Campaña medicina rural

Sábado, 13 Agosto 2022

Esta debe ser la década de las vacunas

01/04/2011

La necesidad de nuevas vacunas es debida, en parte, a que existen muchas infecciones que actualmente no pueden prevenirse ni tratarse adecuadamente debido a su resistencia a los diferentes antimicrobianos. Un ejemplo claro de este hecho es la tuberculosis o el sida, según ha explicado la doctora Miren Basaras

Madrid, 4 de abril 2011 (medicosypacientes.com)

La doctora Miren Basaras, del departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), ha declarado que “existen nuevas tecnologías para la búsqueda de nuevas vacunas, entre ellas las vacunas con vectores vivos, vacunas de DNA o nuevos adyuvantes. Sin embargo, la estrategia ideal sería utilizar nuevos adyuvantes que potenciaran la repuesta inmune del ser humano frente al microorganismo junto a antígenos seleccionados específicamente”.

Respecto a la tuberculosis, “la vacuna que actualmente disponemos no es capaz de prevenir las formas pulmonares de la enfermedad. Por ello, el Plan Global para detener la Tuberculosis propone que para el año 2015 debería existir una nueva vacuna”, ha señalado Basaras.

En el caso del sida, el virus de la inmunodeficiencia humana es un virus muy variable que presenta gran cantidad de tipos y subtipos distintos, “por tanto la vacuna ideal debería ser capaz de prevenir todos estos tipos. A lo largo de los años se han realizado diversos experimentos para incrementar la producción de anticuerpos o para producir una respuesta inmune celular que destruya las células infectadas por el virus. Actualmente, la tendencia es a combinar ambas estrategias (denominada “prime-boost”), de tal manera que primero induzcamos un tipo de respuesta con un tipo de vacuna y posteriormente añadamos una segunda vacuna que inducirá otro tipo de respuesta. Así sumando ambas respuestas, la eficacia de la vacuna podrá aumentar”, ha indicado la experta.

También ha comentado que el 7º Programa marco de la Unión Europea (periodo 2007-2010) ha destinado 140 millones de euros a desarrollar 31 proyectos en la búsqueda de nuevas vacunas” y ha explicado que “la necesidad de nuevas vacunas es debida, en parte, a que existen muchas infecciones que actualmente no pueden prevenirse ni tratarse adecuadamente debido a su resistencia a los diferentes antimicrobianos. Un ejemplo claro de este hecho es la tuberculosis o el sida”.