Sábado, 15 Diciembre 2018

Relevo en la presidencia

El CEEM apuesta por el compromiso social como valor del activismo estudiantil

El Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) cambia de presidente. Se produce el relevo entre los equipos de trabajo, trasladando la nueva presidencia del CEEM de Marina García Suárez, estudiante de la Complutense de Madrid, a Alejandro Iñarra Navarro, estudiante de la Universidad de Alcalá

Madrid 20/11/2017 medicosypacientes.com
Alejandro Iñarra y Marina García.

Durante las LXXXII Jornadas Estatales de Estudiantes de Medicina que se celebraron en Madrid se pusieron en relevancia cuestiones como la transformación de la docencia durante el grado adaptándola a las competencias que requieren los profesionales para cuidar y responder ante las necesidades de las sociedades del futuro; propuestas constructivas en la mejora para el sistema de Formación Sanitaria Especializada, cuestión que el mes pasado fue previamente abordada en unas Jornadas Técnicas que contaron con la participación de grandes profesionales en las diferentes áreas; la reivindicación continua de mantener un sistema coherente y racional en la planificación de recursos con la consecuente decisión de detener la apertura de nuevas facultades de medicina en el estado; y la consecuente apuesta por integrar la perspectiva de género en todos aquellos espacios y acciones de las que los estudiantes formamos parte. 

Se produce el relevo entre los equipos de trabajo, trasladando la nueva presidencia del CEEM de Marina García Suárez, estudiante de la Complutense de Madrid, a Alejandro Iñarra Navarro, estudiante de la Universidad de Alcalá. 

¿Qué balance hace de los últimos años de la organización como presidenta saliente?

Tenemos que continuar insistiendo en fomentar mecanismos de participación real y efectiva que aseguren las garantías democráticas de nuestro proyecto, así como abordar una profunda reflexión sobre el compromiso social que estamos dispuestos a asumir desde el activismo estudiantil. Han sido meses donde está asociación ha continuado desarrollando un trabajo estratégicamente dirigido, potenciando específicamente los espacios de formación presencial, reforzando sus alianzas a través de la profesión con el objetivo de reivindicar un sistema de ordenación coherente que garantice a través de la buena gobernanza una adecuada gestión de los recursos, denunciando de manera reiterada que hay que detener las presiones que se ejercen para fomentar la apertura de nuevas facultades en el territorio.

Asimismo, se ha mantenido la reflexión sobre la humanización de la medicina, pasando necesariamente por la visibilización de la violencia estructural que fomentan nuestros sistemas y poniendo en valor la transformación que suponen las pequeñas acciones en lo cotidiano; tenemos que potenciar que nuestro grado contribuya a afianzar nuestra sensibilidad y percepción y fomente una integración real en los equipos de trabajo desde los primeros años; salimos de esta asamblea con la aprobación y conformación de una División específica de Igualdad de Género, que seguro nos permite seguir acercándonos a modelos más reales y justos en nuestras acciones y propuestas.

Tenemos que seguir apostando por incluir nuestra forma de mirar y entender nuestra realidad en todos aquellos espacios que se dediquen a abordar cuestiones que atañen a la misma, así como ampliar nuestra perspectiva asumiendo la capacidad de nuestro rol en este momento sociopolítico.

El que fue el Equipo Ejecutivo de Marina García, integrado por Alexandra Collazo, Sara Vargas, Paula Palomar, Elena Martín, Antonio Pujol y Alejandro Iñarra como presidente electo, se muestra satisfecho con la labor realizada e ilusionado por los retos que se propondrán para los próximos años en el nuevo equipo Ejecutivo

Así, comienza la etapa en la que Alejandro Iñarra Navarro, nuevo presidente del CEEM, guiará junto al equipo electo la consecución de las líneas estratégicas de los estudiantes de medicina.

¿Cómo crees que será esta nueva etapa y cuáles serán las prioridades de los estudiantes de medicina?

La capacidad de formación interna y la alta profesionalización del CEEM permiten dar continuidad a los proyectos que encaminamos y que éstos tengan continuidad sin esfuerzo pese al rápido recambio dentro de nuestros cargos. Es desde una profunda reflexión estratégica de donde nacen nuestras acciones y donde esta continuidad se hace crucial.

En los últimos años, y de la mano de Marina y su equipo, el CEEM ha vivido una magnífica transformación interna en sus modelos de participación a la que es clave dar continuidad. Esta transformación se ha caracterizado por la horizontalización y la feminización de nuestras estructuras, haciéndose más tangibles si cabe en la División de Igualdad Efectiva de Género creada en nuestra última Asamblea y refrendada por nuestro posicionamiento, constituyéndose ésta como instrumento del que emanen reflexiones, cambios e iniciativas en el mundo educativo, sanitario y en definitiva, en la sociedad.

Desde la información, formación y la acción impulsamos iniciativas en nuestras dos vertientes fundamentales educativa y sanitaria. Es necesario que estos aparatos gubernamentales se conecten de nuevo con la realidad de las universidades y el paciente.

La problemática que implica el sinsentido de la apertura de nuevas facultades de medicina, las deficiencias de nuestro grado y la formación sanitaria especializada son temas que nos preocupan enormemente y por su mejora y solución seguiremos trabajando tanto desde el ámbito institucional, impulsando acciones conjuntas con la Profesión Médica, como desde el movimiento estudiantil.

Asimismo, es importante que como estudiantes de medicina nos consolidemos como activistas y agentes de cambio. El estudiantado de medicina y la profesión no deberían de reducir su ámbito de actuación a un aula o una consulta. Parece evidente que desde nuestra profesión es inevitable tener un contacto si cabe, más directo con las realidades más crueles de la sociedad. La pasividad o la ignorancia ante las mismas, es de facto, una mala praxis. ¿Cómo es posible que como profesional de la medicina actúe correctamente ante una situación de violencia de género, sin saber que la violencia machista es estructural y social; o si no erradico estas violencias más allá de mi consulta? ¿O qué tras esa persona enferma hay unos condicionantes sociales injustos?

Por ello, un proyecto y una organización como el CEEM no se entienden sin ser un CEEM activista, no se entienden sin una voluntad de cambio de la sociedad que le rodea, no solo en la universidad. De ahí, que nuestra implicación vaya más allá y nos movilicemos por garantizar una Educación y una Sanidad equitativas y de calidad, un acceso justo al medicamento, una mayor promoción de los Cuidados Paliativos y de la Atención Primaria o una sociedad más feminista.