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Martes, 9 Agosto 2022

En España más de 300.000 personas sufren dolor neuropático crónico, según la Sociedad Española de Neurología

18/10/2012

Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) estiman que entre el 7-8% de la población sufre dolor neuropático crónico, presentando el 85% de estos pacientes un deterioro significativo en la calidad de vida. Por este motivo, la SEN recuerda la importancia de destinar recursos al estudio de esta patología ya que ello contribuiría además, a abrir nuevas vías de investigación de otras enfermedades neurológicas

Madrid, 17 de octubre de 2012 (medicosypacientes.com)

Desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) estiman que entre el 7-8% de la población sufre dolor neuropático crónico, presentando el 85% de estos pacientes un deterioro significativo en la calidad de vida. Por este motivo, la SEN recuerda la importancia de destinar recursos al estudio de esta patología ya que ello contribuiría además, a abrir nuevas vías de investigación de otras enfermedades neurológicas.

Hoy se celebra el Día Mundial contra el Dolor y, en este marco, la Sociedad Española de Neurología (SEN) quiere destacar la importancia de seguir dedicando recursos al estudio del dolor neuropático, no sólo porque se trata de un conjunto de patologías muy prevalentes sino porque se estima que, en los próximos años, el número de pacientes irá en aumento por el progresivo envejecimiento de la población y a su asociación con las enfermedades degenerativas. Además, la SEN recuerda que su estudio exhaustivo podría abrir nuevas vías de investigación de otras enfermedades neurológicas al permitir conocer con mayor profundidad cómo funciona nuestro sistema nervioso.

“El dolor neuropático es aquel que se produce como consecuencia de una lesión del sistema somatosensorial. Como tal, es el reflejo de una enfermedad neurológica subyacente como infartos cerebrales, esclerosis múltiple, polineuropatías, etc. Los síntomas que aquejan los pacientes son muy variables, siendo muy común la aparición simultanea de falta de sensibilidad (acorchamiento) junto con síntomas dolorosos tales como sensación de corriente eléctrica, quemazón o incluso presencia de dolor ante estímulos que normalmente no son dolorosos, como el roce de una sábana o una caricia”,  explica el Dr. Carlos Martín Estefanía, Coordinador del Grupo de estudio de Dolor Neuropático de la Sociedad Española de Neurología (SEN), quien estima que entre un 7 y un 8% de la población española sufre dolor neuropático crónico. Además, el 85% de los pacientes que lo sufren presentan un deterioro significativo en su calidad de vida: el cuadro de dolor neuropático dura más de 12 meses en más del 65% de los pacientes. Además, en un 63% de los casos, está asociado a cuadros de ansiedad y en un 56% a depresión.

Mala calidad de vida

“Una característica muy relevante del dolor neuropático crónico, es la gran afectación que produce sobre la calidad de vida del paciente con aparición de alteraciones del sueño, sintomatología ansioso-depresiva y la subsiguiente merma en el ámbito laboral y social del paciente”, asegura el Dr. Carlos Martín Estefanía. Por esa razón y porque la percepción del dolor, por parte del sistema nervioso, es un proceso dinámico en el que las modificaciones fisiopatológicas inicialmente localizadas en el sistema nervioso periférico pueden inducir cambios plásticos en la médula y en las estructuras subcorticales y corticales del cerebro, su tratamiento debe ser precoz. “Una correcta evaluación del paciente, que nos permita diagnosticarle  de forma temprana, nos facilitará poder determinar su tratamiento específico. Algo básico para mejorar la calidad de vida de estos pacientes y evitar que posibles complicaciones dificulten el tratamiento o que lo hagan ineficaz”, señala el Dr. Carlos Martín Estefanía.

Este tipo de dolor no responde a los fármacos más comúnmente utilizados para tratarlo (los anti-inflamatorios) y por ello se emplean otros grupos farmacológicos, siendo el más utilizado el de los neuromoduladores. Este grupo lo constituyen fármacos que se utilizan habitualmente para otras afecciones del sistema nervioso como pueden ser la epilepsia o la depresión. En el tratamiento del dolor neuropático también pueden utilizarse anestésicos y derivados opioides que ofrecen la posibilidad de diferentes vías de administración (vía oral, en forma de parches, intravenosa). En casos muy seleccionados se puede recurrir a medidas intervencionistas como la radiofrecuencia, los bloqueos nerviosos, etc.

Actualmente, el dolor neuropático crónico constituye “un reto diagnóstico y terapéutico para toda la comunidad médica”, explica el Dr. Carlos Martín Estefanía. ”No obstante, en los últimos años se está produciendo un gran avance en el conocimiento de la fisiopatología del dolor neuropático y se están desarrollando nuevas moléculas más específicas para el tratamiento de esta entidad”, explica.

En España, el 8% de los pacientes que acuden al neurólogo sufren dolor neuropático. Es el 8º diagnóstico en orden de frecuencia de los Servicios de Neurología, informan los especialistas.