Miércoles, 24 Mayo 2017

Coordinador Curso FFOMC Mediación Sanitaria

Juan Gillard apuesta por el mediador sanitario para resolver conflictos en este ámbito por sus conocimientos técnicos especializados y jurídicos

Juan Gillard López, autor y coordinador del curso de Mediación Sanitaria de la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC), cuyo plazo de inscripción aún sigue abierto en la web, apuesta por la figura del mediador sanitario como la mejor forma de resolver conflictos en este ámbito debido a sus conocimientos técnicos especializados y jurídicos. “Hay más posibilidad de conseguir una presunción fiable desde el punto de vista técnico en la medida en que el mediador va a tener una formación sanitaria”, asegura en esta entrevista

Madrid 16/03/2017 medicosypacientes.com/ S.G.
Juan Gillard López, autor y coordinador del curso de Mediación Sanitaria de FFOMC
 
El objetivo principal de este Curso de Mediación Sanitaria, que corresponde a su segunda edición y que tendrá lugar a finales de marzo, es formar y capacitar a los profesionales sanitarios para que puedan desarrollar actividades de mediación y resolver conflictos de forma extra judicial y sin necesidad de llegar a juicios, ya que según explica Gillard “nuestros tribunales no están especializados ni tienen mayor criterio técnico”.
 
Se puede acceder a la inscripción y programa del curso en este enlace: http://www.ffomc.org/mediacion2
 
- En rasgos generales, ¿en qué consiste la mediación en el ámbito sanitario? 
 
La mediación consiste en que cuando se produce un conflicto en el ámbito sanitario se pueda solucionar sin tener que pasar por una vía judicial y por la decisión de un juez. Cuando se puede solucionar un conflicto extra judicialmente.
 
-¿En qué aspectos puede beneficiar al profesional médico?
 
Le beneficia mucho. Primero, desde el punto de vista de costes le va a evitar el asumir unos costes de asesoría jurídica mucho más elevados o tasas judiciales. Además, es mejor porque está especializado en ese ámbito. Nuestros tribunales no están especializados, si es un tema civil le puede tocar un juez de instancia o si es penal un juez de instrucción que no tienen mayor criterio técnico. Sin embargo, va a haber mucha más posibilidad de conseguir una presunción fiable desde el punto de vista técnico en la medida en que el mediador va a tener una formación sanitaria.
 
-¿Qué técnicas precisan los profesionales para gestionar un conflicto mediante este procedimiento? ¿Cuál es el perfil del mediador?
 
Tiene que tener la capacidad de conjugar una pericia técnica con una competencia jurídica. Además de su formación científica van a ser capaces de aunarla con un conocimiento de las reglas que establecen el reparto de las responsabilidades civil o penal, según el ámbito en el que estemos. Tiene que poseer técnicas científicas y jurídicas, y combinarlas.
 
-¿Con qué frecuencia surgen a diario conflictos en el ámbito sanitario? ¿Cuál suele ser el origen que los produce?
 
Hay conflictos con una frecuencia muy elevada. Aunque no hay cifras reales, se sabe que en los últimos 20 ó 30 años se ha multiplicado exponencialmente el conflicto sanitario y las demandas de reclamación. Ahora la mediación está dando sus primeros pasos porque es una figura muy reciente. Hay que tomar la referencia judicial fundamentalmente. Hace 30 años era la excepción el pleito sanitario porque eran muy escasos o muy poco habituales, ahora ha habido un crecimiento exponencial.
 
El origen de los casos depende del tipo de conflicto como el que existe entre profesionales y organizaciones sanitarias, públicas o privadas, que suelen ser conflictos del tipo profesional. O conflictos ente el profesional sanitario o el paciente que suele ser el más clásico por una mala praxis.
 
-¿En cuáles de ellos se ha demostrado la mediación como una medida eficaz para gestionarlos? ¿Existen resultados medibles, al respecto?
 
Para saber los resultados es demasiado pronto. Tenemos que tener un recorrido mínimo de una década para poder hacer un balance y tener distancia y referencia. Es demasiado incipiente. Por mi experiencia en el sector sanitario, veo que el grado de tecnificación que aporta la mediación tengo unas esperanzas muy fundadas en sus resultados. Tiene que a ver una jurisprudencia en manada de estos procedimientos de mediación.
 
-¿Qué peculiaridades tiene la mediación en los diferentes aspectos sanitarios?
 
Lo peculiar es el alto grado de tecnicidad y la necesidad de resolver cuestiones que conllevan el conocimiento de materias técnicas y científicas. Es un debate establecido en las reglas de la Medicina basada en la eficiencia y con un grado de tecnificación científica.
 
-¿Hasta dónde llega la responsabilidad del profesional sanitario en este tipo de procedimientos?
 
En el momento de regular el mecanismo de mediación y en medida que las partes se sometan al mismo con renuncia a otras vías de revisión más clásicas o judiciales, la responsabilidad es del 100%. La responsabilidad civil es patrimonial, por la que se tiene que indemnizar, o responsabilidad penal pero nunca habrá penas de privación de libertad, porque estamos en otra liga. 
 
-¿Qué herramientas y formación se les proporciona a los profesionales para conseguir tal fin en este curso?
 
La primera herramienta es enseñarles a los alumnos como tramitar o como impulsar un procedimiento, con sus fases, con una parte de alegaciones y otra de actividad probatoria. Formarles en una normativa procesal y procedimental, el “cómo” hacerlo. Y luego estaría “el qué”. El fondo. Sería normativa sustantiva a la hora de darles unas referencias mínimas legales necesarias de las pautas que deben de servir para resolver un caso.
 
-¿Qué otros objetivos se persiguen?
 
El objetivo principal es formar y capacitar a los profesionales sanitarios para que puedan desarrollar actividades de mediación y esa figura sea implantada en la población española.