Viernes, 20 Julio 2018

Confederación Española de Familias de Personas Sordas

FIAPAS pone en marcha un Servicio para el Acceso a la Información y a la Comunicación de las Personas con Discapacidad Auditiva

La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) pone en marcha en 2018 un Servicio para el Acceso a la Información y a la Comunicación de las Personas con Discapacidad Auditiva, financiado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y Fundación ONCE

Madrid 11/07/2018 medicosypacientes.com
Con el objetivo de dar respuesta a las necesidades y demandas de las personas sordas
Según FIAPAS, el servicio desarrolla dos vías de actuación: Acciones de Incidencia Política y Social y Acciones de Apoyo a la Accesibilidad a través de recursos de apoyo a la audición y a la comunicación oral bucle magnético y subtitulado, retransmisión on-line via streaming y sistema de préstamo de bucles mágneticos individuales.
 
Todo ello en respuesta a las necesidades y demandas de las personas sordas y de sus familias y en consonancia con nuestro actual marco normativo.
 
La confederación detalló que la financiación por parte del Gobierno procede de la asignación para fines sociales del IRPF.
 
La sordera en cuanto deficiencia, se refiere a la pérdida o anormalidad de una función anatómica y/o fisiológica del sistema auditivo, y tiene su consecuencia inmediata en una discapacidad para oír, lo que implica un déficit en el acceso al lenguaje oral.
 
Partiendo de que la audición es la vía principal a través de la que se desarrolla el lenguaje y el habla, debemos tener presente que cualquier transtorno en la percepción auditiva del niño, a edades tempranas, va a afectar a su desarrollo lingüístico y comunicativo, a sus procesos cognitivos y, consecuentemente, a su posterior integración escolar, social y laboral (FIAPAS, 1990).
 
Dependiendo del momento de aparición, del tipo y del grado de las mismas las perdidas auditivas pueden ser según el momento de adquisición sordera prelocutiva: la pérdida auditiva está presente antes de que se haya desarrollado el lenguaje, y sordera postlocutiva: la pérdida auditiva aparece cuando ya existe lenguaje.
 
Según la localización de la lesión de conducción o de transmisión: presentan alteraciones en la transmisión del sonido a través del oído externo y medio; de percepción o neurosensorial: son debida a lesiones en el oído interno o en la vía nerviosa auditiva; mixta: la causa es conductiva y de percepción.
 
Según el grado de pérdida auditiva pérdidas leves: el umbral de audición está situado entre (20 y 40 dB); pérdidas medias: la pérdida auditiva se encuentra entre (41 y 70 dB); pérdidas severas: la pérdida auditiva se sitúa entre los (71 y 90 dB); pérdidas profundas: en este caso la pérdida auditiva supera los 90 dB y se sitúa entre (91-100 dB).
 
Dependiendo del momento de aparición de la pérdida auditiva, del tipo y el grado de la misma, las consecuencias que tiene la sordera sobre el desarrollo comunicativo y lingüístico de la persona variarán y condicionarán la orientación y el tratamiento audioprotésico y rehabilitador, que será necesario aplicar en cada caso con el objeto de que la persona con discapacidad auditiva pueda desarrollar con mayor facilidad y de manera más natural todas sus capacidades y habilidades cognitivas, comunicativas y lingüísticas, y acceder a mejores opciones vocacionales y laborales.