Domingo, 17 Enero 2021

Riesgos del verano

Europa registra anualmente 40.000 intoxicaciones alimentarias causantes de 3.300 hospitalizaciones

Europa registra anualmente alrededor de 40.000 casos de intoxicaciones alimentarias, que causan unas 3.300 hospitalizaciones y alrededor de 20 fallecidos, según ha recordado la Dra. Ocón de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), con motivo del comienzo de la vacaciones estivales, cuando aumentan las toxiinfecciones debido a las temperaturas y al descuido en el almacenamiento y preparación de los alimentos, entre otros factores

06/07/2015 medicosypacientes.com

 

Madrid, 7 de julio 2015 (medicosypacientes.com/E.P.)

En Europa se registran anualmente alrededor de 40.000 casos de intoxicaciones alimentarias, que causan unas 3.300 hospitalizaciones y alrededor de 20 fallecidos, explicó la doctora Julia Ocón, miembro del comité gestor del área de nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), con motivo del comienzo de la vacaciones estivales, un periodo en el que aumentan las toxiinfecciones por el aumento de las temperaturas y descuido en el almacenamiento y preparación de los alimentos.

La doctora, que es especialista de Área del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, ha recordado que "en la mayoría de los casos son consecuencia de un tratamiento incorrecto de los alimentos durante su obtención, trasformación, almacenamiento y preparación".

Las intoxicaciones o toxiinfecciones alimentarias son enfermedades causadas por el consumo de agua o alimentos contaminados por gérmenes patógenos que, además de reproducirse, pueden producir toxinas. Los principales grupos de microorganismos causantes de toxiinfecciones alimentarias en nuestro medio en el verano son la Salmonella, Campylobacter, Escherichia Coli, las toxinas bacterianas del Bacillus, Clostridium y Staphylococcus y algunos virus como el grupo de los norovirus.

"Se consideran alimentos de alto riesgo a aquellos alimentos frescos que contienen gran cantidad de agua como las frutas y verduras y los alimentos ricos en proteínas como las carnes, pescados, mariscos, huevos, mayonesas, lácteos y derivados (cremas y natas)", añade.

Hay que extremar la precaución con los lactantes, niños pequeños, mujeres embarazadas, ancianos, pacientes con enfermedades crónicas y/o con el sistema inmune deprimido, ya que es la población más vulnerable a la sintomatología -son los que presentan mayor índice de morbimortalidad-.

El periodo de incubación puede variar dependiendo la aproximado de entre 12 y las 72 horas, con una duración del proceso muy variable que puede producirse en cuestión de horas hasta una semana, dependiendo del germen causal.

Los síntomas también varían, aunque fundamentalmente son problemas digestivos: nauseas, vómitos, diarreas (en algunas ocasiones sanguinolentas), dolor abdominal y a veces también es frecuente que aparezca fiebre. En muchos casos, según esta experta "es precisa la hospitalización debido a una situación de deshidratación, alteraciones electrolíticas, insuficiencia renal, afectación sistémica y shock que, incluso en casos extremos, pueden llegar a ser mortal".

En caso de padecer alguno de estos síntomas, se debe acudir al médico de Atención Primaria para realizar una evaluación clínica general, valorar la severidad del proceso y el posible traslado a un hospital, prescribir un tratamiento médico y tomar muestras para análisis de microbiología (coprocultivo).

Uno de los principales riesgos a tener en cuenta es la deshidratación, "por lo que el tratamiento irá encaminado a prevenir o corregir la deshidratación con una rehidratación precoz, si es posible por vía oral en el domicilio o por vía venosa en el hospital", señala.

El tratamiento se centra en la dieta, ya que es importante reducir la estimulación de las secreciones gastrointestinales y ralentizar la velocidad del tránsito intestinal. "En las primeras horas se aconseja cierto reposo digestivo aunque el aporte alimentario debe mantenerse, en particular en el sujeto desnutrido", añade.

Asimismo, se deben suprimir los alimentos que contienen fibra insoluble (frutas, verduras, cereales integrales y legumbres), leche, grasas, café, alcohol, chocolate y  zumos de frutas muy azucarados. Se recomienda el consumo de alimentos como el arroz, patata, zanahoria, manzana no cruda, yogur, pescado, pollo y pavo hervido.

Las intoxicación alimentaria más común es la que se produce por Salmonella Enteritidis, se produce sobre todo en los meses estivales, siendo los huevos y derivados, la carne de pollo, pavo, vaca y cerdo, la leche y los helados, los alimentos más implicados.

Le sigue el siguen los virus calicivirus, incluyendo norovirus, que se encuentra en el agua, el hielo, los crustáceos, mariscos y moluscos y las comidas de bufete. "El Campylobacter es uno de los agentes etiológicos más comunes del desarrollo de diarrea en niños y en viajeros (diarrea del viajero) y los alimentos portadores del germen son fundamentalmente la carne de pollo aunque también la leche cruda, los quesos no pasteurizados, las carnes rojas y las aguas no tratadas",explica.

El Escherichia Coli, otro de los gérmenes frecuentes en la etiología de las toxiinfecciones alimentarias, habitualmente se trasmite a través del consumo de carne triturada poco cocinada (hamburguesas), leche, yogur, mayonesa, vegetales crudos y agua.