiza, etc.) así como en el embalaje y documentación falsa.

Hoy por hoy, la falsificación de medicamentos es una actividad muy lucrativa y resulta muy difícil conocer exactamente cuál es al magnitud de este grave problema.

La mayoría de las falsificaciones de medicamentos llegan a los países de origen a través del tráfico postal. En 2007 en la UE, las autoridades sanitarias aduaneras incautaron un total de 4.081.000, un 51% más respecto al año 2006. El problema va en aumento. Los estudios realizados por la OMS revelan que uno de cada diez medicamentos que se comercializan en el mundo son falsos y hasta el 50% en los países en desarrollo.

Venta por Internet

En los países industrializados, buena parte de las ventas de los medicamentos se realiza a través de Internet. las personas que compran productos por la red lo hacen bien porque buscan tratamientos más baratos o no autorizados, o porque sienten vergüenza por padecer determinadas enfermedades y no quieren que su entorno lo conozca.

Sin embargo, Internet no es una plataforma segura. Según la Alianza Europea para el Acceso de Medicamentos Seguros (EAASM) más del 90% de las farmacias on-line no exige receta médica para suministrar medicamentos por prescripción y el porcentaje de paginas on-line que operan legalmente es inferior al 10%.