Campaña medicina rural

Viernes, 19 Agosto 2022

Hasta un 5% de los pacientes con vértigo en España son niños

16/11/2009

El vértigo puede afectar a cualquier persona, aunque en niños se presenta en forma de crisis espontáneas y pasajeras y en ancianos puede evolucionar hacia una inestabilidad crónica

Madrid, 17 de noviembre 2009 (Europa Press)

Los problemas de vértigo son relativamente frecuentes entre la población infantil, de hecho en España hasta un 5 por ciento de los pacientes son niños, según señalaron expertos durante el 60º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (SEORL-PCF) que se está celebrando estos días en Madrid.

El vértigo puede afectar a cualquier persona, aunque en niños se presenta en forma de crisis espontáneas y pasajeras y en ancianos puede evolucionar hacia una inestabilidad crónica. En el caso de la población infantil, "aunque todavía no disponemos de datos de incidencia en España, calculamos que entre un 2 y un 5 por ciento del total de pacientes son menores de 16 años", explicó el doctor Nicolás Pérez Fernández, profesor titular de ORL en la Universidad de Navarra y director del departamento de ORL de la Clínica Universitaria de Navarra.

El vértigo consiste en una ilusión de movimiento o de giro del entorno o de uno mismo, siendo la sensación de precipitación en el vacío lo más común; además se acompaña normalmente de náuseas, pérdida del equilibrio y mareo. Se trata de una patología que normalmente se relaciona casi siempre con una alteración del sistema vestibular, que se halla dentro del oído interno y coordina el mantenimiento del equilibrio así como de la postura, y puede ser momentáneo o durar horas o incluso días.

En el 99 por ciento de los casos de vértigo infantil el pronóstico es bueno. "Que el otorrino ofrezca a los padres un diagnóstico por el síntoma del vértigo ayuda mucho al entendimiento, sobre todo porque el médico puede ofrecerles un pronóstico y tratamiento", afirma este experto.

Además, el vértigo más frecuente es el paroxístico benigno de la infancia, se trata de manifestaciones de vértigo que aparecen súbitamente mientras el niño está jugando tranquilamente o está sentado, entonces tiene una sensación terrible de vértigo, se palidece, pero se pasa. Esto suele ocurrir en un contexto familiar y personal de migraña, son episodios que se repiten entre los 5 y los 10 años y van desapareciendo. "Si esto se lo explicas a los padres así en un 80 por ciento de los casos los padres se quedan tranquilos", apunta Pérez Fernández.

El mayor problema es el diagnóstico, ya que la historia clínica o las explicaciones que te da un paciente adulto no tienen nada que ver con las de un niño. "Un niño cuenta a veces cosas muy sorprendentes, puede no haber sufrido nunca un trastorno del equilibrio y no decir que lo padece o no percibirlo como tal. En los casos de vértigo infantil nos tenemos que fiar de las cosas que cuenta el niño y combinarlas con lo que cuentan los padres y lo que vemos por su comportamiento", advirtió.

Hay que tener en cuenta tanto historia clínica, como la exploración clínica que se hace en la consulta (oído, función auditiva y función del equilibrio). Además, hay técnicas específicas de exploración de la función vestibular, pero son complejas para los niños, como por ejemplo la estimulación del oído interno por medio de pruebas rotatorias o la prueba calórica que consiste en echar agua en el oído, una prueba muy invasiva y complicada para un niño.

"Pero en el caso de los niños no suele ser habitual tener que hacer una exploración profusa. Con la exploración del oído, del reflejo vestibular y de la capacidad auditiva en la consulta suele ser más que suficiente", apuntó. En lo que coinciden todos los especialistas es en que ante los casos de vértigo infantil es fundamental el trabajo conjunto de pediatras, neuropediatras y otorrinolaringólogos, el diagnóstico no puede recaer solo en uno de ellos.