Viernes, 6 Diciembre 2019

Foro sobre el dolor

El dolor crónico provoca una media de 17 días por año de bajas laborales

El dolor crónico obliga a muchos pacientes a pedir bajas laborales que alcanzan los 17 días por año, unas cifras que podrían reducirse con un mejor acceso a las unidades del dolor que, hoy en día, cuentan con una demora de entre seis y doce meses según la comunidad autónoma

Madrid 02/12/2019 medicosypacientes.com/Servimedia

Así ha quedado patente en el Foro sobre el Dolor celebrado en Servimedia con la responsable de la Unidad del Dolor del Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes (Madrid) y coordinadora de la iniciativa de divulgación 'www.tuvidasindolor.es', la doctora María de Madariaga; ; el vicepresidente de la Liga Reumatológica Española (LIRE), Fernando Vega; el experto en Farmacoeconomía, Jaime Espín; y la responsable de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario La Princesa de Madrid y asesora Sermas, la doctora Concepción Pérez.

Ante la demora para acceder a estas unidades, Jaime Espín subrayó que “a la carga socioeconómica del dolor hay que añadir los costes indirectos, entre los que se encuentran los laborales". "Un buen indicador sería averiguar si las bajas laborales se reducen si el paciente es tratado en una de estas unidades”.

La demora en su acceso o la escasez de psicólogos expertos en dolor pueden provocar el aumento de estas bajas. Por ello, “el nivel de renta de los pacientes es una importante variable que determina la mejora del dolor crónico, ya que algunos pacientes se ven obligados a acceder por el sistema privado para ser atendidos por psicólogos, psicoterapeutas o psiquiatras cuando contamos con un sistema sanitario universal que debe ser equitativo”, aseguró este experto durante la mesa redonda.

En esta misma línea se refirió la doctora De Madariaga, quien añadió que en su unidad no hay psicólogos. Además, “no puedo remitir directamente al paciente a un psicólogo del centro hospitalario, sino que debo enviarlo a un psiquiatra, quien decide si esta persona se puede beneficiar de una psicoterapia". En su opinión, "esto no debería ser así, ya que la mayoría de los pacientes tienen que buscar ese recurso en la medicina privada”.

Además del área médica, los pacientes piden también trabajar la parte emocional porque un dolor crónico también tiene consecuencias psicológicas. A este respecto, Fernando Vega explicó que “si se tratara esta parte emocional se lograría un mayor avance en el tratamiento del dolor para mejorar nuestro día a día”.

Los últimos estudios señalan que menos del 40% de las Unidades de Dolor en España cuentan con psicólogos. En este sentido, la doctora Pérez afirmó que “es cierto que faltan psicólogos pero se ha trabajado en diseñar herramientas que ayuden al paciente para que sepa cómo llevar y qué hacer con su dolor pero nos falta la comunicación para dar a conocer dichas herramientas”.

Centro de la Atención

Situar al paciente en el centro de esta asistencia es una de las demandas de los pacientes. En este sentido, Vega señaló que “solo así vamos a conseguir mejorar el servicio sanitario y sobre todo la comunicación entre profesionales, además de evitar tiempos de espera innecesarios que hacen que el paciente tenga que pasar por un calvario durante más tiempo. No hay que olvidar que con un buen tratamiento también se podría reducir mucho el dolor, por lo que hay que poner el foco en el paciente”.

Otro de los grandes retos del dolor crónico es la formación del paciente y del profesional sanitario, que es fundamental para evitar futuras complicaciones como la cronicidad del dolor. La doctora De Madariaga insistió durante la mesa redonda en que “la formación del paciente es básica porque si sabe lo que le pasa y conoce el alcance del tratamiento que va a recibir podrá tomar decisiones para mejorar su estado de salud con hábitos saludables que mejoren su situación”.

Del mismo modo, los especialistas señalaron que esta formación entre los profesionales sanitarios también ayudaría a mejorar la comunicación y la relación entre el médico y el paciente.

El dolor crónico afecta en España a casi el 20% de la población y, de ellos, entre un 6% y un 8% padece dolor intenso. La mayoría de estos pacientes son mujeres.