Miércoles, 12 Agosto 2020

Crisis sanitaria

El Colegio de Médicos de Madrid  exige al Gobierno autonómico responsabilidad y que sus declaraciones tengan como único fin resolver el conflicto

 

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) asiste con "estupefacción" y rechaza "con la mayor rotundidad posible" las últimas declaraciones del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en las que acusa a los médicos de utilizar a los pacientes como rehenes en relación a la huelga indefinida de facultativos, que ha sido desconvocada

30/12/2012 medicosypacientes.com

 

Madrid, 21 de diciembre de 2012 (medicosypacientes.com)

El Icomem, corporación de derecho público que representa a cerca de 40.000 facultativos, exige responsabilidad a los miembros del Gobierno autonómico y pide que sus acciones y declaraciones vayan más allá de la mera escena política y no tengan más objetivo que la resolución de un conflicto cuyas consecuencias afectan de forma grave tanto a los pacientes como a los profesionales.

Esta institución sigue confiando en el diálogo y el trabajo conjunto como única herramienta útil para solucionar la difícil situación, pero es necesario que el Gobierno autonómico también esté en esta línea y lo exprese de forma clara, lo cual no encaja con determinadas declaraciones a las que el Colegio de Médicos asiste con indudable sorpresa e indignación, y quiere dejar claro que el intento de crear una corriente de opinión en contra de los médicos no sólo no es útil para nadie, sino que además es injusto, demagógico y antidemocrático. A pesar de todo, el Icomem insiste en su apuesta por una colaboración decidida, franca y leal de los profesionales con la Administración para conseguir el objetivo común de un sistema sanitario eficaz y eficiente.

Llegado a este punto, y con la desconvocatoria de huelga indefinida anunciada hoy, el Colegio Oficial de Médicos de Madrid considera necesario aclarar algunas consideraciones acerca de la profesión médica y el conflicto de la sanidad madrileña que se han vertido de cara a construir un clima que favorezca la colaboración y la confianza entre todas las partes:

No se trata de un conflicto político ni partidista. Se trata de un problema estrictamente profesional, que se debe solucionar trabajando de forma conjunta con los profesionales pensando exclusivamente en los pacientes. El Icomem rechaza cualquier intento de politizar esta situación.

No se trata de un problema laboral. Los médicos han sufrido en los últimos años numerosas bajadas de sueldo y nunca han acudido a las movilizaciones. Es por tanto injusto y falso afirmar que los médicos hacen huelga por defender "sus privilegios", que el motivo de las protestas es que pretendan ser funcionarios públicos o que lo único que preocupa de la privatización de la gestión de los hospitales son las condiciones laborales.

Los médicos en situación eventual o interina suponen una enorme preocupación para el colectivo médico en general y para este colegio en particular. La pérdida de este capital humano sería de incalculable valor para los madrileños.

Los médicos se han visto incomprensible y sistemáticamente alejados de la gestión de la sanidad, a pesar de que siempre se ha abogado desde este colectivo por lo que se ha dado en llamar la "gestión clínica", ya que nadie como el profesional es capaz de identificar las causas de la ineficiencia ni conoce el problema como para saber cuáles son las soluciones más útiles y más rentables.

Premisas para el diálogo

El Icomem, que en las últimas semanas ha impulsado la unión de las posturas de los diferentes colectivos profesionales médicos, cree que es posible dialogar de forma leal en la búsqueda de una colaboración fructífera que consiga salvar la situación económica sin perder la calidad en la asistencia sanitaria. Las premisas sobre las que se debe basar ese diálogo son:

Es necesario un ahorro de hasta 533 millones de euros en el presupuesto de Sanidad para 2013. Los médicos de Madrid comprenden la situación y están comprometidos con ese objetivo de ahorro.

En los últimos días, la Consejería está haciendo un esfuerzo por escuchar a los médicos, aunque lamentablemente no de manera general, y ya ha arbitrado vías por las que se tendrán en cuenta las propuestas que cada responsable de equipo, servicio o centro de salud puedan plantear para evitar que los recortes presupuestarios más inminentes impidan la renovación de los contratos eventuales.

El Comité Coordinador Profesional ha presentado un plan de medidas alternativo que, si bien no es óptimo ni puede ser completo, ha sido elaborado en pocos días y sin los datos precisos de los que dispone la Consejería. En cualquier caso, tanto el plan original de la Consejería como las alternativas propuestas por dicho Comité suponen buenos puntos de partida como documentos sobre los que trabajar.

Aunque algunas necesitan un debate más profundo, y podrían ser susceptibles de sufrir alguna modificación fruto de un consenso con los profesionales, muchas de las medidas que plantea la Consejería podrían llegar a ser aceptables por los médicos de Madrid. El principal punto de desencuentro está en la privatización de la gestión de hasta 6 hospitales de nuestra Comunidad y 27 centros de salud, por lo que supone de cambio de modelo sanitario y la preocupación que tienen los profesionales de que este cambio traiga consigo un gran deterioro sobre la calidad asistencial y el propio desarrollo del ejercicio de la profesión médica.

Lo que ayer se aprobó en la Asamblea de Madrid tan sólo supone que se hace posible la "externalización" de la gestión, pero ésta no tiene por qué producirse si, trabajando conjuntamente con los profesionales médicos de nuestra Comunidad, es posible encontrar vías alternativas de ahorro equivalentes.

El Colegio de Médicos de Madrid considera irrenunciables al menos tres puntos sean cuales sean las medidas que se apliquen para conseguir el ahorro: en ningún caso, ningún criterio económico o empresarial primará sobre algún criterio asistencial, lo que supondría un menoscabo para la salud de los ciudadanos; en ningún caso el ahorro puede ser a costa de disminuir el número o las ya depauperadas condiciones laborales de los médicos de Madrid; la adopción de cualquier medida de ahorro pasa por un plan consensuado y global para la asistencia sanitaria en la Comunidad de Madrid, que tenga en cuenta los diferentes niveles de complejidad de los pacientes y los recursos de cada centro, tal y como se refleja en los planes estratégicos de cada especialidad elaborados por expertos profesionales de cada área por encargo de la propia Consejería.

El Colegio de Médicos de Madrid considera que en el sistema democrático actual no tienen cabida las posibles represalias contra aquellos médicos que se hayan significado en las protestas o el rechazo a las medidas propuestas por la Consejería. A pesar de que existe miedo y preocupación en algunos colectivos más débiles, el Icomem confía en el talante democrático de la Administración. En cualquier caso, los médicos de Madrid deben de estar tranquilos en este sentido ya que siempre cuentan con el amparo y la protección de esta institución centenaria, personificada en la figura del Defensor del Médico.

El Colegio de Médicos de Madrid anuncia la próxima creación de unaComisión de Calidad que desde un punto de vista estrictamente profesional velará por que la asistencia que se preste en cualquier servicio de nuestra región cumpla con unos estándares exigibles de calidad. El Icomem considera que esta acción es de especial trascendencia y utilidad en un momento en que los recortes económicos pueden hacer peligrar la calidad asistencial.

El Icomem, por su obligación institucional y su carácter estrictamente profesional, carente de color político, tiene la capacidad de plantear, coordinar y catalizar los grupos de trabajo, y apela a la responsabilidad de todas las partes implicadas, convencido de que otras alternativas son posibles y de que ni los profesionales ni los pacientes pueden prolongar más esta situación.

Se adjunta declaración