Sábado, 25 Mayo 2019

III Congreso Cooperación Internacional OMC

Expertos solicitan una acción internacional para poner fin a las grandes crisis humanitarias

Expertos solicitan una acción internacional para poner fin a las grandes crisis humanitarias actuales porque la ayuda de ONG y organismos no es la única solución para paliar la situación que viven miles de personas. Así se puso de manifiesto durante la mesa redonda "Crisis Humanitarias" celebrada en el marco del III Congreso de Cooperación Internacional de la Organización Médica Colegial (OMC) en Santiago de Compostela

Madrid 01/03/2019 medicosypacientes.com/ S.Guardón
De izda. a dcha: Dra. Marta Lado, Raquel Codesido, Dra. Mª Rosa Arroyo, coronel médico Adolfo Carabot y Dr. Ricardo José Pineda
Esta mesa fue moderada por la Dra. María Rosa Arroyo Castillo, vicesecretaria general de la OMC y de su Fundación para la Cooperación Internacional, e intervinieron en ella Raquel Codesido, delegada Médica del Comité Internacional de la Cruz Roja; Adolfo Carabot, Coronel Médico, jefe de Sección de Cuerpos Comunes y Subdirección Gestión de Personal de Armada; Dra. Marta Lado Castro-Rial, Chief Medical Officer, partners in Health Sierra Leone; y el Dr. Ricardo José Pineda Gadea, médico tesorero de la Asociación Médica Nicaragüense.
 
"Las crisis humanitarias nos parece un tema muy importante y por ello hemos querido contar con expertos para abordar los diferentes dramas que hay en Yemen, el Mediterráneo, República Democrática del Congo y Nicaragua", expuso la Dra. Mª Rosa Arroyo.
 
Raquel Codesido expuso en su intervención que los yemeníes están viviendo “una situación humanitaria catastrófica”. El conflicto, la crisis económica, la seguridad alimenticia y el colapso de los servicios públicos “causan estragos en la población civil”, según la experta. El 75% de la población depende de la ayuda humanitaria para subsistir. Menos del 50% de los centros de salud están operativos. 
 
Desde el inicio del conflicto, más de 160 estructuras sanitarias han sido atacadas y declaradas al Comité Internacional de la Cruz Roja. “El impacto del conflicto en los centros sanitarios ha interrumpido el acceso a los servicios de salud de la población”, añadió.
 
Es por ello por lo que, miles de trabajadores sanitarios en los servicios públicos de salud no han recibido su salario desde hace más de año y medio. Menos de un 30% de los suministros sanitarios entran en Yemen. “Las limitaciones logísticas relacionadas con el conflicto han afectado al acceso de la población a los servicios sanitarios”, explicó. 
 
Los ataques a ambulancias y centros sanitarios “reducen la confianza de la población en la seguridad de los servicios de salud”. CICR ha continuado el apoyo a 24 centros de atención primaria en Yemen durante 2018, proporcionando incentivos a los trabajadores sanitarios y suministros médicos. Además, realiza tareas de sensibilización en derecho humanitario internacional y asistencia sanitaria en peligro con las partes involucradas en el conflicto. 
 
“El CICR ha pedido una solución política para poner fin a la situación humanitaria actual que no hace sino empeorar día a día. A pesar de los inmensos esfuerzos de las organizaciones presentes en el país, la ayuda humanitaria no es la única solución a las dificultades que sufren 24 millones de yemeníes”, señaló.
 
Por su parte, el coronel médico, cirujano, Adolfo Carabot habló sobre la operación SOPHIA, de la Fuerza Naval Europea en el Mediterráneo para asistir a todos los migrantes que llegan desde el mar a las costas de Libia. Explicó que esta operación se crea por una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. “Las Fuerzas Armadas tenemos presencia permanente en esta operación”, dijo. 
 
Tal y como puntualizó, la ayuda humanitaria forma parte esencial de la operación SOPHIA en la forma en la que dan ayuda, apoyo, auxilio y rescate a los náufragos del Mediterráneo. “Los que viajaban en las embarcaciones sufren patologías respiratorias, por la falta de aire, y en general la situación de los rescatados siempre es infrahumana”, aseguró.
 
Es por ello que la ayuda humanitaria que realizan de auxilio a migrantes que llegan en las embarcaciones consiste en detectarles, rescatarles, cuidarles y tratarles a bordo “hasta que los desembarcamos de manera segura en el puerto que nos asignan el mando de operación en Europa para que ellos lleguen sanos desde que les recogemos en el mar hasta los centros de acogida en Europa”.
 
La Dra. Marta Lado abordó, en su intervención, último brote de Ébola declarado en agosto 2018 que se localiza en La República democrática del Congo, concretamente en el noreste del país: North Kivu. “La respuesta a este último brote difiere considerablemente de otros sucedidos previamente por la gran logística y lecciones aprendidas, pero también por desarrollarse en una zona de conflicto bélico activo” dijo.
 
Las grandes diferencias en manejo clínico residen en la creación de Centros de tratamiento con más tecnología sanitaria, tratamientos individualizados incluyendo soporte sintomático, pero también intensivo y terapias experimentales focalizadas en la neutralización del virus del Ébola usados mediante uso compasivo, tal y como explicó la experta.
 
Asimismo, iniciativas como la vacunación en contra del virus de contactos y trabajadores sanitarios junto con un mejor y más rápido diagnóstico de las muertes por Ébola en la comunidad con tests rápidos, “hacen que el enfoque en este brote represente un paso adelante en la Innovación médica y de control de este tipo de brotes letales”, destacó.
 
Aun así, el contexto del brote actual en una zona asolada por la guerra y los conflictos tribales durante los últimos 15-20 años, “es un nuevo reto en el control y manejo de una crisis sanitaria aún a pesar de todas las innovaciones puestas en marcha”.
Finalmente, el Dr. Ricardo José Pineda Gadea, médico tesorero de la Asociación Médica Nicaragüense, explicó como ha tenido que exiliarse de forma obligado de Nicaragua ante la crisis política y humanitaria que vive el país latinoamericano, donde “los médicos estamos siendo perseguidos, nos torturan y nos están matando balazos por atender a la población”.
 
El estallido de esta crisis comenzó el 18 de abril del año pasado cuando los estudiantes salieron a la calle para oponerse a la reforma de la seguridad social, unas protestas a la que se sumaron campesinos y otros sectores de la sociedad y que ha derivado en un movimiento contra el ejecutivo de aquel país.
 
Desde entonces miles de personas cada día “están viendo vulnerados sus derechos a través de torturas, secuestros, encarcelamientos, violaciones y asesinatos en Nicaragua”.
 
En su caso particular esta siendo perseguido “por atender durante la protesta a la gente que fue herida, especialmente estudiantes”. El Gobierno emitió un “Se Busca” en el que se ofrecía una recompensa por la captura o asesinato de este doctor, “no tuve otra opción que salir del país”. Esta situación le ha llevado a refugiarse durante seis meses en Costa Rica hasta su reciente llegada a España.
 
En cuanto a la situación sanitaria en su país el Dr. Pineda explicó que se encuentra en momento crítico porque se ha despedido a mucha gente, han utilizado a los sindicalistas como paramilitares y usan los hospitales como unidades militares. “Hoy en Nicaragua no solamente se niega una atención sanitaria correcta a la población, sino que se les dispara si se trata de manifestantes o personas que están señaladas por formar parte de las protestas contra esta situación”, aseguró.