Martes, 21 Septiembre 2021

El médico en la donación y el trasplante de órganos: implicaciones éticas

José Antonio Lorente: "Pese a todos los problemas derivados de la pandemia por la COVID-19, España ha sido y sigue siendo ejemplo en donación y trasplantes en todo el mundo"

El catedrático José Antonio Lorente tiene formación en la genética humana, y esa es también su área de trabajo, en los campos de la identificación genética forense y en clínica en el campo de la biopsia líquida. La relación del profesor con el mundo de los trasplantes es operativa, pero desde una perspectiva médico-legal, de lucha contra el delito del tráfico de órganos y de asentar instrumentos científicos que ayuden igualmente a prevenir este delito. 

Madrid 31/08/2021 medicosypacientes.com/ Sara Narvaiza
El profesor doctor José Antonio Lorente, catedrático de la Universidad de Granada, participará el próximo 17 de septiembre en la sesión científica "El médico en la donación y el trasplante de órganos: implicaciones éticas", organizada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos junto a la Asociación Médica Mundial (AMM) y a la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). 
 
¿En qué punto se encuentra la donación de órganos en España? ¿Y en el resto del mundo?
 
Pese a todos los problemas derivados de la pandemia por la COVID-19, España ha sido y sigue siendo ejemplo en todo el mundo. 
 
El sistema español, con la ejemplar gestión de la ONT, estaba tan perfectamente desarrollado y “engrasado” (si se me permite la expresión), que el impacto en España, aún siendo evidente por la magnitud del problema, ha sido porcentualmente menor que en otros países. 
 
Los datos objetivos del año 2020, de acuerdo al Registro Mundial de Trasplantes (que incluye a 82 países), están ahí. Hubo una reducción del 18% de actividad, pero aún así se efectuaron 122 341 trasplantes; sólo España supuso el 19% de trasplantes de la Unión Europea y el 5% de todo el mundo, pese a que somos sólo el 0.6% de la población de nuestro planeta.
 
¿Cómo ha afectado la pandemia a los pacientes que están en lista de espera para recibir un trasplante? Cuantitativamente hablando, ¿el ritmo de trasplantes ha recuperado ya la normalidad?
 
Es evidente que una reducción del número de intervenciones para trasplantes hizo aumentar las listas de espera en todos los países, pero una vez pasados os primeros momentos de temor y descontrol internacional, y considerando que cada vez se conoce más sobre la dinámica de comportamiento del SARS-CoV-2, el ritmo se ha recuperado. Si se miran las gráficas de nuestra ONT, el gran impacto, la gran caída se produjo en los meses de marzo a mayo de 2020, y a partir de junio volvió a aumentar colocándose globalmente en cifras muy cercanas a las de años anteriores.
 
¿Y qué ocurre con los donantes? ¿Se ha visto afectada la cantidad de donantes durante la pandemia, especialmente durante el periodo de confinamiento?
 
Los datos indican que tanto en donante fallecido como en donante vivo se produjo una caída en términos similares a lo explicado en la respuesta anterior. 
 
En todo caso, la reducción drástica de marzo a mayo de 2020 se produjo no por un problema de gestión de nuestro sistema (SNS) ni de la ONT, sino por el colapso hospitalario y la necesidad de concentrar profesionales y recursos en el tratamiento de pacientes COVID-19 críticos, y para contextualizar adecuadamente el impacto hay que recordar aquella primera ola con más de 500 fallecimientos al día desde finales de marzo a mediados de abril de 2020.
 
¿Cómo se han adaptado los protocolos a la evolución de la pandemia?
 
Creo sinceramente que la experiencia y liderazgo de la ONT permitió adaptarse a las nuevas y duras circunstancias de modo exitoso, lo cual queda demostrado en que en el fatídico 2020 hemos seguido siendo líderes mundiales en esta materia. 
 
Insisto en que la disminución del número de trasplantes no se debió a una disfunción del sistema sino a la imposibilidad material de hacerlos por la necesidad de tratar a los pacientes graves por el virus.
 
¿Cuáles son los objetivos a corto y medio plazo del programa DNA-Pro-ORGAN?
 
DNA-Pro-ORGAN tiene como objetivo luchar contra el tráfico de órganos, sirviendo también como instrumento preventivo.
 
En España, con un sistema tan perfeccionado y controlado gestionado por la ONT es difícil pensar en estos temas, porque no se dan, pero en otros países del mundo es un negocio creciente (existe de hecho el llamado “turismo de trasplantes”).
 
Es un programa desarrollado por la Universidad de Granada (UGR), que está en proceso comenzar su pilotaje en algunos países interesados de Asia y Latinoamérica con la colaboración de la OMC y la ONT. Nuestro objetivo es que haya una trazabilidad genética (de ahí el nombre de “DNA”) de los órganos que se trasplantan, quedando recogidos en un registro o base de datos en la historia clínica del donante y del receptor junto a los consentimientos informados y las firma de los profesionales y testigos si procede.
 
De este modo, si es necesario porque hay una denuncia o sospecha de tráfico o de ilegalidad, se puede comprobar objetivamente con el análisis de ADN el origen, lugar de extracción, receptor y lugar de colocación del injerto. Los documentos se pueden falsificar, pero no así el análisis de ADN.
 
Estamos especialmente centrados en el trasplante de riñón, por ser el más frecuente y porque es fácil analizar el ADN del injerto en la orina de la persona trasplantada.
 
Nuestro objetivo a medio plazo es, ante todo, garantizar a los profesionales y a los centros que realizan los trasplantes que van a tener un apoyo extra para demostrar la legalidad de todo el proceso, evitando falsas acusaciones.
 
Por el contrario, se lanza un mensaje de altera a quienes puedan realizar actividades ilegales, ya que la ausencia de trazabilidad pondrá de manifiesto irregularidades en el proceso.
 
Finalmente, facilitará la investigación nacional e internacional a los cuerpos policiales y a la Justicia.
 
¿Cómo le pediría a la población que sean donantes? ¿Por qué razones cree que todavía hay gente que no desea donar sus órganos, tejidos y células?
 
Creo que hay que mantener e incrementar las campañas e informaciones donde se muestre cómo un órgano realmente salva una vida por muchos años. Es cuestión de llegar a lo más profundo del ser humano, en España creo que hemos demostrado como país y ciudadanía esa capacidad y sensibilidad.
 
¿Qué consejo le daría a un médico que desee dedicarse a los trasplantes?
 
Mi consejo sería para todos los médicos, porque todo médico debería dedicarse a los trasplantes, en un sentido amplio y filosófico, no -obviamente- de modo específico como cirujano o coordinador. 
 
Yo entiendo que es obligación de todos los profesionales de la medicina el conocer la necesidad e importancia de los trasplantes para -literalmente- salvar vidas y mantener la calidad de los pacientes, y hay que conocer bien cómo se funciona, las posibilidades de donación en asistolia, por muerte encefálica, intervivos, de tejidos, etc. Es un mundo complejo que no debe ser olvidado por los médicos creyendo que hay especialistas en esta materia, porque como médicos todos lo somos, y cuanto más sepamos y más apoyemos la labor, mejor para nuestra sociedad.