Martes, 29 Septiembre 2020

II Congreso Nacional Deontología Médica

El futuro del secreto profesional pasa por reforzar las medidas que dotan de seguridad la custodia, acceso y circulación de la información médica

Reforzar las medidas que dotan de seguridad la custoida, acceso y circulación de la información médica es una de las claves del futuro del secreto profesional, según se puso de manifiesto durante una mesa del recién II Congreso de Deontología Medica, en la que también se habló de nuevos modelos de relación médico-paciente para hacer frente a la deshumanización que afecta a la Medicina actual y que suele repercutir, sobre todo, en los más desfavorecidos.

Madrid 12/05/2015 MedicosyPacientes

Reforzar las medidas que dotan de seguridad la custoida, acceso y circulación de la información médica es una de las claves del futuro del secreto profesional, según se puso de manifiesto durante una mesa del recién II Congreso de Deontología Medica, en la que también se habló de nuevos modelos de relación médico-paciente para hacer frente a la deshumanización que afecta a la Medicina actual y que suele repercutir, sobre todo, en los más desfavorecidos.

En dicha mesa que llevó por título "la información y el secreto profesional", participaron los Dres. Tomás Casado, vocal de la Comisión Central de Deontología de la OMC; Ignacio Santos, vicedecano de ordenación académica de la Facultad de Medicina de Málaga; Emilio Vives, vocal de la Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Tarragona; y Mª Antonia Francesch, vicepresidenta segunda del COMT, que actuó de moderadora.
 
En relación a la confidencialidad y el secreto médico, aspectos de los que se ocupó el Dr. Santos, se diferenciaron, en primer lugar, los principales conceptos, definiéndose, en este caso, la confidencialidad como "un dercho del paciente a proteger el nivel de información sobre su intimidad". Mientras, como secreto médico se entiende, según este experto, "el deber que tiene el sanitario, de no descubrir a terceros aquel conocimiento que recibe de su paciente, incluye no sólo la naturaleza de la enfermedad o solamente lo confiado, sino también lo que haya podido ver, oír o comprender".
 
Entre sus principales características, como especificó el Dr. Santos, cabe señalar: relación de mutua confianza médico-paciente; derecho del paciente para su seguridad;"se podría calificar como un "cuasi-contrato", según indicó.
 
A partir de ahí, pasó a contextualizar el secreto médico en la sociedad actual "tecnológica y tecnocrática, caracterizada por el uso masivo de las redes sociales, de donde surge una de las principales cuestiones que planteo, como es "si tiene sentido en la sociedad actual el secreto profesional". Frente a la opinión de algunos teóricos que "piensan que está obsoleto", el Dr. Santos se mostró claro defensor de la tesis de que no es así, ya que, a su juicio, "es ahora cuando más sentido recobra, dado que forma parte de la buena práctica médica del profesional". Es por ello, como remarcó, "que todo médico ha de conocer lo que dice el Código Deontológico del secreto profesional".
 
Con respecto al futuro del secreto médico ofreció puso sobre la mesa algunos retos como la necesidad de su abordaje desde un enfoque multidisciplinar como única forma de que se respeten los derechos fundamentales de las parsonas. Asimismo, propuso la necesidad de separar los datos clínicos de los administrativos.
 
Finalmente, el vicedecano de la Facultad de Medicina de Málaga propuso realizar una reflexión más profunda "sobre la necesidad de conciliar los beneficios de la innovación y la economía digital con el respeto a los derechos fundamentales de las personas".
 
Deshumanización del acto médico
 
La deshumanización del acto médico también fue abordada en esta mesa, por parte del Dr. Tomás Casado, vocal de la Comisión Central de Deontología de la OMC, quien abogó por tender hacia un "Modelo de alianza" entre el médico y el paciente, que reúne una serie de características como son "dejar a un lado el paternalismo, por la autonomía del paciente, lejos de una relación comercial, legal o tecnológica puras, que ignoren los factores psicológicos y espirituales de la persona" Desde su punto de vista, se trata de una de las fórmulas recomendables para acabar con la "deshumanización" de la Medicina que afecta, sobre todo, a los más desfavorecidos.
 
Identificó algunas de las principales causas de dicha deshumanización, entre las que destacó: el racionalismo científico frente a la sensibilidad humanística; el déficit vocacional; una relación con el pacente en la que predominan más aspectos contractuales y economicistas; una posible sobreexposición profesional al sufrimiento; en definitiva, una medicina más enfocada hacia el clientelismo, el mercado, el coste-beneficio, entre otras.
 
Algunos de los síntomas que suele manifestar un profesional afectado por este tipo de situaciones, pasan, desde su punto de vista, por: la ausencia de empatía; un excesivo protagonismo profesional, una mala relación entre compañeros; la indolencia ante la pérdida de derechos del paciente; la tolerancia a la negligencia, a los abusos, vicios y errores; además del olvido de la ética médica y el desconocimiento de la Deontología.
 
 
Para finailizar, el Dr. Casado propuso una necesaria reflexión por parte del profesional "sobre la propia forma de trabajar, sobre las actitudes propias que puedan significar deshumanización, así como de la forma de comunicación e información y de escuchar". "Sin olvidar nunca que el Código de Deontología Médica siempre será una ayuda en la orientación de cómo hacer bien las cosas profesionalmente", tal como concluyó.