Domingo, 17 Noviembre 2019

Pte Colegio Médicos Cantabria

El Dr. Tomás Cobo, nuevo Patrono de la Fundación Red de Colegios Médicos Solidarios

El Dr. Tomás Cobo Castro, presidente del Colegio de Médicos de Cantabria se incorpora a la Fundación Red de Colegios Médicos Solidarios de la Organización Médica Colegial en calidad de Patrono, tras aprobarse en la última Asamblea General de la OMC.

25/03/2013 medicosypacientes.com

Madrid,  25 de marzo de 2013 (medicosypacientes.com)

El Dr. Cobo es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Cantabria y especialista en Anestesiología, reanimación y terapia del dolor en el Reino Unido y cuenta con una gran experiencia en labores de cooperación para el desarrollo como médico cooperante y voluntario.

El presidente del Colegio de Médicos de Cantabria combina su labor al frente de la corporación cántabra con su trabajo en el Hospital de Sierrallana y la clínica Mompía y con trabajos como médico cooperante en países como Benín y Sáhara Occidental.

El Dr. Cobo sustituye en el Patronato al presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, Dr. Cesáreo García Poyatos, fallecido en enero. De esta manera se suma a la Junta de Patronos compuesta por la Comisión Permanente de la OMC y los doctores Miquel Vilardell, Fco Javier de Teresa Galván, José Ignacio Domínguez Torre, José Luis Díaz Villarig, Juan José Sánchez Luque, Juan Manuel Garrote Díaz, Luis Rodríguez Padial y Enrique de la Figuera Von Wichmann.

Médicos y Pacientes ha hablado con el Dr. Tomás Cobo para saber cómo afronta su nuevo papel como Patrono de la Fundación, qué objetivos se marca, conocer su experiencia como cooperante y saber su balance del trabajo de FRCOMS desde que comenzara hace dos años

Usted es médico cooperante y responsable colegial, desde esta doble perspectiva, ¿Qué objetivos se marca para su nueva labor como miembro del Patronato de FRCOMS? ¿Qué puede aportar?

El objetivo principal es tratar de canalizar, a través de la FRCOMS, el entusiasmo de muchos médicos por cooperar  y en ese sentido trasladar al Patronato mi experiencia personal en misiones de cooperación.

Ha trabajado en Benín y Sahara ¿Cómo han sido estas experiencias ¿Qué tienen en común y en qué se diferencian?

Ambas misiones, en las que anualmente participo, son de cooperación quirúrgica, y aunque  las situaciones sobre el terreno son diferentes el denominador común es el mismo, la extrema pobreza.

Benin es uno de los países más pobres del mundo. El Hospital de Tanguieta, en el que trabajamos, se sitúa al norte del país, en la provincia de Atakora, y es referencia, no solo para Benin sino para todos los países limítrofes, como son Togo, Níger, Burkina Faso y Nigeria. Sólo hay uno más de sus características en el sur, en Cotonou. Habitualmente tiene un staff de 8 médicos y periódicamente acuden equipos médicos de Italia, Francia, Suiza y de España para complementar al personal local.

Este hospital comenzó gracias al entusiasmo de un fraile cirujano, Florencio, hace 32 años, en la zona más deprimida de Benin. Hoy en día existe una población estable alrededor del mismo de unas 40.000 personas.

El programa quirúrgico que desarrollamos en Tanguieta incluye Oftalmología, Cirugía plástica, Estomatología, Ginecología, Obstetricia y Anestesiología. Y aunque incidimos en nuestra labor asistencial tenemos un programa paralelo de docencia para los médicos y enfermeras nativos.

En el Sahara, en Tindouf, existe un hospital básico en Rabuny, con dos quirófanos que atienden básicamente urgencias vitales y cesáreas. Existen muy pocos médicos nativos y con escasos medios. En el resto de las Wilayas la asistencia médica es inexistente. Nuestra misión la desarrollamos en el Hospital de Rabuny y en el Hospital Militar situado en el desierto, que se abre solamente para las misiones de cooperación que periódicamente acuden. Desafortunadamente, ahora, debido a las amenazas terroristas las misiones de cooperación han disminuido considerablemente.

Nuestro programa en Sahara es exclusivamente de Cirugía General y consta de dos fases, la primera realizada por un equipo médico-quirúrgico para la selección de pacientes y la segunda en la que desarrollamos la actividad quirúrgica. Entre las cirugías habituales que realizamos están colecistectomías abiertas, hernias inguinales, tiroidectomías...

¿Cómo definiría usted la labor de un médico en cooperación? ¿Cuál sería el perfil de un profesional sanitario para realizar trabajos de cooperación para el desarrollo y/o voluntariado en terreno?

La labor de un médico en cooperación es, sobre todo, ilusionante. El médico cooperante requiere fundamentalmente un requisito elemental: el entusiasmo.

¿Qué balance hace del trabajo de FRCOMS durante estos dos años?

Sobresaliente. La introducción del Registro de Cooperantes, la bolsa de trabajo y el certificado de idoneidad son tres de las acciones realmente útiles del FRCOMS. Además de la canalización de ayudas y distribución de recursos.

¿Qué ha supuesto el Registro Nacional de Médicos Cooperantes y Voluntarios, para la cooperación médica ó desde su punto de vista?

Por primera vez tenemos una idea más clara de quiénes van a cooperar, en dónde cooperan y qué resultados obtienen de sus misiones.

¿Es la formación una asignatura pendiente?

Definitivamente. Debemos impulsar un curso de cooperación desde la FRCOMS. En Cantabria,  en  el Servicio Cántabro de Salud (SCS), hemos realizado un curso semi-presencial del que se han quedado fuera, por falta de cupo, más de 100 alumnos.

En estos momentos, el Colegio de Médicos de Cantabria está organizando otro de similares características, con la participación, como docentes, de compañeros que llevan años sobre el terreno. Sería una gran noticia la organización de uno desde la FRCOMS con relevancia internacional.