Miércoles, 26 Septiembre 2018

Presidente del Consejo General de Enfermería

Florentino Pérez Raya: “El 82% de los enfermeros no presenta una denuncia cuando sufre una agresión”

Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería, analiza en una entrevista concedida a ‘Médicos y Pacientes’ la situación de su colectivo respecto a las agresiones y expone que “el 82% de los enfermeros no presenta una denuncia cuando sufre este tipo de episodios”, con motivo del Día contra las Agresiones a Sanitarios que se conmemora el próximo jueves 15 de marzo

Madrid 09/03/2018 medicosypacientes.com / R.M.P.
Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

¿Cómo valora la decisión del Ministerio del Interior de poner en marcha la figura del Interlocutor Policial Sanitario?

La decisión del Ministerio ha sido de gran acierto porque las profesiones sanitarias necesitamos una protección integral que hasta ahora no hemos tenido en muchas ocasiones. En los últimos meses, hemos visto una creciente oleada de agresiones físicas y verbales contra los profesionales de la Sanidad, totalmente intolerables, que deben ser castigadas y perseguidas. Bajo ningún concepto se debe permitir que seamos los profesionales quienes paguemos la frustración de los pacientes y familiares, porque si el sistema sanitario sigue en pie a día de hoy, es porque nosotros nos dejamos la piel en ello. Nosotros somos aliados del paciente, no sus enemigos, y defendemos a ultranza su seguridad clínica.

El Interlocutor Policial Sanitario abre una ventana de esperanza para todos aquellos que han sufrido agresiones y/o amenazas en su puesto de trabajo y también para quien, sin haberlas padecido, vive día tras día con el temor de que pueda padecerlas. 

¿Qué espera que aporte el Interlocutor Policial?

Creemos que coordinados por el interlocutor policial, las profesiones sanitarias, vamos a poder poner fin a esta lacra. Hasta ahora, cada uno de nosotros ha estado actuando por nuestra cuenta; sin embargo, este es un problema de todos y la solución, como en tantas otras cosas, pasa por nuestra unión y entendimiento. Una cohesión que, además, las Organizaciones Colegiales de médicos y enfermeros queremos llevar a los temas fundamentales, aquellos que afecten de lleno a la calidad de la sanidad y a la seguridad los pacientes. 

Este nuevo equipo nos permite una puesta en común con el resto de las profesiones. Hasta el momento, al disponer de una visión de la problemática exclusivamente desde la perspectiva enfermera y no compararla con el resto, podíamos topar, efectivamente, con una serie de limitaciones muy importantes a la hora de que las Fuerzas de Seguridad del Estado pudiesen detectar dónde se sufren más ataques, determinar el por qué y poder actuar en consecuencia. De hecho, una de las estrategias que se van a poner en marcha consiste en que Policía o Guardia Civil colaboren directamente en la implantación de medidas de seguridad en el centro e implanten estrategias de formación en los sitios más conflictivos. 

Con el Interlocutor Policial todos ganamos porque conseguimos una comunicación directa con la las Fuerzas de Seguridad, conseguimos el asesoramiento más cualificado que existe, compartimos todos nuestra información y logramos una visión global del problema y con un enfoque multidisciplinar.

¿De qué manera puede beneficiar al profesional en su día a día?

Estableciendo estrategias entre todos los afectados. Queremos que haya una comunicación fluida, que si cualquier profesional tiene un problema pueda decírselo a las Fuerzas de Seguridad y ellos pongan en marcha soluciones como el refuerzo en el personal de seguridad. 

Asimismo, uno de nuestros objetivos es elaborar un mapa de riesgos de todo el país, y para ello va a ser fundamentales que compartamos datos. Hasta este momento, el registro de agresiones se limitaba exclusivamente a recopilar aquellas agresiones donde intervenían las Fuerzas de Seguridad, sin embargo, hay multitud de casos que aunque no se denuncian, sí se comunican a los colegios profesionales. 

¿Cómo afectan las agresiones al colectivo de Enfermería? ¿Qué cifras manejan?

En nuestro día a día, las agresiones pueden suponer un trastorno enorme en la calidad de vida de los enfermeros y enfermeras, así como alterar el normal funcionamiento de su práctica profesional. Para muchos, afrontar una agresión y enfrentarse a posibles represalias por parte de familiares o pacientes puede llegar a suponerles estrés, nerviosismo, lesiones físicas y verbales, depresión y, en determinadas situaciones, puede incluso, llegar a costarles la vida. Según los últimos datos que manejamos desde el Consejo General de Enfermería, hasta un 33% de enfermeros y enfermeras ha sido víctima o ha presenciado una agresión física a otro compañero. Asimismo, en el caso de las agresiones verbales el porcentaje sube hasta el 69%. El dato más significativo y más preocupante es que hasta un 82% de los enfermeros no presentan una denuncia judicial cuando sufre una agresión. 

¿Qué acciones realizan desde el Consejo para evitar estos episodios?

Estamos creando el Observatorio Enfermero de Agresiones, que va a estar integrado en el Instituto Español de Investigación Enfermera. Entre sus objetivos prioritarios se incluye la creación de un registro de las agresiones físicas y verbales que se produzcan. Para ello, va a ser fundamental la colaboración de todos los Colegios de Enfermería son ellos quienes gestionan cada caso prestando asistencia jurídica e incluso psicológica a los agredidos. Con su ayuda vamos a establecer mecanismos más eficaces a la hora de registrar datos y así entre todos dispondremos de una imagen cada vez más real de lo que está pasando en la sanidad.

En las próximas semanas, vamos a poner en marcha un grupo de trabajo conjunto con representantes de todos los colegios. Además, vamos a seguir promoviendo campañas de concienciación social con la ayuda e implicación de los colegios provinciales.

Muchos profesionales trabajan en el ámbito privado, ¿la protección en este sector sigue siendo una asignatura pendiente?

Las Fuerzas de Seguridad del Estado empezaron con un análisis de riesgo de los centros públicos y ahora ya se han extendido al sector privado. Ellos consideran igual a la Sanidad pública y a la privada. En cuanto a nosotros, tratamos igual a los profesionales que trabajan en uno y otro sector porque somos el Consejo General de Enfermería de España, corporación que aglutina y defiende los derechos de los más de 290.000 enfermeros que hay en nuestro país, independientemente del centro en el que trabajen. 

No obstante, hay una laguna importante en la sanidad privada porque, en este caso, cuando un profesional es agredido no es aplicable el tipo penal de “atentado a la autoridad” al no considerarse funcionario ni trabajador público. Una situación tremendamente injusta que tenemos que conseguir paliar.

¿Cuál es la mejor manera de prevenir las agresiones?

La mejor manera es dar recursos a los profesionales y trabajadores de los centros sanitarios sobre prevención. Es decir, es bueno que trabajen en esa línea para que haya mayor seguridad en los centros y nosotros como Consejos Generales tenemos la formación como vía para detectar situaciones de riesgo y queremos llevar a cabo estrategias para mejorar el registro de agresiones. 

Nos encontramos hoy en día ante dos situaciones paradigmáticas y distintas de potencial agresión a profesionales sanitarios y que constituyen un claro ejemplo de necesidad de combinación estratégica. Por un lado, los profesionales que prestan asistencia clínica directa en los domicilios de los pacientes o en la vía pública, los cuales, por la naturaleza de su actividad precisan de una exhaustiva intervención del interlocutor policial. 

Y, de otra parte, los profesionales sanitarios que trabajan en atención continuada - asistencia ordinaria y urgencias en los centros de salud de atención primaria-, los cuales, precisan de la existencia de la figura del vigilante de seguridad con presencia física, independientemente del interlocutor policial. Porque ante una inminente agresión se podría producir una consecuencia trágica y fatal. Sin embargo, existen multitud de centros de atención primaria que carecen de personal de seguridad durante las 24 horas de asistencia clínica.

También han demostrado ser eficaces las campañas de concienciación social y la información preventiva. 

¿Cómo valora la unión de las profesiones sanitarias contra las agresiones que se impulsa desde la OMC?

Es enormemente positivo que se haya firmado este acuerdo y que se cuente con todos los implicados para combatir las agresiones. 

Yo he tenido la suerte de conocer y trabajar desde hace años con el actual presidente de la Organización Médica Colegial, Dr. Serafín Romero, primero en nuestra etapa en la sanidad andaluza y ahora como presidentes nacionales. Y la verdad es que es un ejemplo de compañerismo, diálogo, colaboración y humanismo. También tengo una magnífica relación con su equipo de la comisión ejecutiva, todos ellos siempre dispuestos a sumar fuerzas y trabajar en equipo, no sólo en este tema de las agresiones sino en todos los temas fundamentales de la sanidad. Y este sentimiento que tengo es compartido por todo el Consejo General de Enfermería, desde la Comisión Ejecutiva hasta nuestro equipo técnico.

Es una magnífica noticia para la sanidad y para nuestras profesiones que nos hayamos unido todos para abordar este problema y luchar conjuntamente para poner fin a esta lacra a través de un enfoque multidisciplinar. Y esta unión va a ser imbatible porque afecta a todas nuestras organizaciones, a todo el territorio nacional: Consejos Generales, Colegios Provinciales y Consejos Autonómicos.