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Viernes, 19 Agosto 2022

Enuresis y calidad de vida

17/09/2012


 

Se define la enuresis como la pérdida o emisión de orina, de forma involuntaria, en un momento de la vida en el que se espera que la persona sea continente urinaria. La enuresis Infantil ocurre cuando un niño por encima de cinco años padece de forma involuntaria emisión de orina. Dicho trastorno suele estar provocado por una causa primaria, ya sea por falta de control en los esfínteres o por un tamaño inadecuado de la vejiga, aunque también puede estar originada por un sueño muy profundo

Madrid, 17 de septiembre 2012 (medicosypacientes.com)

Se define la enuresis como la pérdida o emisión de orina, de forma involuntaria, en un momento de la vida en el que se espera que la persona sea continente urinaria. Podemos posicionar este problema en tres fases de la vida: en el niño, que es cuando más frecuentemente se denomina enuresis, y en el adulto y en el anciano, llamada Incontinencia Urinaria. En este primer capítulo nos referiremos específicamente a la enuresis infantil, desarrollando el resto en otros posteriores.

La enuresis Infantil ocurre cuando un niño por encima de cinco años padece de forma involuntaria emisión de orina; por sus características esta emisión involuntaria de orina podemos diferenciarla como diurna y nocturna, así como en primaria y secundaria.

La enuresis diurna es mucho menos frecuente que la nocturna, a veces reaparece tras un periodo de continencia, y es más común en niñas. Las causas primarias que provocan el problema suelen ser la falta de madurez de la musculatura vesical o un retraso psíquico/motor del niño. Como causas secundarias, en primer lugar destacamos la infección urinaria -más frecuentes en niñas por tener un meato urinario más corto y más fácil de colonizar por gérmenes-, y los problemas emocionales, ya sean surgidos en el ámbito familiar -separaciones matrimoniales, nacimiento de un nuevo hermano, fallecimiento de familiares…- o en el entorno de relación del niño -escolar o en su círculo de juegos-.

Siempre hablamos de la emisión involuntaria de orina, pues el aumento del deseo de orinar, siendo el niño consciente de ello, puede deberse a problemas o enfermedades orgánicas.

La enuresis nocturna es un problema muy frecuente en los niños por encima de cinco años, es un problema autolimitado en el tiempo, y consiste en la emisión de orina de forma involuntaria cuando está dormido; como en la diurna las causas pueden ser primarias o secundarias.

Este problema es mucho más habitual en los niños que en las niñas, también mucho más frecuente en hijos de padres que lo padecieron de niños, y suelen hacerse pis varias veces en la noche. 

La mayoría de los niños suelen tener una enuresis provocada por una causa primaria, ya sea por falta de control en los esfínteres o por un tamaño inadecuado de la vejiga, aunque también puede estar originada por un sueño muy profundo.

Las causas secundarias suelen ser emocionales, que como en el caso de la diurna habría que investigar en el entorno familiar, escolar, o de ocio; con alguna frecuencia puede ser el inicio de una diabetes infantil.

Tratamiento:

Como se destacaba anteriormente, hay que tener en cuenta que casi todas las causas primarias de enuresis infantil se solucionan con el tiempo y quizás hay que prestar atención a las secundarias por su posible gravedad y por su probable curación; en este apartado de enuresis secundaría habrá que estar atentos a cambios en el humor del niño, así como a la pérdida de apetito o adelgazamiento. El médico nos proporcionará un diagnóstico y unas pautas a seguir.

Para acortar el tiempo de la incontinencia primaria es importante seguir unas pautas:

En primer lugar no hay que dar una gran relevancia al problema, ni culpabilizar al niño por ello, sino compartir con él la dificultad y el camino de su solución. Es absolutamente contraproducente el castigo, que podría provocar problemas emocionales en el niño.

Es importante que el niño no deje de beber líquidos, pues se podría deshidratar, pero habrá que modificar cuándo los toma, siendo conveniente que deje de beber dos horas antes de irse a la cama, y que la mayoría de líquido lo beba por la mañana. El ejercicio de la musculatura urinaria es muy beneficioso, invitando al niño que aguante la orina un poco cuando tiene ganas de orinar por el día y por otro lado cuando comience a hacer pis, que retenga unos segundos y comience después a hacer pis y lo repita varias veces a lo largo de la micción.

También es importante hacerle partícipe de las acciones a realizar cuando surja el problema; si moja la cama debemos dejar que sea él el que la cambie, en la medida de lo posible, y que se cambie facilitándole el acceso a la ropa necesaria, con más motivo cuando duerme fuera de casa. Levantar al niño varias veces a lo largo de la noche para que orine no da buen resultado.

Los refuerzos positivos, como felicitarle el día que no se hace pis, o hacer un calendario cuando su noche ha sido “seca” son buenos ejemplos de este refuerzo. No es conveniente prolongar el uso del pañal, y a veces estos niños se benefician de medicación, que su médico les prescribirá si lo cree necesario.

Dr Juan Manuel Garrote Díaz
Médico de Familia. Presidente del Colegio de Médicos de Segovia