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Sábado, 20 Agosto 2022

Importancia de una atención integral e inmediata ante los eventos cardiovasculares

28/01/2009

El tiempo de respuesta ante un ataque cardiaco es esencial, ya que los 90 minutos posteriores son vitales para minimizar las secuelas o evitar la muerte

Madrid, 31 enero 2009 (medicosypacientes.com)

Las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte en España (según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) este tipo de patologías supuso el 32,5% del total de las defunciones en el 2006). En el momento actual, las urgencias cardiovasculares más frecuentes incluyen: el dolor torácico; la angina de pecho; el infarto agudo de miocardio; la insuficiencia cardiaca; las arritmias potencialmente graves; las crisis hipertensivas; y el tromboembolismo pulmonar.

Los expertos coinciden en destacar, entre otros retos, la inmediatez en la asistencia de las urgencias cardiológicas y una atención individualizada según los grupos poblacionales. A este respecto, el tiempo de respuesta ante un ataque cardiaco es esencial, para minimizar las secuelas o evitar la muerte, de forma que los 90 minutos posteriores son vitales. Asimismo, la atención de los pacientes con accidentes cardiovasculares debe basarse no sólo en la inmediatez sino en la integración de operativos multidisciplinares especializados en el manejo de las urgencias cardiacas.

“El Servicio de Atención Cardiaca Inmediata (SACI) de la Clínica la Luz, que este año cumple 14 años, fue pionero en la implantación de este procedimiento de actuación”, explica el doctor Enrique Pérez Castro, director médico de Clínica la Luz. “La incorporación de las últimas técnicas diagnósticas y terapéuticas y el equipo de profesionales altamente especializado en patología cardiovascular, ha permitido reducir el tiempo de reacción ante un episodio coronario, mejorar los resultados del tratamiento y evitar las posibles secuelas en los pacientes”.

En opinión del doctor Elías Durán, responsable de este servicio, “la preparación de un equipo humano y técnico perfectamente coordinado es decisivo para reducir el tiempo de reacción ante un accidente cardiovascular”. Esto es especialmente importante en los casos de infarto agudo de miocardio, cuyo abordaje se hace imprescindible en las primeras horas y en los casos de patología aórtica aguda, ya que el riesgo de mortalidad puede incrementarse hasta un 1% cada hora que transcurre desde que se produce el episodio. Asimismo, a pesar de la sensibilización e información de los pacientes, el doctor Manuel Ajuria, responsable del Departamento de Cirugía Cardiovascular de dicha clínica, afirma que “la mitad de los infartados emplea una media de cuatro horas en acceder al hospital, lo que dificulta el control de las arritmias y la pérdida de eficacia de los fármacos fibrinolíticos”.

Así, por ejemplo, el doctor Durán explica que “el SACI cuenta con un teléfono de urgencias cardiovasculares durante las 24 horas y activa de forma inmediata al equipo necesario para el manejo de pacientes con sospecha o evidencia de síndromes coronarios agudos, insuficiencia cardiaca, arritmias potencialmente graves, síndromes aórticos agudos y cualquier tipo de urgencia cardiovascular”.

La salud cardiovascular en la mujer, otro gran reto

Junto a la inmediatez, un tema de interés creciente hace referencia a la enfermedad cardiovascular en la mujer: sus aspectos epidemiológicos, diagnósticos y terapéuticos son diferentes respectos al sexo masculino. Según datos del INE, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de muerte en las mujeres, habiéndose producido más de 65.000 fallecimientos asociados a este tipo de patologías en 2006.

En opinión de la doctora Isabel Rivera, responsable de la Unidad de Hemodinámica de esta clínica, “el riesgo de estas enfermedades en el sexo femenino se subestima de forma notable debido a la percepción de que las mujeres están protegidas contra la principal de ellas, la cardiopatía isquémica”. A favor de la población femenina juega que cada día se conocen mejor los rasgos diferenciales en la mujer, aspecto que favorece su manejo. La doctora Rivera apunta, por ejemplo, que las mujeres con cardiopatía isquémica son más hipertensas, diabéticas y menos fumadoras que los hombres. Asimismo, señala, “esta patología se presenta a edades más avanzadas que en el varón y existe mayor frecuencia de síntomas atípicos como dolor en espalda o mandíbula, sintomatología vegetativa: nauseas, vómitos e indigestión y/o disnea súbita”.

Por otro lado, “la mujer es más propensa a otros mecanismos de angina atípica: vasoespástica, isquemia microvascular, alteraciones de la reserva coronaria, todas ellas con mejor pronóstico que la secundaria a afectación aterosclerótica”. Respecto a las pruebas diagnósticas, también existen diferencias entre sexos, “habiéndose comprobado que la ergometría tiene una menor sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de la cardiopatía isquémica en la mujer, mientras que si se asocia el empleo de isótopos radioactivos la sensibilidad aumenta de forma considerable”, explica esta experta. “En lo que se refiere al tratamiento, ”tradicionalmente se ha comprobado que la mujer recibía con menos frecuencia tratamiento trombolítico en el infarto y menos veces se sometía a coronariografía y revascularización percutánea o quirúrgica, generalmente”.

Datos, cifras, hechos

  • Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte en la población española (32,5 % del total de defunciones), ligeramente por delante de los fallecimientos a causa de tumores (27,4%)
  • Por sexos, la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en mujeres, mientras que en los hombres siguen siendo los tumores.
  • Los niveles elevados de estrógenos antes de la menopausia y el descenso de estrógenos y progesterona post-menopausia tienen una gran influencia en el desarrollo de la cardiopatía isquémica en la mujer.
  • Asimismo, la deficiencia estrogénica por disfunción ovárica parece tratarse de un factor de riesgo importante en las mujeres jóvenes.
  • La insuficiencia cardiaca provoca el 5% de las hospitalizaciones, con cerca de 80.000 ingresos anuales y es la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años.
  • Dentro de las enfermedades cardiovasculares, las isquémicas del corazón (infarto agudo de miocardio, angina de pecho,…) son la primera causa de muerte entre los hombres (21.194 defunciones). Por su parte, las enfermedades cerebrovasculares fueron la principal causa entre las mujeres (19.038 defunciones).
  • 6 de cada 10 de los pacientes infartados muere en la Unidad de Cuidados Intensivos por la demora en el diagnóstico inicial.
  • Los 90 minutos posteriores a un ataque cardiaco son vitales para minimizar las secuelas o evitar la muerte.
  • Se estima que la mitad de los infartados emplea una media de cuatro horas en acceder al médico de atención primaria y unas dos horas en llegar al hospital.
  • Esta demora dificulta el control de las arritmias y supone la pérdida de eficacia de los fármacos fibrinolíticos, cuya efectividad disminuye después de las seis horas.

Fuente: Clínica La Luz, Madrid, enero 2009

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