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Viernes, 19 Agosto 2022

Investigan cómo controlar a través del ejercicio el azúcar en la sangre para evitar la diabetes

18/03/2009

La insulina y las contracciones musculares son los dos estímulos más importantes que incrementan el transporte de la glucosa hacia el interior de las células musculares

Madrid, 20 de marzo 2009 (Europa Press)

Científicos norteamericanos están trabajando en un estudio que pretende descubrir y avanzar en el conocimiento las proteínas que ayudan a controlar el azúcar en la sangre durante y después del ejercicio, y que tiene como objetivo desarrollar nuevas terapias con medicamentos o ejercicios más eficaces para la prevención de la diabetes Tipo 2 y otros problemas de salud vinculados a una subida de azúcar.

El estudio muestra cómo reaccionan dos proteínas diferentes que se consideraban importantes en el estímulo del transporte de la glucosa ante dos enzimas diferentes, vinculadas asimismo con el transporte de glucosa. La meta del estudio es, por tanto, entender la contribución de las dos proteínas, llamadas AS160 y TBC1D1 en el músculo esqueletal estimulado por la insulina.

Al respecto, el investigador principal del estudio y profesor en la Escuela de Kinesiología de la Universidad de Michigan (EE.UU.), el doctor Gregory Cartee, explica que "la insulina y las contracciones musculares son los dos estímulos más importantes que incrementan el transporte de la glucosa hacia el interior de las células musculares".

Las células pueden usan la glucosa para obtener energía, sin embargo los científicos no saben con exactitud cómo funciona. Demasiada glucosa en el torrente sanguíneo puede causar una variedad de problemas médicos incluida la diabetes Tipo 2. Asimismo, la resistencia a la insulina ocurre cuando la insulina producida por el cuerpo no estimula apropiadamente el transporte de glucosa, un tipo de azúcar, hacia adentro de las células como fuente de energía.

Los resultados indican que la proteína TBC1D1 es la más importante para el transporte de glucosa estimulado por el ejercicio, y sugirieron que la segunda proteína, la AS160, quizá sea menos importante para este efecto del ejercicio. "Prestándole atención a la proteína que funciona mejor, en este caso la TBC1D1, los científicos pueden desarrollar métodos para hacer proteínas que funcionen mejor para las personas con resistencia a la insulina", añadió Cartee.

Al mismo tiempo, se trata de descartar o determinar cuáles proteínas son importantes en el ejercicio. Por ellos, el paso siguiente será el estudio de la forma en que la TBC1D1 promueve, exactamente, el transporte de la glucosa durante y después del ejercicio.

"Aparentemente los músculos tienen la maquinaria para responder al ejercicio aún cuando no respondan normalmente a la insulina. Si supiésemos cómo funciona el ejercicio podríamos desarrollar protocolos de ejercicio más eficaces", afirma. En el caso de los pacientes que no pueden hacer ejercicios, los investigadores creen posible diseñar una terapia con medicamentos.

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