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Martes, 16 Agosto 2022

El empleo de psicofármacos en el embarazo es una decisión compleja para el psiquiatra

24/04/2009

Las enfermedades psiquiátricas no tratadas o tratadas inadecuadamente en la mujer embarazada, pueden llevar a un escaso cumplimiento de los controles prenatales, una nutrición inadecuada, un aumento del consumo de medicamentos sin control o un incremento en el consumo de tabaco y alcohol

Bilbao, 24 de abril 2009 (medicosypacientes.com)

El uso de psicofármacos durante el embarazo y la lactancia es un tema delicado y controvertido. Ana González-Pinto, jefe Clínico de Psiquiatría del Hospital Santiago de Vitoria-Gasteiz y presidenta de la Sociedad Vasco Navarra de Psiquiatría asegura que “las indicaciones, tanto para su administración en pacientes nuevos como el mantenimiento o supresión de tratamientos en curso durante este periodo, se basan en conceptos difusos como “la gravedad del cuadro clínico”. La evidencia se basa en casuística y, pocos, estudios. El empleo de psicofármacos en el embarazo genera una decisión compleja para el psiquiatra. Ésta implica valorar, por un lado, las posibles complicaciones de las enfermedades psiquiátricas durante el mismo y, por otro lado, los riesgos potenciales de la exposición fetal a los psicofármacos”.

En atención a la necesidad científica de poner en común todo el conocimiento que se posee a este respecto y a la demanda social de información, la Sociedad Vasco Navarra de Psiquiatría ha organizado hoy viernes por la mañana una Jornada Extraordinaria que lleva por título “Tratamiento con psicofármacos durante el embarazo y la lactancia”. La jornada se celebra en el Hotel Ercilla de Bilbao con la participación de 150 especialistas de disciplinas tan diversas como la Psiquiatría, la Ginecología o la Pediatría que abordarán esta cuestión.

La sociedad tiene asimilado que no es bueno medicarse durante el embarazo y la lactancia. A partir de esta premisa, Ana González-Pinto entiende que “es preciso tranquilizar a la población que necesita hacerlo durante este periodo. La realidad es que trae consigo peores consecuencias para el hijo y para la madre que ésta esté enferma a que tome determinados medicamentos, siempre bajo un riguroso control y bajo medidas de revisión extremas”.

Ése es el principal mensaje que se pretende enviar desde esta Jornada Extraordinaria. “No se han realizado, por motivos éticos y de salud obvios, investigaciones en mujeres embarazadas que permitan esclarecer las ventajas e inconvenientes del uso de psicofármacos durante el embarazo y la lactancia”, asegura la especialista. “Sin embargo”, prosigue, “este desconocimiento se contrarresta, en parte, con la revisión de la evolución de las mujeres –y de sus hijos- que han tomado psicofármacos a lo largo de este periodo”.

La presidenta de la Sociedad Vasco-Navarra de Psiquiatría subraya que “las enfermedades psiquiátricas no tratadas o tratadas inadecuadamente en la mujer embarazada, pueden llevar a un escaso cumplimiento de los controles prenatales, una nutrición inadecuada, un aumento del consumo de medicamentos sin control médico, un incremento en el consumo de tabaco y alcohol y otras complicaciones en los vínculos familiares”.

La Food and Drug Administration (FDA) clasifica a los fármacos en cinco categorías según el riesgo fetal asociado a su empleo durante el embarazo. Si bien esta clasificación aún está en vigencia, la misma se encuentra sujeta a discusión ya que no es de una gran utilidad clínica y puede llevar a decisiones equivocadas al agrupar, en una misma categoría, drogas con experiencia de uso clínico diferentes. Por esto, se ha planteado la posibilidad de reemplazarla por descripciones narrativas que brinden información más precisa.

Ningún psicofármaco ha sido aprobado por la FDA para su uso durante el embarazo, por esto, su empleo depende de la valoración de los riesgos y los beneficios que se pueden obtener con el tratamiento. “Esta decisión debe ser consensuada con la embarazada y su pareja, y todo debe quedar asentado en la Historia Clínica”, asegura Ana González-Pinto. “No obstante, la estabilidad de la mujer durante el embarazo también es fundamental”.

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