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Sábado, 20 Agosto 2022

Estudian biomarcadores proteicos que podrían ser útiles para la detección precoz del Alzheimer

18/04/2011

La Comisión de Proteínas de la Sociedad española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC) ha organizado la reunión “Avances en Proteínas”. Enfermedades como el Alzheimer y las enfermedades cardiovasculares y renales se podrían beneficiar de sus descubrimientos

Madrid, 19 de abril 2011 (medicosypacientes.com)

El diagnóstico precoz de muchas enfermedades es fundamental para su posterior tratamiento y evaluación. Para ello, dependiendo del tipo de patología, son necesarias diferentes pruebas o análisis que conduzcan a la determinación de la enfermedad. Es en este campo donde adquiere gran importancia el papel que desempeña un especialista del Laboratorio Clínico como experto en el análisis de los distintos biomarcadores.

En este sentido, hay que destacar que, actualmente, es muy relevante la función de las proteínas como biomarcadores eficaces para el diagnóstico de enfermedades tan importantes como las cardiovasculares, renales y el Alzheimer. Por ello, la Comisión de Proteínas de la Sociedad Española de Bioquímica Clínica y Patología Molecular (SEQC) actualiza, de forma constante, los conocimientos y novedades en este ámbito, no sólo por su protagonismo actual sino también por las brillantes expectativas de futuro.

Recientemente, numerosos expertos se han dado cita en Sevilla con motivo del curso “Avances en Proteínas” organizado por la SEQC. En su novena edición, la jornada se centró, fundamentalmente, en las tres enfermedades anteriormente citadas: el Alzheimer y las enfermedades cardiovasculares y renales.

Alzheimer

El Alzheimer afecta a 25 millones de personas en todo el mundo y es la causa más importante de demencia en los países occidentales. Además, su prevalencia se prevé en aumento como consecuencia del envejecimiento de la población. “En relación a su prevención precoz y diagnóstico, como reto para neurólogos y bioquímicos, se está revisando la información que pueden aportar los marcadores bioquímicos (proteína beta-amiloide, proteína tau/tau-fosforilada) evaluados hasta la fecha. En este aspecto, se ha observado una reducción de los niveles de beta-amiloide junto a una elevación de proteína tau fosforilada en el líquido cefaloraquídeo de muchos pacientes con enfermedad de Alzheimer”, informa la Dra. Cecilia Martínez-Brú, presidenta de la Comisión de proteínas de la SEQC. “Por ello, la medida de estas proteínas –añade la experta- facilitaría la detección de la enfermedad en sus fases más precoces (pacientes con deterioro cognitivo leve)”.

Enfermedades cardiovasculares

Por otro lado, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en los países desarrollados y se prevé que lo serán para los países en vías de desarrollo en el año 2020. Por este motivo, la industria de diagnóstico in vitro ha hecho grandes esfuerzos en las últimas décadas para dotar de un arsenal diagnóstico adecuado a los clínicos. “En este sentido, las troponinas cardíacas y los péptidos natriuréticos han marcado un punto de inflexión en la cardiología por constituir la piedra angular sobre la que reposan el diagnóstico y pronóstico de la cardiopatía isquémica y la insuficiencia cardíaca”, explica la Dra. Martínez-Bru.

Las troponinas ultrasensibles, de reciente introducción, aparecen como marcadores precoces en el diagnóstico del síndrome coronario agudo en los trabajos publicados hasta el momento. “A falta de una comparación directa con marcadores considerados como rápidos (como la mioglobina), los datos que disponemos en la actualidad ponen en duda la utilidad de estos biomarcadores en el diagnóstico precoz del infarto agudo de miocardio (presentación en menos de 6 h desde el inicio de los síntomas)”, aclara la experta.

En cuanto al pronóstico, el valor que tenían algunos biomarcadores cuando las troponinas resultaban indetectables (como la mieloperoxidasa) podría quedar desvirtuado ante los procedimientos de medida ultrasensible de las troponinas. Por otra parte, “los péptidos natriuréticos cardíacos se emplean desde hace años en el cribado, el diagnóstico, la evaluación del estado funcional, el pronóstico y la monitorización del tratamiento de la insuficiencia cardíaca. Además, pueden tener utilidad en el pronóstico del síndrome coronario agudo, aunque una vez más, deberá estudiarse si son capaces de añadir algún valor al que ya proporcionan las troponinas ultrasensibles”, añade la especialista.

Enfermedad renal

Otra patología de gran prevalencia es la enfermedad renal crónica (ERC). Además, el número de pacientes con enfermedad en estadios avanzados, que precisan de tratamiento renal sustitutivo (hemodiálisis, diálisis peritoneal o trasplante renal), ha aumentado en los últimos años. Actualmente, las principales causas de esta enfermedad son la arteriosclerosis, la diabetes mellitus tipo 2 o la hipertensión arterial (HTA). “Estas patologías pueden afectar la función renal de modo silente, motivo por el que la ERC se detecta en fases avanzadas de su evolución. Así, el diagnóstico precoz es importante, tanto para la prevención del deterioro de la función renal, como de las complicaciones cardiovasculares responsables de la elevada morbi-mortalidad que presentan estos pacientes. Por ello, es imprescindible asegurar la detección de esta patología tanto en niños como en adultos y de este modo, facilitar su prevención y abordaje”, indica la Dra. Martínez-Bru.

En este sentido, la presencia de concentraciones elevadas de proteína o albúmina en orina, de modo persistente, es un signo de lesión renal y constituye, junto con la estimación del filtrado glomerular (FG), la base del diagnóstico de la ERC. “Desde la SEQC aportamos recomendaciones para la detección y monitorización de la proteinuria como marcador de la presencia de ERC en adultos y en niños, así como indicaciones respecto a los valores que indican su presencia, si ésta debe ser definida en términos de albúmina o de proteína, el tipo de espécimen más adecuado para su medida o la utilidad de la tira reactiva como método inicial de cribado”, concluye la Dra. Martínez-Bru.