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Viernes, 19 Agosto 2022

El sueño y las enfermedades cardiovasculares

28/01/2009

Se ha comprobado que durante el sueño se pueden producir alteraciones del ritmo cardiaco y trastornos de la coagulación, por lo que se recomienda a los adultos dormir ocho horas, ya que la privación de sueño tanto la aguda como la acumulada, se asocia a problemas de salud

Madrid, 31 de enero 2009 (medicosypacientes.com)

El doctor Luis Antonio Puget Martínez ha respondido en el “Boletín médico divulgativo” de la Fundación Doctor Pascual a algunas de las preguntas más frecuentes que los pacientes hacen sobre el sueño y las enfermedades cardiovasculares. Por su interés, reproducimos sus palabras.

¿Qué es realmente el sueño?

El sueño, como todo el mundo sabe, es una parte fundamental de la vida, ya que aparece en más del 30% de ella, siendo un modulador importante de la actividad cardiovascular tanto en la salud como en la enfermedad. Dormir puede ejercer efectos significativos sobre el sistema nervioso, la actividad cardíaca, la coagulación y la tensión arterial entre otros. En las personas sanas y en aquellas sin trastornos primarios del sueño, ejerce efectos beneficiosos significativos sobre muchas funciones y órganos corporales. Las alteraciones del sueño pueden provocar trastornos cardiovasculares, como la hipertensión arterial y pulmonar, la aterosclerosis, isquemias cerebrales, la insuficiencia cardíaca, arritmias o la muerte súbita, pero no olvidemos que la obesidad, la menopausia y la insuficiencia cardíaca pueden provocar trastornos del sueño.

¿Existen distintas fases?

El sueño desencadena una fase de movimientos oculares lentos y otra de movimientos rápidos. Estas fases aparecen de forma cíclica cada noche, la que predomina es la primera, que se caracteriza porque disminuye la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, la de movimientos rápidos crea un incremento de los latidos y de tensión parecidos a los del estado de vigilia, además, se ha comprobado que se pueden producir alteraciones del ritmo cardíaco y trastornos de la coagulación, por ello se recomienda a los adultos dormir ocho horas, ya que la privación de sueño, la aguda y la acumulada, se asocia a los problemas de salud ya descritos, por ejemplo, las personas obesas presentan una relación lineal casi inversa entre el peso y la duración del sueño. Algo importante, los trabajadores por turnos tienen, característicamente, un sueño insuficiente, calculándose que en torno al 40% tiene riesgo excesivo de enfermedad cardiovascular. No me olvido de un trastorno primario del sueño muy común llamado apnea obstructiva del sueño que se asocia a la enfermedad cardiovascular, la obesidad, la diabetes, el aumento del colesterol y la aterosclerosis, siendo la patología del sueño más conocida y estudiada en la actualidad; se caracteriza por parada respiratoria debido un cierre de la vía aérea durante el sueño; su tratamiento con un dispositivo colocado en las fosas nasales que impide este cierre de la vía aérea conlleva efectos muy beneficiosos para estos pacientes.

¿Está confirmada la importancia vital del sueño?

He reflejado la importancia que los trastornos del sueño tienen en nuestras vidas, por lo que debemos poner en marcha medidas para modificar la conducta y el estilo de vida, como por ejemplo perder peso, aunque, por supuesto, queda mucho que investigar y conocer sobre esta aún poco conocida parte de la vida.