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Viernes, 12 Agosto 2022

Entrevista con la consejera de Salut de la Generalitat de Cataluña, la doctora Marina Geli

06/10/2010
“Ganaremos los que pensamos que la colegiación tiene que ser obligatoria”

Es una de las consejeras de Sanidad que mayor interés despierta, tal vez por su valentía a la hora de enfrentarse a las cuestiones sanitarias de cada momento, desde que en 2003 llegara a la Consejería de Salut de la Generalitat de Cataluña. Desde entonces, el peso de su mochila, de por sí ya cargada, ha ido incrementándose más si cabe como mujer, política, médico y también como escritora, al haber publicado, recientemente, su primer libro “Endreçar l’anima” que plasma la visión de la política actual y sanitaria por una mujer totalmente comprometida con su tiempo. A punto de cerrar su segunda legislatura, ha concedido esta entrevista a la Revista de la OMC, en la que muestra algunos de sus pensamientos y reflexiones más importantes que le han acompañado a lo largo de su trayectoria

Madrid, 6 de octubre 2010 (medicosypacientes.com)

Julio Zarco, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN)

Marina Geli, consejera
de Salut de Cataluña.

-Desde la posición privilegiada que le da su perfil profesional y el cargo que ejerce como miembro del Gobierno de Cataluña, ¿cómo percibe el papel que desempeña hoy día la mujer en la política sanitaria?

-En nuestro Departamento de Salut tenemos un proyecto transversal que implica para cualquier cosa contar con la mirada de género, y pienso que en Sanidad esto es muy importante tanto para los hombres como para las mujeres. La tendencia sigue siendo que la política con mayúsculas continúa en manos de los hombres, en cambio, son las mujeres las que se dedican prioritariamente a las políticas sociales, entre ellas, la política sanitaria. Por eso, pienso que es bueno que se feminicen los poderes, o mejor dicho, que se pluralicen, es decir, que puedan acceder a él tanto mujeres como hombres. Las mujeres aportamos una mirada complementaria pero, a la vez, diferente y en mi caso particular es lo que me hace desear no quitarme la mochila de mujer a la hora de ejercer la política. De cualquier forma, la feminización de la política sanitaria tiene una parte totalmente positiva, pero, a la vez, corre el riesgo de perder peso porque el poder, a nivel social, todavía se asocia mucho a lo masculino y, lamentablemente, a veces, se valora en menor medida que el escenario político esté liderado prioritariamente por mujeres. Creo que ése es otro de los debates sociales al que debemos enfrentarnos.

-En lo relativo a la profesión médica ¿cuál considera que es su horizonte cuando, en estos momentos, supera prácticamente, el 50 por ciento de feminización y la tendencia en las Facultades de Medicina es 70 por ciento de mujeres frente a 30 por ciento de hombres?

-En mi opinión, tiene sus ventajas pero también sus desventajas. Los resultados nos demuestran que las mujeres, académicamente, son mejores, pero ¿son mejores médicas?, no creo que sean ni mejores ni peores. Si es cierto que aportan algunos elementos diferentes. Me parece muy relevante, por ejemplo, el debate que han introducido sobre la conciliación entre la vida laboral y familiar, profesional y personal, lo que ha conducido a un cambio organizativo importante porque también se ha extendido entre el sector masculino. Ahora bien, pienso, por otra parte, que cuando una profesión se feminiza excesivamente o, por el contrario, se masculiniza en demasía, algo ocurre, incluso, puede perder peso social.

En su caso, mujer, política y salud son inseparables, como deja entrever en su primer libro “Endreçar l’anima” (“Ordenar el alma”), recientemente publicado,…

-Efectivamente, en mi caso estos tres grandes terrenos son inseparables y constituyen el hilo conductor de este mi primer libro que plasma la visión de la política actual por una mujer comprometida con su tiempo. Hay una parte del libro, “ser mujer: familia, medicina y vocación política”, más autobiográfica. En la segunda, “construir salud: sanidad, territorio y sociedad”, profundizo más sobre mi profesión y la política e historia sanitaria de Cataluña. En la tercera, “Cataluña, España y el mundo”, está más centrada en la política. Quizá, la parte que más me ilusiona es la primera y la gente coincide conmigo, también es verdad que es la parte mía menos conocida, puesto que nunca había escrito anteriormente mi relato personal.

¿Cómo surge la idea de escribir este libro y por qué en este momento? ¿hubo quien le influyó al respecto?

-El libro es fruto de la combinación entre necesidad y azar. La gente necesita que los políticos nos “mojemos” y creo que es importante hacer aportaciones reflexivas en momentos de grandes cambios”. No obstante, su elaboración también tiene varios culpables con nombres y apellidos como los doctores Gabriel Masfurroll y Miquel Vilardell con sus respectivos libros: “Cartas a Alex” y “Ser Médico”. Junto al editor de Plataforma Editorial me retaron a trasladar al papel mis reflexiones y pensamientos. Al principio, me resistí pero una noche en la plaza de Santa Ana de Madrid, tras la magnífica presentación del libro del doctor Vilardell en la sede de la Organización Médica Colegial, decidí recoger el guante y acepté el reto.

¿Qué piensa que puede aportar su obra tanto al conjunto de la sociedad como, incluso, a nivel personal?

-Además de ordenar mi alma, me divertí porque el libro es realmente auténtico, es decir, está escrito sin rectificaciones. A medida que iba escribiendo y, sinceramente, sin ser demasiado consciente de ello, me fui dando cuenta de una especie de intencionalidad froidiana que emanaba de mi misma, de intentar arrancar la máscara a los políticos y, al mismo tiempo, contribuir a devolver el prestigio y el vínculo con la Democracia, y a fomentar el pensamiento de que somos gente de lo más normal y que no hacen falta máscaras para ejercer la política.

Crisis especialmente compleja

- En su libro hace alusión a crisis importantes que ha padecido la Sanidad, y más concretamente la catalana. En Cataluña, por ejemplo, ¿qué se ha aprendido con dichas crisis?

-Yo digo siempre que las crisis son un momento clave para el que gobierna. Por ejemplo, de la crisis durante la huelga de médicos de 2006 salimos muy reforzados, con muchos proyectos en conjunto, como el proyecto de autonomía de gestión clínica, extendido a 80 centros de salud. Por otra parte, el proyecto de replantear las jubilaciones; el de tener ya un registro y poder empezar a planificar el tipo y cantidad de profesionales médicos que vamos a necesitar en el futuro; el rol de la enfermería sin confrontación con los médicos; la posibilidad, por parte de los profesionales, de poder trabajar en dos sitios públicos distintos... He de reconocer, además, que la constitución del Consejo de la Profesión Médica, surgido tras la huelga, es un hecho trascendental. Y juntos, a partir de la mirada de cada uno, nos hemos puesto a tomar decisiones por consenso. En esto, los Colegios profesionales han ayudado de una manera muy importante. Ahora estamos en otro momento, nos centramos en el modelo retributivo, que lo menciono porque creo que es necesario ante esta crisis y ante la necesidad y obligación de hacer recortes, es por ello que con dicho Consejo y con los Colegios profesionales hemos retomado el tema del modelo retributivo.

¿Considera que atravesamos un momento especialmente duro para la Sanidad?

-Sin duda, nos enfrentamos a un duro momento, sin perder, además, de vista los años venideros y el plan de austeridad que se nos impone desde Europa. Se precisa saber de qué recursos disponemos para destinarlos a las prestaciones del catálogo de servicios público, si ello es suficiente, y si no lo es, si estamos dispuestos a buscar más dinero, si tendremos que recortar prestaciones,... Ahora nos ha tocado vivir esta crisis y, por tanto, si el sistema no quiere perder equidad y calidad, debemos pactar.

Pacto por la Sanidad

-¿Piensa, al respecto, que el Pacto puede llegar a ser la panacea para la sostenibilidad del sistema sanitario?

-Precisamente, tendríamos que aprovechar esta crisis económica para rematar un gran Pacto de Estado, que, de momento, no lo veo. Llevamos mucho tiempo ya dando vueltas a muchas cosas y mi opinión es que no debemos alargarlo mucho más allá de finales de 2010, por tanto, lo deseable sería llevarlo antes de final de año a un Consejo Interterritorial, una vez superado el tramo de los presupuestos, tal como acordamos en el propio CISNS.

-¿Qué le parecen gestos como los protagonizados por los profesionales sanitarios al comprometerse las instituciones que los representan con el Ministerio de Sanidad a apoyar las referidas medidas adoptadas por consenso en el CISNS y a su participación en todo lo relacionado con el Pacto por la Sanidad?

-A mi me parece muy positivo este tipo de gestos por parte de los profesionales sanitarios, es por ello que felicito tanto a la ministra como a las organizaciones colegiales correspondientes. Yo siempre le he dicho a Trinidad Jiménez que el Pacto sólo será posible a nivel político si también se sella con los profesionales porque si políticos y profesionales vamos juntos, los ciudadanos lo entenderán. Un pacto para quedar bien, sin tener en cuenta a los profesionales, me parece inviable. Por tanto, me alegro de manera extraordinaria de ese acercamiento entre profesionales y Ministerio de Sanidad, puesto que esto también va a ayudar a otros pactos con sindicatos, con patronales, algo en Cataluña muy normal puesto que no gestionamos directamente, para nosotros, patronal y sindicatos son muy importantes.

-Y en Cataluña, ¿en qué lugar se sitúa a los Colegios de Médicos a la hora de tener que adoptar decisiones de peso para el sistema sanitario?

-En Cataluña, los Colegios de Médicos participan en todo aquello que tiene que ver con la toma de decisiones, no sólo extraordinarias, sino también ordinarias. No en vano, están representados en el Consejo de Dirección de esta Consejería, creado por ley, donde también están las patronales, sindicatos, consejos de salud, ciudadanos, asociaciones de pacientes,...Es decir, vamos de la mano para cualquier asunto, lo cual, entre otras cosas, aporta seguridad jurídica a nuestros profesionales. Incluso, hay funciones que tenemos delegadas en los Colegios profesionales, desde mi punto de vista trascendentales, siendo una de ellas la función deontológica, que considero fundamental.

-Por consiguiente, en su Comunidad Autónoma lo de la colegiación obligatoria está resuelto de antemano,…

-He de recordar, al respecto, que cuando en Cataluña se procedió a la elaboración de la Ley de Colegios Profesionales me quedé sola defendiendo la colegiación obligatoria pero tuve el mérito de lograr convencerles de que en el caso de las profesiones sanitarias ésta es necesaria. Si existen los Colegios profesionales debe ser por algo, otra cosa son las atribuciones que otorgamos a los Colegios. De cualquier forma, no me imagino un Colegio sanitario en Cataluña donde la colegiación no sea obligatoria, entre otros motivos, porque no se podrían delegar funciones que no sean para todos los médicos.

-Como colegiada en Girona, ¿piensa que, en realidad, se entiende la labor de los Colegios?

-Pienso que en esto no debemos engañarnos. La gente de menos de 30 años tiene una percepción de los Colegios totalmente diferente a la del resto de colegiados. Precisamente, para defender la colegiación obligatoria también tenemos que convencer a los colegiados de que el Colegio les sirve, que les es útil. Ahí tenemos el claro ejemplo de un médico con problemas de salud que le impiden atender adecuadamente a sus pacientes, en casos así, no es lo mismo la intervención del Colegio que la de la Administración. Por otra parte, está la acogida de los profesionales extranjeros, a mi personalmente me deja más tranquila que se colegien y que sea el Colegio el que les forme sobre lo que es el sistema sanitario y el que les instruya sobre las obligaciones que han de cumplir como profesionales. Tampoco hay que olvidar el seguro de responsabilidad civil con el que nos ha ido muy bien al igual que con otros muchos aspectos relacionados con el profesionalismo, la formación continuada, etc. En definitiva, ganaremos los que pensamos que, en el caso de la profesión médica, la colegiación tiene que ser obligatoria.

-En este sentido, ¿cree también en la utilidad de los Colegios de Médicos como garantes de los registros que conciernen a la profesión médica como, por ejemplo, el de objetores de conciencia?

-En relación a este tema, comentamos, en su día, con los Colegios de Médicos de Cataluña optar por un censo por parte de las entidades colegiales o por parte de los centros sanitarios sobre profesionales que decidan objetar. No obstante, en Cataluña, de momento, se han dado pocos casos de profesionales que hayan solicitado información para registrarse como objetores. En cualquier caso, habría que distinguir entre objeción y seguridad jurídica de los profesionales en casos, por ejemplo, como la solicitud de aborto por parte de menores, y dicha seguridad hay que asegurarla a toda costa.

-¿Desde su punto de vista, cree necesaria una mayor regulación legal de la objeción de conciencia?

-Esta pregunta la formularía de otra forma. ¿Por qué se ha estado tantos años sin pedir la regulación por ley de la objeción de conciencia?, porque en realidad eran minoría los médicos que la solicitaban, y es que ahora parece que esto es nuevo a partir de la promulgación de la nueva Ley del Aborto, pero no lo es. Pienso que los próximos meses nos darán idea, por lo menos en Cataluña, hacia dónde se tiende, ver cómo se autorregula este tema y lo que deciden los profesionales y también los centros a este respecto, así como conocer dónde están las principales lagunas.

-Precisamente, será en unos meses cuando los centros públicos y sus profesionales vayan incorporando o asumiendo más demanda de interrupción voluntaria del embarazo,…

-En Cataluña, el plan hasta enero de 2011 continúa siendo no forzar a los médicos de la Sanidad pública a que hagan interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en las primeras semanas, puesto que en resto de casos ya se viene haciendo con ejemplos como el del Hospital Vall’Hebron. Por tanto, para los casos anteriores son las clínicas privadas autorizadas bajo acreditación y con las tarifas aprobadas el pasado mes de junio por la Consejería de Salut. Y como he dicho anteriormente serán estos meses los que nos van a dar idea tanto en Cataluña como en el resto del Estado de cómo se modula este tema. Si las mujeres continúan yendo mayoritariamente a las clínicas privadas y no acuden para esta cuestión al sector público, ello nos tiene que dar mucho qué pensar y nos debe conducir hacia un análisis profundo sobre de qué está ocurriendo.

Copago

-Otro de los debates reavivados este tiempo de atrás ha sido el del copago ¿Cómo entiende Vd. el copago en estos momentos? Hay quienes son de la opinión que se demanda sin especificar realmente qué,…

-Mi opinión es que el copago no es el tema, sino es un tema, y si sólo nos quedamos con esto no vamos a resolver el contexto. Es un tema cuyo único límite está en la ruptura de la equidad, y esto tiene que ver con las rentas de las personas. Pero esto ya está estudiado, puede utilizarse este nivel de renta para casos como el de medicamentos, o en algún otro tipo de prestación a aplicar en gente con rentas muy altas o altas. Después hay pequeños copagos, de carácter más simbólico, que pueden servir para ordenar la demanda y para dar un cierto valor a lo que hacemos en el sistema sanitario. Cantidades que no sobrepasarían el euro o dos euros, a lo sumo, y para algunas cosas. Este es un debate puesto sobre la mesa de la Comisión Delegada del CISNS, y se vuelve a pedir en el 2º Informe Vilardell, hecho público el pasado mes de julio. En este sentido, pienso que este informe puede ayudar, ya que, entre otras cosas, propone una revisión de los mecanismos actuales de copago, especialmente, los relativos a los medicamentos, revisar este copago en función de la renta y patrimonio sobre criterios de equidad social. Asimismo, sugiere revisar si se puede aplicar alguna tasa adicional ante el uso de algunos servicios relativos al confort durante una estancia hospitalaria; o relativos a otros elementos no sustantivos de la asistencia sanitaria.

-Ya para finalizar, y en vísperas de elecciones en Cataluña, ¿qué planes tiene sobre todo a nivel político y profesional?

-A corto plazo, presentarme como candidata en las listas del PSC al Parlament de Catalunya por Girona y ayudar a conseguir el mejor resultado posible, resaltando la obra de gobierno sanitario de los últimos años y plantear el futuro del sistema sanitario a nivel de Catalunya y España. Después de las elecciones catalanas la vida dirá pero, como siempre, estoy dispuesta a servir a los ciudadanos donde sea.