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Viernes, 19 Agosto 2022

El internista debe saber enfocar el diagnóstico diferencial del paciente con síntomas comunes y manejar las enfermedades más prevalentes del ámbito hospitalario

06/10/2010

La Sociedad Española de Medicina Interna ha diseñado el primer "Mapa de Competencias del Médico Internista", un documento que describe, por primera vez, las competencias básicas que debe poseer este tipo de especialistas

Madrid, 7 de octubre 2010 (medicosypacientes.com)

El médico internista debe conocer y aplicar en su práctica clínica los principios de la medicina basada en la evidencia y del razonamiento científico. Asimismo debe adquirir competencias en seis apartados diferentes: atención clínica del paciente, conocimientos clínicos, habilidades comunicativas, habilidades técnicas (diagnósticas y terapéuticas), profesionalismo y docencia e investigación.

Así se desprende del documento ‘Mapa de Competencias del Internista’, iniciativa de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que se debatirá en el marco de la X Reunión de Jefes de Servicio de Medicina Interna, que comienza mañana en Córdoba, y en la VI Reunión de Tutores y Residentes, prevista para el próximo 14 de octubre.

“La idea de elaborar un mapa de competencias del internista nace ante el papel cambiante y la adaptación que ha experimentado la especialidad de Medicina Interna en las últimas dos décadas. Además, el concepto y labor de un internista hace 20 años es diferente a la del internista actual, como lo es la actividad de un internista según el nivel asistencial donde ejerza su profesión (atención domiciliaria, hospital comarcal, hospital de referencia, etc)”, explica el Dr. José Manuel Porcel, Jefe de Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida y Profesor Titular de Medicina de la Universidad de Lleida.

“En la actualidad –añade este experto-, no existe ningún documento oficial que describa las competencias básicas que debe poseer todo internista, independientemente del medio en que desarrolle su actividad. Sin olvidar que junto a estas competencias básicas, muchos internistas se han especializado en áreas concretas de la medicina (enfermedades infecciosas, enfermedades autoinmunes, hepatología, enfermedades cardiovasculares) y poseen las habilidades que podrían considerarse propias del ámbito de otras especialidades (reumatología, neumología, cardiología)”.

En este sentido, el mapa de competencias trata de diferenciar entre habilidades básicas (comunes a todos los internistas) y específicas o de experto (no exigibles a la generalidad de los internistas).

Competencias del internista

Según recoge este documento, el médico internista se caracteriza por desarrollar su labor en el medio hospitalario (médico hospitalista) y eso hace que el perfil de conocimientos y habilidades sea algo diferente al del médico de familia o médico subespecialista.

Como rasgos diferenciales del internista en la atención clínica al paciente, cabe destacar: la atención a los pacientes con co-morbilidades, pluripatológicos, con enfermedades sistémicas o problemas de salud no determinados y la capacidad de proporcionar una atención clínica en diferentes entornos sanitarios (unidades especializadas, urgencias, consultas de alta resolución, hospitalización domiciliaria y servicios quirúrgicos).

Respecto a los conocimientos clínicos, el internista debe saber enfocar el diagnóstico diferencial del paciente con síntomas comunes y saber manejar las enfermedades más prevalentes del ámbito hospitalario, como son las enfermedades cardiovasculares, del aparato respiratorio, del sistema nervioso, renales, del sistema endocrino y nutrición, del aparato digestivo, tumorales, de la sangre, reumáticas y autoinmunes sistémicas, de la piel, infecciosas, de urgencias e intensiva, medicina perioperatoria, así como las enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

En cuanto a las habilidades comunicativas, este profesional debe jugar un papel clave en la coordinación y comunicación con diferentes especialistas que tratan al paciente para garantizar una continuidad asistencial.

Por su parte, el internista debe tener las habilidades técnicas necesarias que le permitan realizar la mayoría de procedimientos técnicos básicos que puede necesitar un paciente hospitalizado.

Asimismo, su profesionalismo debe caracterizarse por saber trabajar y coordinar equipos multidisciplinares.

Por último, en el apartado de docencia e investigación, es preciso que se implique en la docencia de pregrado y postgrado por la visión amplia que posee el internista de la medicina.